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Publicado el viernes 5 de marzo de 2010
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ANÁLISIS

El Estatuto de los Trabajadores, "patas arriba"

La vicepresidenta económica del Gobierno descarta la propuesta del director de coyuntura de FUNCAS

J. Hervás.– No pasa un solo día sin una ocurrencia. En el Congreso, diputados de los más diversos grupos se preguntan a qué economista de postín se le va a ocurrir la siguiente gracia. A muchos les han apuntado la gracia y el día que la han dicho para recordárselo cuando acabe el año. Algunos diputados sugieren que pareciera que en lugar de tratar con personas adultas, con proyectos pasados por la probeta de la facultad y las empresas, estuviéramos asistiendo a la sesión de un seminario, donde se lleva a cabo un braing storming. Ayer la sugerencia polémica surgió del director de Coyuntura Económica de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS). Ángel Laborda, cree que ha llegado la hora de poner patas arriba el Estatuto de los Trabajadores.

El objetivo es adaptarlo a una coyuntura económica moderna, con un mercado laboral que nada tiene que ver con el existente en el momento de la redacción del estatuto de los trabajadores. Elena Salgado, la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, que va ganando tablas, no quiso comentar la medida con la excusa de que en este momento es materia de debate en la mesa del diálogo entre los interlocutores sociales.   

¿Pero qué es lo que dice Laborda? Aprovechando el turno de preguntas de la rueda de prensa celebrada con ocasión de la  presentación del último número de los Cuadernos de Información Económica de la Fundación de las Cajas de Ahorro, Laborda apuntó que dadas las rigideces del Estatuto de los trabajadores, por muchos parches que se le pongan, nunca se adaptaría a la economía moderna.

En consecuencia el Estatuto tiene que adaptarse al concepto de  "flexiseguridad" predominante en la Unión Europea. Aboga por la mayor flexibilidad para las empresas en la contratación unido a la introducción de mecanismos de seguridad para los trabajadores. Pero eso está muy bien en los países donde el respeto a los compromisos forma parte del acervo empresarial. La inseguridad jurídica laboral en España en este sector es alarmante.

Cada vez son más los empresarios que tienen a trabajadores realizando trabajos, a los que corresponderían contratos indefinidos, para los que exigen que se den de alta como trabajadores autónomos. No hace falta sacar el catalejo. Los tribunales están llenos de denuncias en el sector de medios de comunicación.

¿Cómo se puede ignorar a la hora de realizar propuestas que el presidente  de los empresarios ha dejado sin pagar durante meses a cientos de trabajadores de su compañía aérea Air Comet?

Está muy bien que Laborda considere la necesidad de cambiar el sistema de negociación colectiva por ser muy rígido, pero sin la misma, no sabemos donde se encontrarían los derechos de los trabajadores. Y que para no perder competitividad la indexación de los salarios debiera vincularse a la inflación comunitaria.

Todo eso está muy bien. Pero debería recordar el profesor, que de acuerdo con los datos de la OCDE, de entre todos los países miembros, sólo los trabajadores españoles han perdido poder adquisitivo entre el 95 y el 2007, mientras los beneficios empresariales tuvieron un crecimiento exponencial.