ANÁLISIS
Zapatero busca al PP para evitar el castigo que los mercados imponen a Grecia
La banca calcula el encarecimiento de sus emisiones si España ve degradarse su deuda
Al mismo tiempo que el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, aseguraba ayer en Washington en presencia de Hillary Clinton, que su país necesita el apoyo de la Unión Europea para vencer a la especulación y colocar deuda en los mercados a las tasas correctas, el presidente del Gobierno reiteraba su oferta de pacto político a los partidos. Zapatero quiere que todos estén implicados. El presidente teme que puedan cumplirse los peores vaticinios sobre la economía española de reconocidos economistas, Paul Krugman entre otros, y quiere evitar a toda costa que España tenga que pasar el calvario griego. Muy en especial teme por el principal sufrimiento que soportan en la actualidad los helenos para obtener liquidez, como es la subida de los intereses que tienen que pagar por sus más recientes emisiones. El interés de sus títulos dobla al de los bonos alemanes, y resultan insostenibles para el país. De suceder algo similar en España se acabarían los créditos en las condiciones actuales, que algunos califican de baratos.
Las agencias siempre califican peor a las entidades privadas que a los estados. Nuestros bancos no pueden tener mejor rating que el Reino de España. El encarecimiento de sus emisiones tendría que se trasladado a los clientes sean particulares o empresas.
Es otra razón más por la que el presidente trata de conseguir un acuerdo contra la crisis en los términos que ha planteado a los diferentes grupos de la oposición de los que quiere que den imagen de acuerdo y diálogo para tratar de ofrecer confianza a los mercados. Pero el Presidente en su intervención ante las cámaras de Televisión Española estuvo lejos de lograr la confianza que pide, pese a que recordaba que desde el debate de investidura del que se cumplen mañana 2 años, ha ofrecido acuerdos en materia económica y social a los diferentes grupos políticos en hasta seis ocasiones.
No es un problema menor. Para colocar sus emisiones a diez años, Grecia ha tenido que ofrecer unos tipos de interés del 6,4 por ciento. Sí, el doble de lo que pagan los alemanes. Si tuviera que colocar los 50.000 millones de euros que necesita para este año en las mismas condiciones vería aumentar el peso de su deuda en otros 2.000 millones anuales adicionales. Siguiendo una regla de tres se pueden echar los cálculos de lo que le podría ocurrir al erario español si finalmente los mercados penalizaran a la deuda soberana de forma similar.
Hasta ahora los grandes países han realizado declaraciones públicas mostrando su disposición a ayudar a Grecia que finalmente no se ha sustanciado en cantidad alguna. La última propuesta es la creación de un fondo europeo, como adelantaba ayer el Financial Times, tanto en su edición británica como alemana, que estaría dotado incluso de poderes sancionadores. Si España tuviera que acudir a una institución similar para recibir ayuda, como le ha ocurrido a Letonia, Hungría o Rumanía con el Fondo Monetario Internacional y el apoyo de la Unión Europea, el presidente que estuviera en ese momento en el ejecutivo podría darse por fenecido. Es otra razón más para entender el empeño de Zapatero en alcanzar un acuerdo, que en caso de necesitar la ayuda exterior no le dejara sólo ante la opinión pública, con el fracaso de su gestión ante la crisis. Aunque sea la mayor crisis que haya sufrido el mundo en los últimos ochenta años.