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Publicado el miércoles 14 de abril de 2010
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CAJAS RURALES

Cajamar negocia con tres entidades a marchas forzadas


Responde a los movimientos de Ruralcaja

M. Á. V.– La caja rural almeriense, la primera del sector de las cooperativas de crédito (en dura pugna con la Caja Laboral Popular), encabeza el primer Sistema Institucional de Protección (SIP) autorizado por el Banco de España. Cajamar, que absorbió la Rural del Duero y que se desmarcó del Grupo Caja Rural, protagoniza una fusión con entidades de la Comunidad Valenciana. De allí es su principal rival, Ruralcaja. Y por partida doble: la entidad valenciana promueve Cajas Rurales del Mediterráneo (CRM), que ya ha presentado todos los papeles al Banco de España, y además participa en el SIP de las grandes del sector, que todavía se encuentra en fase de gestación y en el que participa como asesor el bufete Garrigues.

Cajamar, para adelantarse a los movimientos de su principal competidor en el mercado de cajas rurales, mantiene negociaciones avanzadas con otras tres entidades: una de la Comunidad Valenciana, otra de Andalucía y una tercera del centro de España. De esta forma, y si fructifican las conversaciones, el Grupo Cooperativo Cajamar, que impulsa la entidad almeriense, ganará dimensión. Ahora está formado por tres cajas valencianas y una alicantina, además de la almeriense.

Además, hay contactos, pero sin llegar al nivel de negociaciones, del Grupo Cooperativo Cajamar con muchas otras entidades del sector para formar parte de esta fusión virtual que quiere ser primus inter pares, entre el SIP de las grandes o de Garrigues (del que pretende formar parte muy activa CRM y Ruralcaja), y el SIP de las locales y comarcales o de AFI, al ser Analistas Financieros Internacionales (AFI) el consultor de la operación.

El Banco de España promueve con mucha más discreción que en el sector de cajas la concentración de las cajas rurales, y no es partidario de una proliferación de fusiones virtuales. El supervisor parece sentirse satisfecho con un mapa formado por tres grupos, de una dimensión muy similar, aunque no lo está por el retraso en la plasmación de las iniciativas de integración de facto que representan los dos SIP todavía en ciernes. Sólo el grupo que impulsa Cajamar ha logrado el nihil obstat del Banco de España, que sigue estudiando la documentación de CRM.

En medio de este proceso, se enmarcan las negociaciones con estas tres entidades por parte de Cajamar. Aunque algún directivo da la operación por hecha, "está acordada la boda, sólo falta firmar los papeles", en la caja rural de Almería se muestran muy cautos y consideran que ésta "aún tiene que continuar dando pasos hasta llegar a sustanciarse definitivamente".

Mientras esas incorporaciones se materializan y tratan de ampliarse a otras entidades, Cajamar mantiene el plan de expansión, centrado en Almería y Málaga, por un lado; Murcia, por otro (la entidad almeriense es la segunda por oficinas en esta comunidad autónoma, sólo superada por CajaMurcia, que también busca fusiones virtuales para alcanzar una dimensión nacional); y Castilla y León, como tercera pata.