Como la Xunta de Galicia, recurre ante el Tribunal Constitucional el decreto del Frob
Esperanza Aguirre ata en corto a Rato y exige el control total de una fusión de Caja Madrid
El Gobierno madrileño argumenta que pretende impedir que se haga cargo de una entidad insolvente
La Comunidad de Madrid, presidida por Esperanza Aguirre, ha decidido echar un pulso al Gobierno central y presentará un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional contra el decreto que regula el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), aprobado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero en julio de 2009. Aquí Esperanza Aguirre no es que sea precisamente muy original, ya que se limita a copiar los pasos dados por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. El Gobierno autónomo de Madrid cuestiona los artículos 7 y 8 y la disposición final sexta del Real Decreto que regula el Frob, porque entiende que invade las competencias autonómicas en materia de cajas de ahorros. Según el consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, este decreto establece que el informe, hasta ahora vinculante, que debía hacer la Comunidad de Madrid en caso de una posible fusión de las cajas bajo su competencia (en realidad, sólo Caja Madrid), ahora es meramente informativo. "Es un vaciamiento de competencias y no es admisible", señala Beteta.
El consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid admite conversaciones con el Gobierno central para tratar de llegar a un acuerdo sobre este punto. Pero reconoce que no ha sido posible un acuerdo. Beteta asume que el recurso ante el Tribunal Constitucional tiene como objetivo que "si Caja Madrid tiene que fusionarse con otra entidad, necesita de la autorización de la Comunidad de Madrid". Y apoya su argumentación en dos sentencias del Tribunal Constitucional, que sin embargo no concreta.
Y aquí está la madre del cordero. La Comunidad de Madrid ya modificó la Ley autonómica de cajas, en pleno acoso y derribo de Miguel Blesa como presidente de Caja Madrid, para fijar que tenía derecho de veto tanto en una fusión real como en una integración virtual a través de un Sistema Institucional de Protección (SIP) o fórmulas similares que afecte a Caja Madrid.
Estos pasos de la Comunidad de Madrid indican que Esperanza Aguirre no se fía totalmente de Rodrigo Rato, vicepresidente económico y ministro de Economía en los Gobiernos de José María Aznar y luego director gerente del. Fondo Monetario Internacional. Por ello, la presidenta autonómica que compite con Mariano Rajoy por el control del PP, exige tomar la última decisión, o un derecho de veto implícito pero no formulado claramente, sobre cualquier operación de fusión o de integración que afecte a Caja Madrid.
Beteta, sibilinamente, argumenta que la Comunidad de Madrid quiere evitar que Caja Madrid se vea obligada a integrar una entidad de ahorro que no es solvente. Pero el recurso a ese argumento queda al descubierto cuando el consejero de Economía y Hacienda de Esperanza Aguirre exige que cualquier fusión de Caja Madrid requiera la autorización de la Comunidad.
Es más. Dado que Caja Madrid es solvente y "tiene todos los parámetros en defensa de los intereses de los impositores, de los empleados, del interés general", la Comunidad de Madrid debe "mantener la capacidad de decisión sobre una actuación de fusión". Para el consejero autonómico de Economía y Hacienda, "forzar artificialmente fusiones entre cajas que sean solventes con otras que no lo sean para abstraerlas de las competencias autonómicas, y en definitiva, que no se produzca la defensa del interés autonómico que dos sentencias del Constitucional recogen como legítimas, es algo que entendemos no admisible".
"El sistema financiero tiene sus reglas de juego, y éstas radican en que la inspección y la ordenación corresponden al Banco de España. En consecuencia, si alguna entidad no es solvente debe actuar; el resto es política y la política no corresponde al Banco de España nos corresponde a las administraciones públicas, que somos las que defendemos el interés general", subraya Beteta.
Pero para directivos de Caja Madrid esta advertencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid a seguir ejerciendo el derecho de veto en operaciones que afecten a Caja Madrid, no va dirigida tanto al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, como al nuevo presidente de la entidad, Rodrigo Rato. El candidato de Esperanza Aguirre para presidir la segunda mayor caja de ahorros de España, una vez que desistió de atender las llamadas de José María Aznar para mantener en el cargo a Miguel Blesa, era Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid. La oposición de Mariano Rajoy ha sido determinante para que Esperanza Aguirre cediera, en pro de un candidato de consenso con el PSOE, Izquierda Unida y los representantes de los empleados.
Lo que viene a hacer Esperanza Aguirre es algo así como marcar el territorio o el campo de juego que tiene Caja Madrid a la hora de incorporarse al proceso de concentración del sistema financiero español. Algo que demuestra, primero, al recurrir el decreto que regula el Frob. En otras palabras, que Rato consulte con la Comunidad de Madrd cada paso relevante que de.