El 1 de agosto entra en vigor la prohibición de este tipo de munición
Una ONG acusa al BBVA de financiar a una empresa fabricante de bombas en racimo
Figura en la relación de Setem por sus inversiones en la norteamericana Lockheed Martin
La acusación de contribuir a la financiación de empresas fabricantes de armas persigue al BBVA desde hace varios años. Investigaciones de varias organizaciones no gubernamentales, como la Red Internacional BankTrack, sobre la implicación de la banca mundial en estas actividades incluyen al grupo que preside Francisco González entre las entidades financieras bajo sospecha. Desde hace varios años, representantes de estas ONG, como Setem, intervienen en las juntas generales de accionistas del BBVA y realizan actos de protesta en los alrededores de esos acontecimientos para denunciar esa situación. Con el mismo énfasis con que las ONG critican esa implicación del BBVA, el presidente del banco, Francisco González, lo niega en cada junta general de accionistas. Pero las acusaciones aportan ahora nuevos datos.
Una nueva investigación (actualización de una anterior realizada en octubre de 2009, en la que ya figuraba el banco español entre las bancos que financiaban a las empresas fabricantes de armas) de la Red Internacional BankTrack, representada en España por la ONG Setem, cita al BBVA entre las "146 entidades financieras de 16 países que todavía invierten y prestan servicios financieros por valor de 43.000 millones de dólares a siete empresas fabricantes de bombas en racimo". El informe se ha realizado "casi un año y medio después de la histórica firma de la Convención sobre Bombas en Racimo celebrada en Oslo en diciembre de 2008, y ante su cercana entrada en vigor de manera vinculante conforme al Derecho internacional el próximo 1 de agosto de 2010".
La inclusión del BBVA en la relación de 146 entidades financieras internacionales que invierten y/o prestan servicios financieros a empresas fabricantes de bombas en racimo se debe, según el estudio, a las operaciones del banco que preside Francisco González con la empresa norteamericana Lockheed Martin, una de las siete grandes corporaciones dedicadas a estas polémicas actividades.
Cuando el próximo 1 de agosto de 2010 entre en vigor la Convención sobre Bombas en Racimo, en más de 100 países de todo el mundo estará prohibido por el Derecho internacional "la fabricación, el uso, el almacenaje o la transferencia de estas armas ilegales, así como la asistencia/apoyo a otros Estados para hacerlo". Y aunque la Convención sobre Bombas en Racimo no prohíbe expresamente las inversiones financieras, "sí que se recoge en el artículo 1C la prohibición a toda forma de apoyo o ayuda a estas municiones", señala la investigación.
El informe "Inversiones mundiales en bombas de racimo: una responsabilidad compartida", elaborado por los miembros de la Coalición de Municiones en Racimo, IKV Pax Christi y Netwerk Vlaanderen, pide a los Gobiernos y a las instituciones financieras "que dejen de invertir en empresas que producen este tipo de municiones". Recuerda, por ejemplo, que el Fondo Noruego de Pensiones, uno de los más importantes del mundo, excluyó de su cartera de inversiones a los fabricantes de municiones en racimo ya en el año 2004.
Al igual que las minas terrestres antipersona, el coste humano y económico de las bombas de racimo está sobradamente probada y "la ONU calcula que han matado y herido a más de 10.000 civiles en los últimos 40 años, de los cuáles el 40 % son niños". Además, "las cifras de víctimas continúan creciendo porque el efecto de estas bombas no termina cuando terminan los conflictos, ya que muchas quedan sin explotar y escondidas en el suelo".
La investigación de estas ONG resalta que "a pesar de esto, las principales entidades financieras del mundo siguen financiando" a fabricantes de bombas de racimo y de componentes de éstas. Entre las empresas, el informe cita a las norteamericanas Alliant Techsystems ATK, L-3 Communications, Lockheed Martin y Textron; Hanwha y Poongsan, de Corea del Sur, y a Singapore Technologies Engineering, de Singapur.
De estas 146 entidades financieras que invierten en fabricantes de bombas en racimo, 102 pertenecen a países que aún no han firmado la Convención, y algo más de la mitad son de Estados Unidos. 16 entidades tienen su sede en cuatro países que han firmado y ratificado la Convención, como Francia, Alemania, Japón y España, y 28 en países que han firmado pero todavía no han ratificado la Convención.
En la lista de la Red Internacional BankTrack figuran bancos de inversión y otras entidades que ofrecieron servicios de inversión financiera a empresas que fabrican bombas en racimo, como Bank of America, JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Deutsche Bank y HSBC. También, entidades que concedieron préstamos a a empresas que fabrican bombas en racimo, entre las que repiten Bank of America y Goldman Sachs, y figuran Citi, Calyon (grupo Credit Agricole) y Barclays Bank.
Firmas como State Street, Capital Group, BlackRock, Temasek Holdings y Vanguard Group son las entidades que ofrecieron más servicios de gestión de activos a las empresas fabricantes de bombas en racimo, según su cartera de inversiones de 2009 y 2010. La implicación de Temasek Holdings se debe exclusivamente a su participación mayoritaria, del 50,31%, en el capital de Singapore Technologies Engineering.