Monitor de Latinoamérica
La economía de la región registra un sobrecalentamiento peligroso
Latinoamérica echa humo
El FMI anticipa más inflación y endurecimiento de las condiciones crediticias
Las estimaciones más recientes de organismos internacionales e instituciones privadas coinciden en que Latinoamérica se encamina hacia un crecimiento del PIB del 4% este año. Sin embargo, el buen comportamiento que está teniendo su economía podría estar encerrando un riesgo de sobrecalentamiento en algunos países que podría arruinar el éxito con que está capeando la crisis financiera. Tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional han destacado los logros pero también las amenazas a que se enfrenta la región si no empieza a tomar medidas contra la inflación. El FMI pronostica que los precios subirán en algunos países en los próximos meses, lo que hará inevitable un endurecimiento de la política monetaria y un cambio de las condiciones crediticias y financieras de algunas economías, como la brasileña, cuyo PIB podría superar el crecimiento medio de la región y alcanzar el 5,5%, según el Banco Mundial.
"El repunte económico de América Latina este año estará apuntalado por las políticas monetarias y fiscales que aún lo apoyan, la dinámica favorable de la demanda doméstica, la recuperación de los precios de las materias primas y por la fortaleza de las cuentas externas", según la agencia de calificación Fitch, cuyas previsiones de crecimiento para la región son del 4 por ciento para este año.
En un momento en que Latinoamérica necesita abundante inversión privada para ir superando sus considerables problemas de subdesarrollo preocupa que pueda producirse un frenazo de los flujos exteriores como consecuencia de un encarecimiento del dinero y, consiguientemente, de las divisas locales. Algunos países, como Brasil, han tenido que aplicar medidas de control de cambios para penalizar al capital foráneo que invierte en bolsa y renta fija para detener la apreciación del real, y el banco central brasileño es firme candidato a subir los tipos en breve, por primera vez en dos años. Los tipos a casi cero interés en Estados Unidos han llevado a los inversores extranjeros a endeudarse en dólares y colocarlos en países como Brasil, con bajos costes salariales y una fiscalidad favorable para las empresas.
En opinión del Banco Mundial, los flujos seguirán acudiendo a Latinoamérica porque su ciclo económico va adelantado con respecto al de los países ricos y eso le proporciona una clara ventaja competitiva, si no desfallece la demanda china de materias primas. "El problema para Sudamérica es cómo manejar la abundancia y no marearse", afirma un directivo del FMI. "Tenemos que ser cautos sobre las potenciales burbujas que aparezcan, porque ellas van a empezar a crecer muy rápido".
Los expertos coinciden en que el auge de las exportaciones de materias primas, especialmente a Asia, y los bajos tipos de interés pueden generar burbujas desestabilizadoras en sectores como el inmobiliario o en algunos servicios ligados a la importación. Como dice un experto, la amenaza inflacionaria en estos momentos no es un problema exclusivo de los latinoamericanos, sino de los países emergentes.
Fitch considera que los países ganadores de la crisis en Latinoamérica serán aquellos que tengan una sólida demanda nacional, y los perdedores, Venezuela y los que dependan en mayor medida del comercio y de las remesas que llegan de Estados Unidos. "La capacidad de los países latinoamericanos para retirar los estímulos fiscales y monetarios de una forma oportuna será clave para anclar las expectativas inflacionarias y colocar la carga de la deuda pública en una trayectoria a la baja", según la agencia. Los países con debilidades estructurales debido a largos períodos de políticas inconsistentes tendrán dificultades para recuperar el impulso del crecimiento o incluso evitar la recesión.
La opinión mayoritaria en el mundo financiero es que este año comenzarán a subir de forma moderada los tipos de interés en la región para evitar un problema adicional con el tipo de cambio, y que las profundas reformas estructurales que necesita volverán a posponerse: América Latina tiene en el próximo año-año y medio una intensa agenda electoral, lo que previsiblemente retrase iniciativas necesarias como aumentar los impuestos o mejorar las condiciones del mundo de los negocios.