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Publicado el lunes 26 de abril de 2010
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Extremadura quiere que sus dos cajas participen en proyectos distintos

Las autonomías enredan en la segunda oleada de fusiones virtuales de cajas

La Generalitat empuja a asociarse a Caixa Penedés, Caixa Laietana y Caixa Girona

Caixa penedesMiguel Ángel Valero.– La cercanía al 30 de junio (fecha teórica de vigencia del Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca, Frob, aunque Bruselas con toda probabilidad aceptará su prolongación si las operaciones son de cierto calado) y la llegada del presidente de La Caixa, Isidro Fainé, a la presidencia de la Ceca, con el anuncio de reformas del sector en menos de tres meses y con la intención de acelerar el proceso de concentración, están provocando muchos movimientos entre las cajas de ahorros. El problema es que también lo están generando en algunas comunidades autónomas, que no quieren que las fusiones virtuales supongan un menoscabo de su capacidad de control sobre estas entidades de ahorro.

Un ejemplo de esta situación es Extremadura. Una autonomía que no ha querido forzar la fusión entre sus dos cajas (Extremadura y Badajoz) porque sus responsables no la querían y por su elevado coste económico y humano. Las dos cajas aceptaban una fusión sólo si era para acudir con más peso a una operación fuera de Extremadura: la opción era Cajasol, que protagonizaba la primera integración interregional con Caja Guadalajara.

Posteriormente, la Caja de Extremadura se mostró interesada en el gran Sistema Institucional de Protección (SIP) impulsado por CajAstur, Caja Cantabria, CajaMurcia, CajaGranada y Sa Nostra. Una operación en la que quiere participar también la Caja de Badajoz. Pero la Junta de Extremadura ha dejado claro que prefiere que sus dos cajas participen en fusiones virtuales diferentes. ¿Por qué? Para diversificar los riesgos, potenciar el peso de las entidades en esos grupos e impedir que el sector en Extremadura caiga en manos foráneas.

Mientras la Caja de Extremadura insiste en formar parte del gran proyecto de SIP, Caja de Badajoz baraja varias opciones, descartada en principio su participación en una operación con Cajasol. Una de ellas es el SIP de Caja Rioja, CAI y Caja Insular de Canarias, un "proyecto aparcado, pero no descartado" según el presidente de la primera entidad, Fernando Beltrán, que reconoce sin ambages que está tanteando "otros compañeros de viaje". Otra es implicarse en un movimiento que quiere encabezar la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) con entidades pequeñas como Caixa Ontinyent y Caixa Pollensa, y que parece interesar a otras, como Caja Círculo (de fundación eclesiástica), e incluso a algunas de las participantes del SIP anteriormente mencionado.

En Cataluña, Caixa Penedés mostraba su interés por el gran SIP, que es su principal objetivo en la actualidad, y Caixa Laietana, por la operación impulsada por la CAM. Pero, como en Extremadura, han topado con la Generalitat, que prefiere primero fusiones convencionales entre sus entidades de ahorro, como ha sucedido con Unnim (Caixa Sabadell, Caixa Manlleu y Caixa Terrassa) y con la protagonizada por Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona. Las cajas que no han querido participar en esas fusiones reales, en cambio, prefieren una integración virtual para luego dar el salto a una operación nacional. Así, Penedés, Laietana y Girona (que se ha desmarcado de las dos fusiones convencionales realizadas en Cataluña) contemplan la creación de un SIP.

La Comunidad Valenciana, que nunca ha ocultado su preferencia por la fusión real entre CAM y Bancaja, prefiere esta opción virtual de la entidad alicantina a la que tratan de promover desde el PP nacional: CAM + Caixa Galicia + Caja Madrid. Este movimiento también depende de lo que suceda con las complicadas negociaciones para la fusión de las dos cajas gallegas, una imposición de la Xunta. Caixanova prefiere participar en el gran SIP o en el Grupo Banca Cívica, la operación participada por Caja Navarra, CajaCanarias y Caja Burgos, y que es la más avanzada en su desarrollo. Pero si la fusión gallega no sale tiene también la opción de incorporarse a la operación encabezada por la CAM

Precisamente, la Junta de Castilla y León quiere que Caja Ávila y Caja Segovia, que preferían inicialmente una integración virtual con Caja Madrid, aceleren su incorporación al Grupo Banca Cívica, para que esta autonomía tenga un mayor peso en esa fusión de facto.