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Publicado el martes 13 de abril de 2010
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El Banco Popular, con cuatro veces más títulos propios, ganó 49,5 millones

El BBVA es la entidad financiera que más pierde en la gestión de su autocartera

Los números rojos totalizaron 238 millones de euros en 2009, cuando las acciones se revalorizaron el 47%

BBVAÁngel Guzmán.– No aprenden y eso que su presidente, Francisco González, un ex broker, procede del mercado bursátil como antiguo Agente de Cambio y Bolsa. Claro que si el banco pierde, otros ganan. En 2008, el BBVA registró unas minusvalías de 172 millones de euros con la operativa con acciones propias. Un año después, y a pesar de que la acción del banco que preside Francisco González disfrutó de una revalorización en el ejercicio del 47%, el BBVA contabilizaba unas pérdidas con los movimientos de la autocartera de 238 millones. El banco compró acciones propias a un precio medio de 9,34 euros, y vendió a 8,95 euros, lo que explica tan abultados números rojos. El volumen de autocartera del BBVA al finalizar el pasado ejercicio fue del 0,444%. Estas pérdidas del BBVA con la operativa con acciones propias suponen prácticamente el 72% de los números rojos generados por las empresas que forman parte del Índice General de la Bolsa de Madrid, que ya han hecho público su Informe de Gobierno Corporativo. En ese período, el Índice General se revalorizó el 29%.

Estos malos resultados con la operativa de títulos propios, acumulados en los últimos ejercicios, ayudan a explicar como la autocartera del BBVA se ha disparado desde que finalizó el pasado ejercicio. Del 0,444% declarado a 31 de diciembre de 2009 se ha pasado al 1,342% al finalizar el primer trimestre. Según explican en el banco, ese incremento tan elevado de las acciones propias se debe a la política de pagar parte del dividendo a los accionistas con títulos, como ya se hizo en el pasado año tras autorizarlo así la junta general de accionistas (la última también aprobó esa fórmula, utilizada por otras entidades financieras). También está en marcha un plan de retribución en acciones para los principales directivos del grupo BBVA, que precisamente fue sometido a votación en la última junta general de accionistas.

La acumulación de acciones propias se suele producir para estimular la liquidez, para tratar de mejorar la cotización. Pero también se produce cuando, como en el caso del BBVA, está previsto pagar parte de la remuneración al accionista vía dividendo mediante la entrega de títulos propios. Y el banco compra acciones propias para preparar el plan de incentivos para sus directivos, como también sucede con el BBVA. Pero estas operaciones no justifican tantos números rojos con la autocartera del grupo que preside Francisco González.

En el otro lado de la moneda, el Banco Popular, con cuatro veces más autocartera que el BBVA en el pasado ejercicio (1,742% frente a 0,444%) obtuvo un beneficio de 49,5 millones de euros. La entidad que preside Ángel Ron fue, de lejos, la empresa cotizada en la Bolsa de Madrid que mejor partido obtuvo mediante la operativa con acciones propias. El Popular es, junto al Sabadell, el único banco del Ibex 35 que logra sacar positivo a su autocartera.

En el caso del banco que preside Josep Oliu, con una autocartera del 2,984%, el porcentaje más elevado de acciones propias de la banca y una de las tasas más altas entre las empresas cotizadas, el resultado positivo durante el pasado ejercicio fue de 4,27 millones. Banesto, en cambio, pierde 621.000 euros con la operativa de acciones propias, que representaron una autocartera del 0,492%.

El Santander todavía no ha hecho público el Informe de Gobierno Corporativo correspondiente a 2009, pero en el de 2008 se observa que obtuvo un beneficio de 12 millones de euros, frente a las pérdidas de 172 millones en el mismo período de su principal competidor, el BBVA.

Entre los bancos que forman parte del Índice General de la Bolsa de Madrid, pero no del Ibex 35, solamente el Banco de Valencia, controlado por Bancaja, logra beneficios mediante la operativa con acciones propias. Unos discretos 180.000 euros. Pero beneficios, al fin y al cabo. El resto son números rojos. El Guipuzcoano, con una autocartera del 0,825% al finalizar el pasado ejercicio, ha perdido 3,63 millones de euros en las operaciones con acciones propias. El Pastor, con el 0,653%, registra números rojos por algo más de cuatro millones de euros.

No deja de sorprender el mal resultado que acumula el BBVA con la operativa de acciones propias en los últimos años. Porque los bancos suelen tener mucha experiencia con el manejo de títulos propios, ya que además de las finalidades habituales (mejorar la liquidez y la cotización, retribuir al accionista e incentivar al directivo), la operativa con títulos propios sirve para responder a las necesidades de sus clientes y de sus accionistas. En efecto, los bancos intervienen todos los días en los mercados bursátiles en los que sus acciones cotizan no sólo para operar por cuenta propia, sino también para proporcionar cobertura a las carteras de inversión de sus clientes y para facilitar las operaciones de sus accionistas.

Por otra parte, los dos principales bancos españoles, Santander y BBVA, volvieron a demostrar que no tienen problemas para captar financiación en los mercados mayoristas internacionales. En esta ocasión, los dos grupos han aprovechado el clima positivo generado en los mercados de financiación interbancaria por el plan de rescate de Grecia. Sin necesidad de pagar elevados tipos, el Santander y el BBVA suman desde principios de año 15.900 millones de euros en emisiones de deuda a plazos que oscilan entre los años y los siete.

El Santander colocó bonos a dos años al Euribor a tres meses más 55 puntos básicos, por un importe de 1.000 millones de euros. La sobredemanda ascendió a 1.300 millones. Natixis, HSBC y Barclays, junto al propio Santander, colocaron la emisión de la entidad que preside Emilio Botín.

En el caso de la emisión de BBVA, colocada por la entidad presidida por Francisco González junto a Deutsche Bank y Goldman Sachs, el plazo de los bonos se ha establecido en cinco años y el tipo de interés se ha cerrado en  el midswap (tipo de referencia en estas operaciones) más 85 puntos básicos. Tras una demanda de 1.500 millones de euros, la colocación se ha realizado entre más de un centenar de inversores institucionales, el 80%, extranjeros.