ANÁLISIS
La deuda griega, una lección para España
Los helenos pagan por el dinero un 52% más que los alemanes y un 45 más que los españoles
Lo ocurrido con la emisión realizada por Grecia de 5.000 millones en bonos a 7 años muestra que los griego pagan muy caro el dinero que necesitan. Y nos lleva obligatoriamente a pensar lo que escribía Wolfgang Münchau, el columnista del Financial Times especializado en asuntos europeos, sólo unas horas antes de la colocación de esta emisión. En su artículo, ampliamente comentado por Alfredo R. Mendizabal en la edicición de ayer de Capitalmadrid.info, nos advertía de que el problema de Grecia no es sólo que tiene dificultades de acceso a la financiación, sino que es cara. Se podría decir que muy cara. Los bonos emitidos ayer le costaron el 52 por ciento más de lo que pagó Alemania en su última emisión similar. No hace falta esforzarse para hacer comprender que el 52 por ciento más es mucho dinero.
Pero Alemania impuso unas condiciones en la pasada cumbre de primavera de Bruselas que los mercados han reaccionado con lógica - pues no han desaparecido las dudas sobre la capacidad de Grecia para devolver el dinero en el futuro--, y exigiendo cantidades desorbitadas. El documento de Bruselas se lo pone muy difícil a Grecia porque ni va a recibir, salvo como recurso de última instancia, préstamos de sus socios de la eurozona ni le dejan que acuda a los préstamos a bajo interés del Fondo Monetario Internacional. Hará bien el ejecutivo español de aprender la lección de ayer.
La primera colocación de deuda después de que el resto de países de la zona euro aprobara la semana pasada el mecanismo para ayudarles ha sido recibida con muchas reticencias por los mercados. El rendimiento de la deuda colocada, que vencerá el 20 de abril de 2017, ascendió al 5,90 por ciento, 310 puntos básicos por encima del mid-swap, el tipo de referencia habitual de las emisiones estatales, es decir, la referencia de este tipo de operaciones.
Este precio es muy superior al que pagan la mayoría de los demás países de la zona del euro. Si se compara con Alemania un 52 por ciento más caro. Es que son 3,1 puntos porcentuales por encima de la emisión alemana. Aunque acudieron 175 inversores que demandaron 6.000 millones de euros, las peticiones fueron muy inferiores que en operaciones anteriores. No es de extrañar que un periódico tan poco dado a las ironías como es el primer diario económico francés, ‘Les Echos', titulara su crónica diciendo que aliviados por el plan de salvamento europeo, los griegos saben que el remedio está en sus propias manos.
Comenta con razón que aunque Grecia ha recibido con satisfacción el acuerdo por el que los europeos se declaran estar dispuestos a acudir en su ayuda como recurso de última instancia, la realidad no es para entusiasmar. El editorialista Dimitris Tsiodras advierte que una gran parte de la población se muestra decepcionada. El tipo de interés impuesto ayer en la operación evidencia que no se puede cantar victoria: pese a la posibilidad de que el crédito que le concedan, tanto los países del euro que se han comprometido si llega el caso, como el FMI sea similar al que les cuesta a sus socios comunitarios, ayer Grecia tuvo que pagar unos tipos el 52 por ciento más caro que el que los mercados cobran a Alemania y un más de un 45 por ciento más de lo que le cuesta a España.
No es de extrañar que Wolfgang Münchau, prediga desde el Financial Times que 'esto no acabará bien', para concluir que 'Europa no ha resuelto nada sobre Grecia'. A tenor de los resultados de ayer está claro que es así. Veremos cómo nos explica el Gobierno la semana próxima los aciertos del acuerdo de Bruselas.