Barreda lleva al Parlamento autonómico una inyección de 140 millones de euros
La Junta de C-LM provoca al PP al proponer una nueva ayuda al Aeropuerto de Ciudad Real
Las posibilidades de victoria de la oposición en esta autonomía pasan por esa provincia
Seguramente hay formas más rentables de colocar 140 millones de euros procedentes de los contribuyentes, pero como jugada política no tiene desperdicio. La Junta de Castilla La Mancha, que preside José María Barreda (PSOE), llevará al Parlamento autonómico un proyecto de ley para autorizar una inyección pública de 140 millones de euros en el Aeropuerto de Ciudad Real. El argumento para la concesión de ayudas públicas a una empresa incapaz de levantar el vuelo tras casi año y medio de actividad y que tampoco ha sabido atraer inversores es que "no se va a abandonar una instalación fundamental para nuestra región y que puede salir adelante". En resumen, más madera política para un fuego innecesario.
Con la presentación del proyecto en el Parlamento autonómico, Barreda da a estas ayudas públicas a uno de sus proyectos más mimados, el Aeropuerto de Ciudad Real, el rango de ley. Y, sobre todo, obliga al Partido Popular de Castilla La Mancha a expresar públicamente una opinión sobre el enésimo intento de salvación de la empresa. Un rechazo frontal a la operación, por mucho que desde el PP hablen de "la inversión de los amigos de Barreda" puede ser impopular, puede costar votos en una comunidad autónoma muy castigada por la crisis y por la destrucción de empleo, sobre todo en las actividades relacionadas con la construcción.
Barreda juega con dos bazas en este sentido. Una, el papel de la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero, del PP, que difícilmente puede oponerse a que 140 millones de euros lluevan sobre una de las infraestructuras más importantes de la ciudad y de la provincia. La otra es que las posibilidades de victoria de María Dolores de Cospedal, presidenta del PP en Castilla La Mancha y secretaria general de la formación nacional que encabeza Mariano Rajoy, pasan por Ciudad Real.
Por eso, el PP sabe que juega con fuego y se muestra prudente. Por un lado, manifiesta su rechazo total a que dinero público, de todos los contribuyentes, se utilice para rescatar "la inversión de los amigos de Barreda", en alusión a los empresarios Domindo Díaz de Mera, Ignacio Barco, Antonio Méndez Pozo y Luis Delso, que han hecho y hacen lucrativos negocios gracias a sus contactos al máximo nivel en la Junta de Castilla La Mancha, antes con José Bono (ahora presidente del Congreso de los Diputados) y ahora con Barreda. Pero, al mismo tiempo, en el PP de Castilla La Mancha saben perfectamente que esos empresarios tienen también muy buenos contactos en esa formación, tanto allí como en Castilla y León e incluso en la sede madrileña de Génova.
Quizás por ello, el secretario de Acción Parlamentaria del PP, Leandro Esteban, ha optado por advertir al Gobierno de Barreda que recurrirá a los tribunales si el Parlamento autonómico, donde el PSOE tiene mayoría suficiente, aprueba la ley que permitirá inyectar 140 millones a la empresa promotora del Aeropuerto de Ciudad Real.
El PP vincula directamente la "quiebra" del aeropuerto con la situación que llevó a la intervención de Caja Castilla La Mancha (CCM), uno de los principales accionistas de la empresa, por el Banco de España, ya que la entidad de ahorro ahora en manos de CajAstur y de su Banco Liberta es el mayor inversor en este proyecto y además la principal fuente de financiación de los empresarios vinculados a la operación.
Por eso, el PP considera que, si no se dan explicaciones en sede parlamentaria sobre lo ocurrido y se concede ese aval, la única vía que quedará abierta es la judicial, "a través de una denuncia, una querella o de la Fiscalía Anticorrupción". El dirigente del PP autonómico recuerda que ya en noviembre de 2009 se solicitó la comparecencia de la vicepresidenta económica del Gobierno de Castilla La Mancha, María Luisa Araújo, para explicar lo ocurrido en CCM y todavía no se ha celebrado, como tampoco se ha aprobado la comisión de investigación que su partido solicita desde hace meses.
Pero, al mismo tiempo que se expresa su rechazo al aval, el PP, a través de Leandro Esteban, plantea que, en vez de conceder unas ayudas públicas tan voluminosas, el Gobierno regional se haga con la propiedad de la empresa que gestiona el Aeropuerto de Ciudad Real, que así sería de "todos los ciudadanos de Castilla-La Mancha y no sólo de cuatro".
En esa línea, el secretario de Acción Parlamentaria del PP de Castilla La Mancha utiliza un recurso un tanto demagógico y populista al señalar que, si bien el Aeropuerto de Ciudad Real es un proyecto muy importante para la comunidad, el resto de los empresarios de esa autonomía también merecen un aval público y no reciben el "esfuerzo ímprobo, más allá de lo que parece razonable" del presidente del Gobierno regional.
En cualquier caso, las ayudas públicas vendrán muy bien tanto a la empresa promotora del Aeropuerto de Ciudad Real como a CCM, su principal accionistas al capitalizar en acciones los créditos pendientes concedidos para que los empresarios cercanos a la Junta de Castilla La Mancha pudieran convertirse en propietarios. Inaugurado en diciembre de 2008, la trayectoria de tan faraónica infraestructura está muy por debajo de las previsiones más realistas y acumula una deuda superior a los 300 millones de euros, según fuentes no oficiales de la entidad de ahorro castellanomanchega.
También puede servir la inyección de dinero público para hacer algo más atractivo el Aeropuerto de Ciudad Real para posibles compradores o para la captación de un socio estratégico, uno de los objetivos de CCM desde que tomó el control y la gestión de la empresa. Desde incluso mucho tiempo antes de su inauguración oficial, el aeropuerto de Ciudad Real ha estado con el cartel de se vende. Pero nunca ha conseguido ni socio ni comprador. Y eso que se habían generado expectativas con la obtención de la calificación de aeropuerto internacional y sobre todo con la concesión de una estación del AVE (que deja el aeródromo a menos de una hora de Madrid).
Los últimos contactos serios para vender Aeropuerto de Ciudad Real SL fueron con un fondo de pensiones de Carolina del Norte (Estados Unidos). En septiembre de 2009, ya con CCM intervenida por el Banco de España, este inversor ofrecía 600 millones de euros, y los promotores del aeropuerto de Ciudad Real hablaban de 1.000 millones. En un segundo intento, varios meses después, la empresa aceptaba los 600 millones, pero el fondo de pensiones norteamericano ya se había echado para atrás.
Posteriormente apareció una fantasmagórica oferta de personas supuestamente vinculadas al Ejército de Estados Unidos, con la intención de convertir el aeródromo en una base logística, lo que requeriría el visto bueno del Gobierno español.
Un año y medio antes de ser inaugurado, en mayo de 2007, los promotores del aeródromo enviaron una carta a Bin Abdl Aziz Al Saud, príncipe heredero de Arabia Saudí y propietario o accionista de varios aeropuertos, en la que le ofrecían la infraestructura por unos 4.000 millones de euros. El segundo y tercer intento tuvo protagonista a Abu Dhabi Airport Company. En agosto de 2008, hubo conversaciones con Abu Dhabi y también con Dubai para ceder el aeropuerto a cambio de 2.000 millones de euros. El 50% de rebaja sobre la oferta de un año antes. Volvieron a la carga en marzo de 2009, pidiendo algo menos de 1.000 millones.
Ante el fracaso en captar un comprador extranjero, hubo un intento de que se hiciera cargo del aeródromo de Ciudad Real el Ministerio de Defensa, como alternativa o complemento a la base aérea de Torrejón. La operación, planteada unos meses antes de la aparición del fondo de pensiones de Carolina del Norte, no salió adelante porque, según fuentes de Ciudad Real Aeropuertos SL, lo que ofrecía Defensa era "irrisorio".