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Publicado el jueves 15 de abril de 2010
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Monitor de Coyuntura

El mundo emergente: los BRIC y más allá

Lideres del Grupo BRICServicio de Estudios de "la Caixa".– Goldman Sachs acuñó en 2001 el término BRIC para referirse al conjunto formado por Brasil, Rusia, India y China, unos países que estaban creciendo a ritmos que hacían presagiar su transformación futura en gigantes económicos. Según el estudio del banco de inversión, en diez años su peso en el producto mundial crecería un 50% y a mediados de siglo el grupo podría equipararse al conjunto de economías desarrolladas. El nivel de renta per cápita todavía estaría considerablemente por debajo del correspondiente a las economías ricas, pero seguiría aumentando y no hay que olvidar que el conjunto comprende al 40% de toda la población mundial.

El término hizo fortuna y la realidad está confirmando sobradamente esas previsiones. Desde la publicación del estudio, China se ha convertido en la tercera economía del planeta, por delante de Alemania y por detrás de Estados Unidos y Japón, y recientemente ha conseguido el título de primer exportador mundial. Brasil e India han validado también las expectativas y únicamente Rusia presenta una trayectoria más incierta. Considerando China, India y Brasil, su contribución al producto global alcanzó, en términos de paridad de poder adquisitivo, el 20% en 2009, igualando el peso de Estados Unidos o de la Unión Europea. En particular, el 12% del producto mundial se originó en China, mientras que India y Brasil produjeron el 8% restante. Además, las perspectivas son buenas: las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional indican que China retomará las tasas de crecimiento del 10% anual a las que nos tenía acostumbrados. Por su parte, es probable que India y Brasil superen en los próximos años los promedios de crecimiento del 7,2% y del 3,5%, respectivamente, que alcanzaron en el decenio previo a la crisis. En 2010-11, Brasil, India y China aportarán 1,7 puntos porcentuales anuales al crecimiento global, lo que representa una contribución del 40% del total (medida en paridad de poder adquisitivo). China por sí sola sumará 1,2 puntos porcentuales o el 30% del progreso global, más del doble que la contribución de Estados Unidos.

El acrónimo BRIC tuvo el acierto de dirigir la atención hacia lo que hoy conocemos por economías emergentes. Su creciente peso económico, junto al mantenimiento de unas elevadas tasas de crecimiento, explican el aumento de su aportación al avance de la economía mundial. Pero el fenómeno no se limita a los cuatro grandes, sino que se extiende a un conjunto variopinto de países que se sitúan en Asia, en Europa Oriental, en América Latina o en África. Economías con rentas medias o bajas, según la clasificación del Banco Mundial, pero que con mayor o menor éxito se han abierto a la globalización de las relaciones económicas y comerciales, han adoptado el modelo de economía de libre mercado y se han esforzado por dotarse de mecanismos que garanticen la estabilidad institucional.

Los emergentes son ya protagonistas del panorama económico global. Constituyen un motor relevante del crecimiento, son grandes consumidores de energía, acaparan las tres cuartas partes de las reservas oficiales de divisas y aportan el 80% de la población mundial. El reconocimiento del fenómeno se ha hecho patente también en el ámbito de la cooperación internacional. Las reuniones del G-7, los países más ricos del mundo que hasta no hace mucho dirigían los destinos del planeta, han dado paso a las reuniones del G-20, que incluyen un buen número de emergentes, puesto que no es posible actuar sin su aquiescencia. Cada vez más, los emergentes son el futuro, algo que debemos tener muy en cuenta los que nos encontramos en el viejo occidente.