Iberia y British afrontan seis meses intensos para cerrar flecos a su fusión
Iberia y British Airways tienen por delante un duro trabajo de ajustes para materializar su fusión. Para empezar, ambas tienen que formalizar jurídicamente el traspaso a sendas filiales del negocio actual de las compañías. Eso se hace porque la unión va ser por arriba. Las dos compañías han diseñado una estructura de propiedad y de gobierno (a la que han llamado Estructura de Control Nacional) para garantizar la conservación de los actuales derechos de tráfico y permisos de vuelo de cada una de las aerolíneas. Con este fin, durante los cinco primeros años tras completar la fusión (hasta 2015 incluido), la mayoría de los derechos políticos de Iberia y de British Airways estarán en manos de dos entidades española y británica respectivamente (Entidades Nacionales).
Por ello, por ejemplo, las acciones que ahora posee Iberia en British y las que tiene la inglesa en la española no serán canjeadas en el proceso de fusión. Además, tanto Iberia como British Airways tendrán cuentas de resultados independientes y pondrán en marcha el plan de negocio y de sinergias que desarrolle el equipo de gestión del grupo. Cada compañía aérea conservará su certificado de operador aéreo y será responsable de gestionar el día a día de sus operaciones y de sus actividades comerciales.
Durante este período transitorio, y a expensas de que puedan cambiar los nombres concretos, Antonio Vázquez, presidente de Iberia, lo será también del nuevo grupo fusionado. En la gestión ordinaria, el negocio conjunto estará dirigido por un consejero delegado, que será Willie Walsh, actual consejero delegado de British, y estará integrado por un equipo de elegido a partes iguales por cada una de las aerolíneas.
Además, a lo largo de estos cinco años, con el fin de proteger los intereses específicos de Iberia y British Airways, ambas partes han acordado algunas salvaguardas. Las dos aerolíneas mantendrán su base en sus respectivos países, con sus propias licencias, certificados, códigos y marcas; los slots y los destinos se protegerán para el beneficio del grupo; la estrategia de red del grupo se desarrollará de tal forma que refleje la importancia de los hubs de Madrid y Londres; habrá un desarrollo equilibrado a largo plazo de las redes de rutas servidas desde los hubs de Madrid y Londres, y las nuevas oportunidades de negocio se distribuirán de forma razonable entre las dos redes; las relaciones laborales se gestionarán localmente y, lo que es muy importante desde el punto de vista económico, ni Iberia ni el holding otorgarán garantías ni utilizarán sus fondos o facilidades crediticias para financiar el fondo de pensiones de British Airways.
En cuanto a otros detalles técnicos ya pactados y ratificados ayer, los accionistas de British recibirán una acción ordinaria del holding por cada acción ordinaria que posean en la compañía británica, y los accionistas de Iberia recibirán 1,0205 acciones ordinarias del holding por cada acción ordinaria que posean de la aerolínea española. Sobre la base de esta ecuación de canje, y tras la amortización de la autocartera de Iberia y antes de cancelación de las actuales participaciones cruzadas entre British Airways e Iberia, los accionistas de Iberia tendrán el 45% del grupo y los de British Airways el 55%.
El holding, que ha sido bautizado con el nombre de International Airlines Group, será una compañía española con domicilio social en España. La mayoría de las reuniones de su Consejo y todas sus Juntas de Accionistas tendrán lugar en Madrid. Una vez ejecutada la fusión, el grupo será residente fiscal en España. Por su parte, la sede financiera y operativa del nuevo holding estará en Londres, donde se ubicarán las principales funciones del grupo, disponiendo asimismo de las correspondientes oficinas en Madrid.
Por último, las dos compañías esperan unas sinergias potenciales de 400 millones de euros anuales al final del quinto año una vez se complete la fusión, con un coste total de 350 millones de euros. Estas sinergias serán adicionales a las que ya obtienen ambas compañías en la explotación conjunta de las rutas entre España y el Reino Unido. Aproximadamente un tercio de las sinergias procederán de los ingresos (ventas conjuntas, gestión de red y de ingresos), mientras que las sinergias de costes se lograrán en áreas como tecnologías de la información, flota, mantenimiento y funciones administrativas.