La presidencia del Canal quiere acelerar el proceso, previsto para antes del verano
Ignacio González retrasa la privatización del Canal Isabel II porque el BBVA no culmina su diseño
La entidad financiera encuentra dificultades para elaborar el marco en que se basará la valoración de sus activos
El Gobierno de la Comunidad de Madrid está comprobando que la privatización del Canal de Isabel II no adquiere el ritmo de crucero que le gustaría que tomara. El más interesado es su vicepresidente, Ignacio González, que ocupa también la presidencia efectiva del Canal. Su deseo de llevarlo a cabo antes del verano parece prácticamente imposible. Pese al silencio con el que se trabaja en la actualidad en el proyecto de privatización, fuentes internas aseguran que la presidencia sigue intentando dar más ritmo al proceso Pero cumplir con la fechas previstas no sólo no le va a resultar sencillo, sino que se descarta que si se quiere hacer como Dios manda, habrá que posponerlo para después de las vacaciones de verano. Lo que sí dan por hecho es que se podrá cumplir con el objetivo prioritario de la legislatura, crear una sociedad anónima. A ella se le transferirían la práctica totalidad del personal y los activos no afectos a las infraestructuras básicas del Canal. En cambio, no se transferirán a la sociedad anónima aquellas infraestructuras que se han realizado con los recursos públicos como las presas y las redes de abastecimiento.
Como ya anticipó www.capitalmadrid.info, todo aquello que se pueda justificar como no afecto, como son los edificios y los solares, pasará a la nueva sociedad anónima que de manera casi secreta siguen promoviendo tanto el nuevo equipo ejecutivo del Canal, como desde el entorno del vicepresidente primero del Gobierno de Esperanza Aguirre, Ignacio González.
La dificultad para seleccionar el equipo de asesoramiento financiero para la operación se debe a las múltiples presiones que están ejerciendo sobre la Presidencia de la Comunidad de Madrid y a que el BBVA no ha entregado todavía el diseño final del modelo financiero con el que poder conseguir la valoración de la sociedad. A ello debe añadirse el cambio de actitud del principal partido de la oposición que empieza a pensar que han perdido el tiempo dejando actuar libre de control a Ignacio González. El proceso de privatización debe suponer importantes ingresos para la sociedades colocadoras. Tras el descubrimiento del caso Gürtel y la implicación de varios cargos electos del PP, todo el proceso se está inspeccionando con el máximo escrúpulo y desconfianza.
Los socialistas no quieren que la privatización pueda ser utilizada como tapadera de las cuestiones que no están claras. Sobre todo lo que ha sucedido a través de las sociedades participadas en el extranjero. En uno de los viajes de Ignacio González a Colombia, donde el Canal ha contado desde la época de Ruiz Gallardon como presidente de la Comunidad, con la sociedad Triple A que administra las aguas en la ciudad de Barranquilla, se produjeron una serie de grabaciones ilegales, que según diversos medios intentaban determinar si se producía alguna situación irregular.
Aunque inicialmente estaba previsto que se suscribiera un contrato programa entre el Canal Público y la Sociedad Anónima mediante el cual ésta se haría cargo de la gestión de la nueva sociedad, no se descartan otras posibilidades. De inclinarse por el primer modelo, la estructura sería muy similar al que se realizó cuando se constituyó la red de difusión de las señales de televisión, Retevisión, que el Partido Popular encomendó poner en práctica como consejero delegado a Ildefonso de Miguel.
Pese a la experiencia de De Miguel en ese tipo de estructuras fue despedido del Canal de Isabel II sin que hasta el momento su presidente y vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González lo haya explicado públicamente.