Hay inversores dispuestos a adquirir el 5% en manos de Caixanova
El Pastor aprovecha el lío de las cajas gallegas para arañar cuota de mercado
Gana 3,5 puntos en depósitos de clientes y cuatro puntos en préstamos
Ya lo dice el refrán: río revuelto, ganancia de pescadores. Desde que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, inició el proceso de fusión a la fuerza entre Caixanova y Caixa Galicia para impedir, según él, que cayeran en manos foráneas, los bancos se habían puesto manos a la obra para aprovechar la situación y arañar cuota de mercado en una de las zonas más competitivas del sistema financiero español. El Banco Pastor, participado en un 5% por Caixanova y que contó anteriormente con un 10% en manos de Caixa Galicia, es una de las entidades que más se ha destacado en esa ganancia de cuota de mercado aprovechando la situación de cierta parálisis que sufren las dos entidades de ahorro desde que se anunció la polémica operación.
El Pastor pisó el acelerador en esto de arañar cuota de mercado a sus principales competidores en el sistema financiero de Galicia en el tramo final del pasado ejercicio, cuando la polémica política y local (la ancestral rivalidad entre Vigo y A Coruña, entre el Sur y el Norte) se agudizaba y la oposición a una fusión sin mucha lógica financiera, por el elevado coste en ajuste de plantilla y en cierre de oficinas, se multiplicaba por esta comunidad autónoma y por el resto de España, hasta desembocar en el recurso al Tribunal Constitucional por parte del Gobierno central sobre La Lay autonómica de cajas.
En el último trimestre del ejercicio que acaba de terminar, cuando los intentos de la Xunta de Galicia por forzar la fusión entre sus dos cajas arreciaron, el Banco Pastor aprovechaba para incrementar su cuota de mercado en esta comunidad autónoma. Los cálculos realizados por Jorge Gost, vicepresidente y consejero delegado del Pastor, hablan de una clara mejora de la posición de la entidad en Galicia, tanto en recursos de clientes como en préstamos. Gost asegura que la entidad que preside José María Arias ha ganado en el tramo final del pasado ejercicio 3,5 puntos de cuota de mercado en depósitos. Y eleva a cuatro puntos la ganancia de cuota de mercado en créditos.
La intención del Pastor, dados los buenos resultados obtenidos en 2009 y especialmente en el último trimestre, es continuar con esa estrategia de tratar de captar a los clientes de Caixa Galicia y de Caixanova descontentos o preocupados por la fusión y que quieren cambiar por ello de entidad financiera principal. Competencia, pero leal. Porque el presidente del Pastor, José María Arias, y ningún otro alto directivo de la entidad se pronuncia públicamente sobre la posible fusión entre Caixanova y Caixa Galicia. "Son competidores, pero colegas", argumentó Arias tras la junta general de accionistas del banco, celebrada la semana pasada, Es "poco elegante" hablar de los competidores, insiste.
En cualquier caso, el Pastor estará "muy atento al proceso de reestructuración del sistema financiero" y "toda oportunidad será analizada". Para Arias, el proceso de fusiones se antoja "con un desenlace incierto". Porque, después del proceso de reestructuración en marcha, "nada será igual", y las entidades que tengan una "posición de fortaleza" podrán "aprovechar la situación". José María Arias, como otros banqueros y también responsables de compañías de seguros que cuentan con cajas de ahorros como socios de bancaseguros, reclama que el mapa del sector financiero se aclare lo antes posible, y reconoce que la situación también ha afectado al Pastor: "Cuanto antes se despejen las incertidumbres y se acelere todo, será mejor para el sistema financiero".
Dentro de ese afán por ganar cuota de mercado, el Pastor pretende aprovechar las oportunidades que brinden las fusiones, tanto en Galicia como en el resto de España. Y entre esas oportunidades figura la compra de redes de sucursales. Pero no comenta las especulaciones sobre una supuesta puesta a la venta de un paquete de unas 300 sucursales de las dos cajas gallegas, la mayoría ubicadas fuera de Galicia, y que ha sido ofrecido, además de al Pastor, al Santander.
En junio de 2008, Caixa Galicia vendió a una empresa de Amancio Ortega, el fundador de Inditex-Zara, 40 sucursales en una operación de leaseback (la caja vende pero se queda como inquilino y tiene una opción de recompra a un precio ya fijado de antemano) que le proporcionaron cerca de 100 millones de euros en plusvalías (el importe total fue de 250 millones).
Lo que no preocupa al Pastor es lo que pueda hacer Caixanova con su 5% de participación en el banco. Los responsables de éste consideran que hay en el mercado suficientes inversores interesados en hacerse cargo de ese paquete de acciones, y recuerdan que en su accionariado figuran Amancio Ortega (desde el año 2005) y la familia Rafael del Pino (desde diciembre de 2006), entre otros.