ANÁLISIS
Las cajas medianas se agrupan
Granada, Cantabria, Asturias, Sa Nostra, Extremadura y Murcia negocian una alianza
Caja Granada, que hábilmente sorteó la idea de la caja única en Andalucía (lo mismo que Cajasol, con la primera fusión interregional con Caja Guadalajara), Caja Cantabria, CajAstur (ya a punto de culminar el rescate de Caja Castilla La Mancha) , Sa Nostra (Caixa de Baleares, que abandonó la idea del Grupo Banca Cívica, con Caja Navarra, CajaCanarias y Caja Burgos), Caja Extremadura y Caja Murcia negocian una fusión virtual que crearía un grupo que sería la tercera entidad de ahorro más importante de España. El Sistema Institucional de Protección (SIP) es el instrumento elegido para esa integración, ya que permite a todas las entidades participantes mantener su identidad propia, la naturaleza social y la vinculación con el territorio.
La entidad granadina, que ha dejado claro que las conversaciones las mantiene a petición de otras cajas y destaca su "favorable situación financiera y patrimonial que evidencia una posición sólida y solvente", también precisa que mantiene contactos con más entidades, porque "no puede ignorar lo que está pasando ni, mucho menos, ausentarse del escenario, pensando que tales movimientos no le conciernen".
"Autonomía no significa aislamiento y la libertad para decidir no incluye decidir en soledad. Debemos estar atentos y, llegado el caso, proactivos en esta situación. Sin prisas innecesarias, sin aceleraciones imprudentes, pero sin pasividades complacientes, de las que hayamos de lamentarnos en el futuro", señala el presidente de Caja Granada, Antonio Jara. Una alianza estratégica ayudará a Caja Granada a seguir siendo una "buena caja, más sana, más fuerte y competitiva".
El presidente de Caja Cantabria, Enrique Ambrosio, uno de los promotores de la operación, admite que esas cajas están analizando la posibilidad de firmar un acuerdo inicial que permita que la integración sea posible a lo largo de este año. Ya hay un grupo de trabajo para hacer una propuesta sobre la estructura del grupo, las funciones de la sociedad central (en principio, un banco, hasta que se permita la caja de cajas), la valoración de cada caja (que determinará sus derechos económicos y políticos), el plan de integración operativo y el laboral, y un plan "a dos, tres o cuatro años" para alcanzar la convergencia plena. Ambrosio insiste en que a esa operación se pueden incorporar más cajas.
CajaMurcia destaca las ventajas de esa fusión virtual a la hora de obtener financiación en los mercados internacionales. Algunas entidades del futuro grupo ya comparten plataforma tecnológica y servicios comunes a través de Infocaja, por lo que las sinergias serán más fáciles.
A CajAstur la operación le interesa porque con más entidades le será mucho más sencilla la digestión de CCM. Además, por tamaño, está llamada a ser uno de los líderes del grupo. En Asturias señalan que las seis cajas han empezado a abordar el análisis de posibles operaciones conjuntas "con prisa, pero sin urgencia", a valorar distintas alternativas de coordinación, desde la fusión virtual (unión de aspectos y partes del negocio sin renuncia a la independencia societaria y jurídica), a otras opciones de apoyo mutuo para acceder a mercados mayoristas de financiación.
Al no necesitar en principio recurrir al Frob, no hay prisa en cerrar la fusión virtual antes del 30 de junio. "Lo que se pretende es estudiar las alternativas de colaboración lo antes posible, pero lo que más importa es hacerlo bien, y más cuando ninguna de las cajas implicadas tenemos prisas", señalan en la caja asturiana, que reconoce estar centrada ahora en la integración de CCM.
Una tramitación sin precipitaciones permitiría la incorporación de algún otro candidato potencial, como puede ser el caso de Caixanova, si finalmente no se hace la caja única en Galicia, ya que esta entidad llevaba meses mostrando interés por un acuerdo con este grupo de cajas.
De momento, se ha quedado fuera de esta operación Caixa Penedés, que fracasó en su intento de fusionarse con Caixa Laietana. La morosidad y el incremento de los activos adjudicados procedentes del sector inmobiliario son los principales puntos débiles de la entidad catalana, que está mucho más interesada en una fusión virtual con cajas de fuera de Cataluña que en una intrarregional.