ANÁLISIS
Momentos decisivos para la banca con Merkel y su tasa de protagonistas
Irlanda se adelanta con su macro-plan de rescate mientras la española confía en las soluciones del G20
Los expertos del sector advierten de que hay que permanecer muy atentos a lo que pueda suceder en las próximas horas y en las próximas semanas. Temen o anuncian., según los casos, nuevas convulsiones en el sistema. Los que no disponen de jet particular se van a quedar en los alrededores de Madrid. De momento esperan conocer con detalle las explicaciones del Gobierno alemán que desvela hoy miércoles sobre el futuro impuesto a la banca, tasa llaman los puristas. Este nuevo impuesto servirá para alimentar los ingresos del Estado. En España, Zapatero la había rechazado porque supondría un hándicap para la competencia de la banca. Cuando lo haga público Merkel y lo adopte Francia, habrá que empezar a pensar cómo lo justificará Zapatero. Parece además inevitable, si como está previsto, lo aprueba el G20 donde tenemos ya, de forma permanente, silla de invitados. Aunque no conocemos detalles de la tasa, sí se conoce el macro-plan de rescate bancario irlandés, que incluirá recapitalizaciones y nacionalizaciones, llegado el caso, de importantes entidades financieras, para sanear el sector y las cuentas del país.
En el caso irlandés, según lo anunciado ante el Parlamento por el ministro de Finanzas, Brian Lenihan, la medida principal que se aplicará en las próximas semanas en la banca y en las entidades financieras relacionadas con el sector inmobiliario será su recapitalización. Estas declaraciones coinciden con el adelante unos dos meses respecto a años anteriores del informe del Banco de España de estabilidad financiera asegurando que la banca española está bien capitalizada. La primera medida será que el Allied Irish Bank, tendrá que aportar 7.400 millones de euros antes de finales de abril o afrontar la nacionalización en el marco de un plan gubernamental para sanear el sector.
Si el Allied Irish Bank no consiguiera hacerse con el capital privado necesario, se le obligará a vender parte de sus activos en EEUU, el Reino Unido y Polonia con lo que obtener recursos para tapar los agujeros de sus cuentas. Pese a ello el Estado podría tener que convertirse en el accionista mayoritario.
No es con todo el caso más grave. El Gobierno irlandés desveló ayer que inyectará otros 18.000 millones de euros en el Anglo-Irish Bank, nacionalizado desde el año pasado al encontrarse al borde de la quiebra como consecuencia de las hipotecas basura.
Irlanda ha optado por crear un banco malo. Así dentro de la operación de salvamento del sector financiero irlandés incluye la decisión de la Agencia Nacional de Gestión de Activos de hacerse con más de 1.200 créditos tóxicos, de los balances de cinco entidades antes de que termine esta misma semana: Bank of Ireland, AIB, Anglo Irish, Irish Nationwide y EBS. El coste para los contribuyentes irlandeses podría ser de unos 100.000 millones de euros.
En el caso de la banca de los países del G20 las propuestas son muy otras. se contemplan varias opciones diferentes. En cuanto al alcance de la tasa la duda está en si aplicarlo sólo a los bancos considerados sistémicos o a toda la banca en general. En cuanto a las operaciones que se verían afectadas existen muchas hipótesis. Se duda si al pasivo de riesgo, como han aprobado en Estados Unidos, o más en concreto a los activos de riesgo, como preferirían alemanes y franceses.
Hasta ahora los grandes ejes de decisión del G20, el FMI, EEUU, Alemania, Reino Unido y Francia, no están de acuerdo sobre qué hacer con los recursos obtenido con la tasa. Unos, el FMI, defiende la creación de fondos de reserva nacional, los alemanes querrían que se destinara a un fondo de garantía interno y EEUU, Francia y en cierta medida el Reino Unido prefieren destinarlo a controlar el déficit.
Otros prefieren esperar a la publicación del informe que se ha encargado al Fondo Monetario Internacional. Dicen que es el caso de España cuyo banco central se ha mostrado especialmente activo en los últimos días.