UN BANCO EN EL RETIRO
Miremos al largo plazo
Salirse de la zona euro sería una tontería, según el Premio Nobel Kydland
En este batiburrillo primaveral de la calle Zurbano con bambalinas holliwudiense, pero sin beso y la política económica como guión, un mensaje de cordura, desde la calle Rafael Calvo, a cargo de un noruego, F.E. Kydland, Premio Nobel de Economía ahora profesor en Buenos Aires y naturalmente observador atónito del quilombo de los Kichtner y comparsa. Este macroeconomista presentado en la Fundación Del Pino como un neokeynesiano, atento también a la oferta de bienes y servicios, ha estudiado, formalizado e incluso modelizado las consecuencias de las políticas económicas en el crecimiento de las naciones. Pero a diferencia del maestro de Cambrige lo verdaderamente relevante para el macroeconomista noruego es el largo recorrido, el crecimiento a largo plazo y la influencia que sobre él ejerce la actuación del Estado.
La cantidad de producto, el PIB, español o argentino, se corresponde con el consumo y la inversión, incluido el saldo de los intercambios con el exterior y el presupuestario. Identidad macroeconómica básica que se enseña en las facultades de economía y a la que Kydland añade dos elementos cualitativos, pero cuantificables: la cantidad y la calidad de la mano de obra y la política económica del gobierno. Ese conglomerado de factores es el que determina la cantidad y calidad de la inversión física y humana, y, en consecuencia, la productividad de todo el sistema.
El gobierno es un componente importante. Independiente de que sea grande o pequeño, pero determinante para organizar un marco de política económica estable y transparente en el que la toma de decisiones de los agentes económicos no este perturbada por actuaciones puntuales que perturben la trayectoria de las decisiones económicas. La impaciencia en el corto plazo con actuaciones inmediatas se demuestran inconsistentes con el paso del tiempo. Perturban y generan desequilibrios, por ejemplo, presupuestarios que influyen en el tipo de interés y en consecuencia en las previsiones de riesgo sobre cualquier tipo de actividad.
De los modelos a los hechos. Ejemplos: Chile y Argentina en la lejanía, España e Irlanda en la proximidad. Crisis financieras en el cono sur resueltas en el caso chileno aceptando los excesos y los errores y aplicando un marco de estabilidad para el desempeño de los negocios. En su vecina Argentina respuestas a la crisis con arbitrariedades, desconcierto de los operadores que desertan de la inversión y se concentran en cómo especular manejando la corrupción que imponen los poderes públicos. Chile con una escasa dotación de recursos naturales consiguen un crecimiento estable, sin inflación, con un equilibrio presupuestario y en sus cuentas exteriores. Argentina, con una excelente disponibilidad de recursos naturales que le permiten darse mas de un respiro va de crisis en crisis desatendiendo sus compromisos financieros internacionales.
España e Irlanda: dos miembros de la Unión con una misma moneda, el euro. Los dos sacudidos por una crisis bancaria con raíces inmobiliarias mas profundas en nuestro suelo y raíces financieras mas gruesas en el verde Eire. Los dos excelentes campeones europeos que han agotado momentáneamente su potencial y necesitan reponerlo. España encasquillada en el día a día, los sufridos irlandeses aceptando el sacrificio del saneamiento mediante una bajada de sueldos de funcionarios, parlamentarios y también de sus salarios mientras se mantienen firmes en su organización fiscal que ha favorecido el crecimiento de los negocios. El nóbel Kydland apuesta por Irlanda y mantiene un cortés silencio sobre España. Sugiere, con enorme firmeza, que las economías solo remontaran cuando recuperen la productividad descuidada.
¿Pero y la devaluación, la salida del euro como remedio? Pregunta desde el auditorio. Respuesta: afortunadamente ustedes todavía no han cometido esta tonteria. En efecto, reflexiono sobre lo que sucede al este de Viena. Hungría y Rumania endeudados en euros y con la servidumbre de una hipoteca descomunal si devalúan sus monedas. La deuda para sus ciudadanos será una losa pesadísima que mantendrá el estancamiento y la recesión. Kydland recuerda los fallidos y devaluaciones argentinas.
Emprendo mi regreso hacia el Retiro preocupado por el éxito de Zurbano que va a resultar insoportable en el medio plazo. Para Grecia hay un rescate comunitario ya previsto, pero es el primero, quizá el último y no deja de ser un país pequeño de la Unión Monetaria. A pesar del buen día renuncio a llegar hasta el Retiro y me voy con mi nieta a ver una película de dibujos animados sobre un dragón que se me antoja hoy especie mucho mas cercana.