El Tesoro coloca bonos a cinco y a tres años por 5.646 millones
La Seguridad Social sale en defensa de la deuda pública española
El Fondo de Reserva elevará del 80% al 90% su inversión
Todo queda en casa. El secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, ha echado un capote a sus colegas del Tesoro al anunciar que la inversión del Fondo de Reserva en deuda pública española se elevará este año desde el 80% actual a cerca del 90%. En román paladino, que todas las compras que se realicen de activos financieros públicos por parte del Fondo de Reserva de la Seguridad Social irán destinadas a adquirir deuda pública nacional. Esta medida no hace más que continuar la que se aplicó el año pasado. pero cobra mayor relevancia con las tensiones especulativas que sacudieron la deuda pública española con motivo de la crisis de Grecia y que obligaron al Ministerio de Economía y Hacienda a realizar un road show urgente a Londres (Elena Salgado y el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa), París, Nueva York y Boston (Campa en solitario) y el previsto a Asia, donde irá la directora general del Tesoro y Política Financiera, Soledad Núñez.
En la actualidad, el Fondo de Reserva, más conocido como la "hucha de las pensiones", invierte en deuda pública extranjera (Alemania, Francia y Países Bajos) el 20% de sus recursos. La decisión de invertir en deuda pública de esos tres países se tomó en 2004 porque se trataba de una cartera "muy consolidada". Según explicó Granado tras presentar al presidente del Congreso de los Diputados el informe sobre el Fondo de Reserva en 2009, internacionalizar las inversiones de éste fue una decisión "especialmente afortunada" y que ha resultado "muy ventajosa" para esta institución. "Si hubiéramos invertido en otros países no hubiera sido así", admite el secretario de Estado de Seguridad Social.
La inversión del Fondo de Reserva en activos financieros públicos ascendía al cierre de 2009 a 58.017,4 millones de euros, de los que el 76,75% está invertido en deuda española, y el 23,25% repartido entre la de Alemania, Países Bajos y Francia. Para este ejercicio, el importe susceptible de inversión en concepto de cupones y de amortización de activos, unido al saldo que a primeros de año estaba depositado en la cuenta que el Fondo de Reserva tiene en el Banco de España, se eleva a más de 12.707 millones de euros.
El anuncio de Granado de continuar con la política de invertir sólo en deuda pública española la parte del Fondo de Reserva de la Seguridad Social que se coloca en activos financieros públicos fue posterior a las dos últimas colocaciones realizadas por el Tesoro. En un ambiente de mucha mayor normalidad que en las semanas turbulentas que siguieron a la crisis de Grecia, el Tesoro ha colocado una emisión de 4.500 millones de euros en bonos a cinco años con un cupón del 3% y a un tipo marginal del 2,842%. El nominal solicitado ascendió a 6.675,6 millones. De este modo, el Tesoro cumple el objetivo que se había marcado en la emisión. En la anterior subasta de bonos a cinco años con un cupón del 3,30%, el Tesoro colocó 3.129 millones de euros con un tipo marginal levemente superior, del 2,854%. Objetivo cumplido de conseguir financiación a cinco años más barata.
Paralelamente, el Tesoro español ha colocado otra emisión de bonos a tres años por un importe de 2.517,4 millones con un cupón del 2,30% y a un tipo marginal del 2,662%. El nominal solicitado superó los 4.655 millones de euros. Tampoco aquí hubo problemas de demanda.
No obstante, se avecina una fuerte competencia precisamente por el causante de las últimas turbulencias en deuda pública. Grecia lanzará una emisión de bonos por importe de entre 3.000 millones de euros y 5.000 millones con vencimiento a diez años (19 de junio de 2020) cuyo precio será fijado "próximamente y en función de las condiciones del mercado", según confirmó la Oficina del Tesoro de ese país. Los analistas estiman que Grecia puede ofrecer una rentabilidad de 310 puntos básicos sobre la referencia para emisiones de renta fija del mid-swap, lo que situaría su rendimiento en el 6,47%. Un tipo francamente atractivo pese al riesgo que supone.
La confirmación del lanzamiento de esta emisión de deuda, que será gestionada por Barclays Capital, HSBC, national Bank of Greece, Nomura y Piraeus Bank, se produce apenas un día después de que el Gobierno griego anunciara un nuevo paquete de medidas adicionales para reducir el déficit, entre las que se incluyen subidas del IVA y de los impuestos al tabaco, el alcohol y los carburantes, así como recortes salariales para los funcionarios y congelación de pensiones, que fue acogido positivamente por las instituciones europeas y las agencias internacionales de calificación.
Este anuncio hizo que los seguros contra impago (CDS) de la deuda griega registraban una modesta subida de once puntos, el primer repunte en una semana, hasta los 305 puntos. Los mercados reaccionaron con ligeras subidas de la prima de riesgo y del coste de asegurar la deuda, que afectaron también a España. El diferencial entre el rendimiento ofrecido por la deuda española a diez años y el bono alemán (aunque no se trate de emisiones exactamente iguales) llegó a ampliarse hasta los 75 puntos básicos, frente a los 73 de la apertura. Y el precio del CDS sobre la deuda española a cinco años repuntó ligeramente desde los 102,1 puntos básicos hasta los 102,8 puntos.
Alzas que están dentro de lo esperado tras un movimiento de este tipo. Y eso que Credit Suisse señala que España será el tercer país de la OCDE con mayor riesgo de financiación de su deuda, tras Grecia e Irlanda.