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Publicado el viernes 5 de marzo de 2010
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La UE pasa examen a los seguros de deuda

Como EE.UU., trata de poner coto a los movimientos especulativos

Comisión europeaMiguel Ángel Valero.– La Comisión Europea ha convocado para hoy a los reguladores y a los gestores de fondos de alto riesgo, los polémicos hedge funds, con el objetivo de examinar el mercado de los seguros contra el impago de la deuda de un país (Credit Default Swaps o CDS, por sus siglas en inglés) tras las denuncias sobre el uso de este tipo de derivados en los ataques especulativos contra Grecia por su crisis de endeudamiento.

"Las últimas semanas hemos visto aparecer algunos problemas que estamos tratando de entender mejor", explicó la portavoz de Mercado Interior de la Comisión Europea, Chantal Hughes, en referencia a los ataques especulativos contra Grecia. La propia Hughes parece quitarle hierro al asunto y señala que el encuentro será de carácter "técnico" y que "no hay que esperar ninguna conclusión" de la reunión. "Es parte del proceso normal de elaboración de políticas", subraya.

Pero la cuestión tiene más miga de lo que parece. Porque la Comisión Europea tendrá en cuenta las propuestas de estos expertos a la hora de elaborar la propuesta legislativa que presentará en verano para aumentar la transparencia del mercado de derivados, una norma que "incluirá también los CDS". Las conclusiones de los expertos en la reunión de hoy servirán además para la revisión de la directiva de abuso de mercado y de la norma de mercados de instrumentos financieros (Mifid).

Con esta investigación, Bruselas sigue los pasos de Estados Unidos. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo la semana pasada que está investigando el uso por parte de Goldman Sachs y otras entidades de Wall Street de este tipo de derivados para apostar que Grecia no sería capaz de refinanciar su deuda.

El gran problema de los CDS es que constituyen un mercado muy opaco, donde no está nada claro cómo se forman los precios ni quiénes son las entidades que influyen en la fijación de sus decisiones. Aunque su peso sobre el mercado total de deuda es muy reducido (apenas supera el 0% en Japón y en Estados Unidos, el 2% en España, y algo más del 5% en Portugal e Italia), tiene un gran efecto psicológico sobre muchos inversores.

El CDS es un seguro de protección ante el impago de un emisor. El comprador paga una prima, generalmente medida en puntos básicos, cada tres o seis meses por cada millón de euros de nocional (la cantidad, que la jerga financiera es así de alambicada) asegurado. El vendedor cobra una prima y se compromete al pago del nocional asegurado si el emisor incumple sus compromisos de pago.

Primer problema: no hay desembolso de principal, no cuesta financiar la operación. Segundo problema: el CDS, ¿con qué se compara? Sólo, y no siempre, con el riesgo interbancario. Tercer problema: su liquidez es muy inferior a la de los mercados de bonos. Cuarto problema: no siempre reflejan riesgo de crédito únicamente.

Aún así, los CDS para muchos inversores son como la Biblia, una referencia ineludible para tomar decisiones. Y es un indicador que hay que analizar junto a muchos otros, como el rating, que es la opinión independiente sobre la capacidad de pago de un emisor respecto a una emisión, y no una recomendación de compra de ésta, ni una garantía alguna de que se vaya a pagar al inversor. O el diferencial de rentabilidad de una emisión sobre el bund alemán o sobre cualquier otra referencia, que debe hacerse sobre emisiones exactamente iguales o comparables para que indique realmente algo útil para el inversor.