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Publicado el miércoles 31 de marzo de 2010
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Monitor de Latinoamérica

Brasil compensa la situación calamitosa de otros países

Latinoamérica supera el primer examen

Moody's prevé un déficit fiscal del 8% en el conjunto del continente

LatinoamericaManuel Lionza.– Los países latinoamericanos están atravesando la crisis mundial con unas condiciones fiscales inéditas en su historia reciente. A diferencia de experiencias anteriores en las que los efectos de las crisis cíclicas multiplicaban sus desequilibrios económicos, ahora puede decirse que por primera vez la región se está enfrentando a la peor crisis desde los años 30 con relativo éxito, incluso con mejores calificaciones en materia fiscal que las principales economía desarrolladas. Según la agencia Moody's, Latinoamérica registrará de media un déficit público del 8% del PIB en 2010, una cifra que podría ser la envidia de Estados Unidos y de no pocas economías europeas, como la española, que prevé arrojar un déficit del 9,8% este año. Moody's Investors Service estima que las necesidades de financiación públicas estarán cerca de los 350.000 millones de dólares para un grupo de países que concentra más del 90% del PIB de Iberoamérica.

"Las cargas de la región por su endeudamiento, que de promedio se han reducido desde 2002, experimentaron un modesto incremento debido a la crisis, pero no lo suficientemente fuerte como para revertir la tendencia positiva", según Gabriel Torres, coautor del informe. Las economías iberoamericanas, aunque aún con niveles altos de deuda en divisas extranjeras, se han financiado en gran medida en mercados y monedas locales. Mientras la proporción de deuda sobre el PIB de los países desarrollados aumentó durante la peor fase de la crisis en casi 30 puntos porcentuales, y en más de 20 puntos entre países europeos en desarrollo, en Iberoamérica solo subió cuatro puntos entre 2007 y 2010.

Tras el estallido de la crisis, los inversores temían que se repitieran repudios o renegociaciones de deuda por la supuesta falta de consistencia de las cuentas públicas de la región. La realidad ha sido bien diferente, pues aunque el desequilibrio fiscal ha evolucionado al alza, alcanzando su máximo en 2009, en ningún momento ha llegado a encender las alarmas. Del mismo modo, la agencia de calificación considera que existe poco riesgo de que la incertidumbre suscitada por el "mal griego" vaya a tener efecto alguno en el subcontinente. Según Moody's, solo Ecuador y Argentina podrían tener dificultades para atender sus compromisos.

Un caso destacado en este nuevo camino de la consolidación fiscal en Iberoamérica es el de su primera economía: Brasil. El Gobierno de Lula se ha fijado este año un objetivo de superávit fiscal primario de unos 63.974 millones de dólares, equivalente al 3,3% de su producto interior bruto, con medidas como la congelación de gastos presupuestados. Brasil, cuyo PIB se espera crezca este año por encima del 5 por ciento, es el país, junto con México y Jamaica, con mayores necesidades de financiación de la región este año.

En general, las perspectivas son favorables para que por primera vez el endeudamiento y las cuentas públicas de Iberoamérica no salgan muy deteriorados como ha sido habitual en cada crisis. Los bajos tipos de interés y el acceso a financiación local están amortiguando claramente los impactos negativos de la recesión económica, que tan intensamente está contrayendo la actividad crediticia en los países desarrollados.

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