Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el lunes 19 de abril de 2010
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

La compró con 1.140 millones de patrimonio y la vende con un déficit de 278 millones

El capital riesgo vende Amadeus con patrimonio neto negativo pese a valorar su marca en 293 millones

Tres españoles ocuparán los principales puestos en el grupo que reaparece en Bolsa

AmadeusGonzalo Garteiz.– Amadeus ha sido sometida durante los cinco años de gestión de los fondos de capital riesgo que adquirieron su control, Cinven y BC Partners, a un vaciamiento total de su patrimonio neto, que sumaba los 1.140 millones de euros en 2005, y que ahora tras "ordeñar" al máximo al grupo de reservas de viajes y hoteles, presenta un balance negativo, es decir un déficit de 278 millones, lo que le deja en causa de extinción si no se recomponen los fondos propios, lo que conseguirá con el dinero que espera captar, 900 millones de euros, en la oferta de suscripción de acciones que permite su vuelta a los mercados bursátiles. No resulta extraño por tanto que este reestreno de Amadeus en Bolsa haya quedado reservado a lo que se denomina inversores institucionales, aquellos que gestionan el dinero de los particulares, pero cuyas decisiones de inversión las toman "profesionales". Resultaría muy difícil de entender por el ahorrador de perfil tradicional la valoración de la compañía especializada en reservas de vuelos y viajes.

Hace ahora cinco años, dos de las principales gestoras mundiales de capital riesgo, apoyadas por los fundadores y primeros accionistas del grupo, Air France, Iberia y Lufthansa, hicieron una oferta de exclusión de la compañía en Bolsa, financiada en un 80% con deuda bancaria.

De los 4.300 millones de préstamos bancarios tomados, 3.600 se utilizaron para financiar la operación. Resulta extraño que hace cinco años los compradores valorasen la sociedad en 4.510 millones, en los cuales se incluía la deuda que asume todo comprador, y que en este caso ascendía a sólo 156 millones. Cinco años después, aquellos mismos adquirientes valoran Amadeus en un precio medio de 7.700 millones, con una deuda de 3.005 millones, pero ahora para venderla. Es decir fue la propia sociedad la que se "autocompró", con la asunción de la deuda utilizada conseguida por los adquirientes, mientras que ahora, se vende parte de la sociedad a terceros, con el beneficio para el capital riesgo y las aerolíneas.

La radiografía de Amadeus ha cambiado de una forma radical mientras recorrió este camino de ida y vuelta. Si en 2005 contaba con fondos propios de casi 3.000 millones y un activo perfectamente identificable, tanto materialmente como en patentes e I+D, tras comprar el grupo los gestores del capital riesgo, ese activo se compone en su parte fundamental de "intangibles"de 4.000 millones, derivados del fondo de comercio que pagaron (diferencia entre recursos propios y precio pagado). De esta cantidad, 2.239 millones no se pudieron activar y quedan reflejados en el balance actual como fondo de comercio no amortizable y de hecho nunca hasta ahora se ha dotado un céntimo por deterioro de su valor.

El resto, 1.640 millones sí se incluyeron en partidas de balance más fácilmente medibles, y se amortizan anualmente, pero los fondos de capital riesgo han valorado, nada más y nada menos, que en 293 millones  el valor de la marca Amadeus, también ésta sin necesidad de amortización.

En definitiva, lo que se deduce tras observar los libros de Amadeus, antes de su salida a Bolsa, cuando su exclusión y en su reentrada, en total un periodo de 10 años, es que, en un principio, el grupo que fundaran las tres aerolíneas de bandera de España, Francia y Alemania, se constituyó bien capitalizada y con reservas muy generosas producto de sus beneficios no repartidos.

En 2005, el capital riesgo compró la mayoría del capital, y para pagarlo pidieron préstamos contra la garantía de la propia compañía, lo que ha conducido a ésta a un endeudamiento superior a los 3.000 millones, y mientras,  se autoconcedieron dividendos contra reservas y beneficios y recompraron acciones con la tesorería, dejando sin grasa financiera alguna al grupo, que tiene ahora un patrimonio neto negativo de casi 300 millones.

AUMENTO DEL NEGOCIO

Bien es verdad que el negocio ha aumentado sensiblemente, con un incremento del 60% en el beneficio de explotación (ebitda), que casi alcanza el año pasado los 900 millones de euros, pero en el folleto en el que Amadeus se desnuda no se dice cómo han evolucionado en los mismos parámetros sus competidores. La pregunta a la que no hay respuesta es si han sido mejores los gestores de Amadeus que los de la competencia en términos de beneficio, de tal forma que esa "generación de valor" compense el deterioro brutal al que han llevado al grupo en lo que atañe a su patrimonio.

A través de dividendos y recompra de acciones, el capital riesgo ha conseguido recuperar el dinero propio puesto en 2005 para comprar la empresa. Es verdad que además concedió, una partida muy relevante, 900 millones de euros en un préstamo participativo  a Amadeus en 2007 para que la compañía  no incurriera en circunstancias de disolución. Ahora recuperará esa cantidad con el dinero que capta en la Oferta Pública de Suscripción, aunque simultáneamente volverá a prestarla, ya sin el carácter participativo, para que Amadeus liquide parte de la deuda bancaria.

Así, BC Partners y Cinven seguirán con un riesgo de 900 millones de euros, pero a cambio el valor de sus acciones tras el reestreno bursátil se acercará a los 1.500 millones y obtendrán más de 200 millones con las que vendan previamente en la opv, y casi otros 300 millones con la recompra de sus acciones de clase B y el dividendo extraordinario posterior al reingreso en Bolsa. Un negocio bastante redondo, que puede superar los 3.000 millones de euros si Amadeus no sufre un descalabro antes de la fecha de pago de la deuda citada de 900 millones, allá por 2013.

La responsabilidad de que el grupo de soluciones tecnológicas y reservas de viajes marche bien recaerá en gran medida a partir de 2011 en tres españoles, el actual presidente del consejo de administración Álvaro Tazón, del próximo presidente y consejero delegado de Amadeus, Luis Maroto, y de la directora financiera, Ana del Pro, fichada este año del grupo Sacyr. A esta españolidad se suma Iberia, con el 8% del capital, un puesto en el consejo,  y mucho que decir tras la fusión con British Airways, aerolínea que tiene cedida su actividad tecnológica a Amadeus. A ello hay que añadir el nombramiento reciente de Guillermo de la Dehesa como consejero independiente del grupo.

Amadeus tiene su sede corporativa, comercial y de marketing en Madrid, donde trabajan 460 personas, pero la filial importante está en Niza (Francia), donde se desarrollan las soluciones informáticas que dan valor añadido al grupo, donde se emplean más de 2.000 personas. La otra filial tecnológica, encargada del soporte y mantenimiento de las bases de datos, está en Erding (Alemania), con 620 empleados. El resto, hasta 7.000 de plantilla se reparte entre los diversos centros regionales. Los empleados obtendrán algo más de 300 millones de euros en un cobro extraordinario si la compañía vuelve a Bolsa. Álvaro Tazón, el anterior gestor número uno del grupo, conseguirá más de 20 millones de euros con un bono y la recompra de sus acciones a un precio pactado.

Los bancos, gracias a cuyos créditos se ha hecho la operación, obtienen un importante rendimiento en tipos de interés, euríbor más 2,36% y un punto adicional variable, en una deuda reducida ya a la mitad, en torno a los 2.000 millones. Además por comisiones de colocación obtendrán 35 millones.

Como se aprecia, lluvia millonaria para todos. Está por ver lo que puedan cobrar en dividendos los nuevos accionistas "institucionales", a los cuales no se les da ninguna previsión de beneficios orientativa del grupo, que el año pasado ganó 272 millones, aunque 59 corresponden a un cambio contable. La compañía seguirá hasta que pague sus deudas con todos sus activos prendados por la banca acreedora.

Amadeus se enfrenta, tal como reconoce ella misma, a importantes retos en su negocio, como la competencia de la venta directa que permiten las tecnologías baratas de internet. Su principal fuente de ingresos, el negocio de distribución y venta de reservas está estancado desde hace tres años, y será la venta de tecnología, soluciones y aplicaciones informáticas, la clave de su crecimiento, pero aquí también encuentran cada vez más competidores, y algunos de la talla de Hewlett Packard.