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Publicado el miércoles 14 de abril de 2010
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El visto bueno del regulador bursátil lleva un mes de retraso tras las quejas de los minoritarios

La CNMV retrasa la aprobación de la OPA de Agbar por su bajo precio

La crisis financiera redujo a 20 euros la oferta de compra, un 60% inferior al precio de 2007

AgbarGonzalo Garteiz.– El 11 de febrero, Aguas de Barcelona, la empresa catalana de distribución y tratamiento de aguas fundada en el siglo XIX, solicitó formalmente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores la autorización a su oferta de exclusión del valor en Bolsa, ofreciendo como contrapartida a los accionistas 20 euros por acción. La ley estipula que en el plazo de 20 días hábiles, lo que establecía el límite en el 12 de marzo, el regulador bursátil debe haber dado una respuesta al respecto. Por consiguiente, el plazo se ha superado ya en más de un mes sin que se haya dado el visto bueno a la oferta de exclusión. Esta indefinición se justifica por el hecho de que el regulador ha reclamado a los gestores de la compañía catalana, que pasará a ser de propiedad francesa tras la OPA, más concreción y explicaciones sobre la oferta, motivo por el cual  la ley permite extender prorrogar los plazos. El meollo de la cuestión está en el precio, criticado por los accionistas minoritarios de la compañía, habiendo intervenido algunos de ellos en la junta de accionistas que se celebró el 12 de enero en Barcelona con serias quejas a la contraprestación ofrecida.

Mientras que en la oferta pública de adquisición (OPA) no se determina por ley unas condiciones sobre el precio a ofrecer, que es libre, en la oferta de exclusión el regulador estipula las fórmulas por las que se debe establecer un precio "mínimo". Los 20 euros que ofrece Agbar a sus socios minoritarios, un 10% del capital, encajarían con esas disposiciones, y para ello han trabajado los bancos de inversión Citi y JP Morgan con sus valoraciones.  Sin embargo, en esta operación confluyen otros factores que han obligado al regulador a intervenir.

El hecho de que la Junta de Accionistas aprobara la oferta con ese precio con el apoyo del 91,75% de los votos, no dice nada ya que Criteria y Suez, con el 90% y beneficiarios de esta opa estaban presentes.  El grupo financiero de La Caixa y la multinacional francesa de servicios medio ambientales ya habían decidido antes de la oferta repartirse los negocios de Aguas de Barcelona a precios pactados. Criteria se quedará con la aseguradora Adeslas y Suez controlará el 80% de Aguas, dejando el resto a Criteria porque de otra forma difícilmente hubieran conseguido el plácet del Gobierno de Cataluña.

El hecho de que unos socios, los accionistas mayoritarios, consigan un beneficio superior al resto (reparto consensuado de los activos sin trabas de otros socios), es un hecho difícilmente justificable, más allá de la aritmética. A ello se suma otro factor de gran calado y es que en Aguas de Barcelona había realizado dos opas anteriormente.

En esta ocasión, las ofertas vinieron del holding Hisusa, el formado por los beneficiarios actuales, Criteria y Suez, con el objetivo de alcanzar el control efectivo de la sociedad, en la que tenían oficialmente el 49%. En abril anunciaron una oferta a 27 euros, y con posterioridad, en octubre elevaron el precio hasta 27,65 euros. En aquel momento, el consejo de Agbar lo consideró "ajustado". Este precio supera contando la inflación en un 48% el de ahora.

Cuando se produjeron aquellas opas había dos importantes accionistas en la empresa, que aunque no mantenían ningún pacto parasocial con La Caixa, sí que garantizaban la españolidad del capital. Eran dos de los hombres más ricos de España, Amancio Ortega, fundador y dueño de Inditex, y Juan Abelló. Ambos compraron el paquete del 11,64% que había vendido Endesa. Además, el heredero de la dinastía de farmacéuticos, que saltó al foco mediático al ser  el socio y acompañante de Mario Conde en el asalto a Banesto, entró en el consejo de Aguas.

La empresa catalana, fundada con capital extranjero a finales del siglo XIX, volverá a manos francesas 120 años después y la CNMV vela para que se pague lo que mandan los cánones. Aguas de Barcelona ha informado a www.capitalmadrid.info que entiende que "ha constestado satisfactoriamente" a todos los requerimientos del regulador. La CNMV nunca informa sobre estos asuntos. Es el consejo de administración de la institución quien debe autorizar la operación o condicionarla a un aumento del precio. Mientras, los minoritarios esperan siquiera el dividendo correspondiente al ejercicio 2009.