Las emisiones del Tesoro continúan reduciendo el coste de su colocación
La deuda pública y privada de España triunfa entre los inversores pese a los recortes de 'rating'
La Caixa y el Popular logran una gran demanda para sus cédulas hipotecarias
Siguen las buenas noticias para el Tesoro y, por tanto, para las cuentas públicas, pese a los efectos negativos que genera la situación de Grecia en los mercados financieros internacionales. También para las emisiones privadas, como son el caso de La Caixa, Banco Popular y Abengoa. El Tesoro adjudicó ayer 3.010,66 millones de euros en letras a tres meses y seis meses. Dos datos son relevantes. El primero, que la demanda superó claramente la registrada en subastas anteriores de letras, al situarse en los 11.455,3 millones de euros. Las entidades solicitaron ayer 6.897,66 millones de euros en letras a tres meses, de los que finalmente se adjudicaron 1.610,66 millones (930 millones en la subasta anterior), y 4.557,6 millones a seis meses, de los que se concedieron 1.400 millones. La demanda supera en casi cuatro veces el importe finalmente adjudicado. En la anterior subasta, celebrada el pasado 23 de febrero, el Tesoro adjudicó 2.341 millones de euros en letras a tres y seis meses. A pesar de todo, la deuda pública española continúa atrayendo inversores.
El segundo dato relevante es que esa demanda se produce pese a que continúa el abaratamiento en el coste de la financiación de la deuda pública española. El tipo de interés marginal de las letras del Tesoro a tres meses adjudicadas ayer fue del 0,333%, lo que supone un descenso de 0,041 puntos sobre el 0,375% de la anterior subasta. En el caso de las letras a seis meses, el tipo marginal fue del 0,49%, una centésima menos que en la subasta anterior (0,5%). Como referencia, puede servir el dato de que en la deuda alemana equivalente el tipo marginal es del 0,26% y del 0,37%, respectivamente.
El Tesoro está aprovechando con habilidad las rentabilidades históricamente bajas de los mercados de deuda a corto plazo. La subasta de letras se ha ajustado a los objetivos marcados, en medio de la tregua que presentan los mercados de deuda, en comparación con la tensión registrada en las subastas precedentes.
Y lo hace, lo que habla muy bien de la Dirección General del Tesoro y Política Financiera que pilota Soledad Núñez y de la Secretaría de Estado de Economía que encabeza José Manuel Campa, cuando el diferencial entre la deuda española y la alemana se amplía hasta los 66 puntos básicos en los bonos a tres años (1,96% frente al 1,30%), y a los 80 puntos básicos en los bonos a diez años, por encima de los 70 sobre los que se ha movido en las últimas semanas, aunque por debajo de los más de 100 puntos básicos que alcanzó a principios de febrero.
Esa tendencia al abaratamiento de la financiación de la deuda pública deberá confirmarse en las próximas subastas. En abril, el Tesoro llevará a cabo subastas de bonos a tres años con un cupón del 2,30% y de obligaciones a 15 años, al 4,65%. En mayo el Tesoro emitirá bonos a cinco años (cupón del 3%) y obligaciones a 10 años (4%). La subasta del 10 de junio corresponde a un nuevo bono benchmark (referencia) a tres años y el día 17 se emitirán obligaciones a 10 años (4%) y obligaciones a 30 (4,70%).
El apetito por la deuda española no se limita a la emitida por el Tesoro Público. La Caixa culminó con éxito la colocación de una emisión de cédulas hipotecarias por un importe total de 1.000 millones de euros y con un plazo de amortización de seis años. La operación "aprovecha el interés de los mercados por emisiones de entidades con alta calidad crediticia", además de consolida la excelente posición de liquidez de la primera caja de ahorros de España. Ésta era al finalizar 2009 de 21.208 millones de euros, el 7,8% del activo, uno de los porcentajes más elevados del sistema financiero español.
Estas cédulas generaron una demanda de unos 1.300 millones de euros y han despertado el interés de más de 70 inversores, tanto europeos como de otros continentes, con una destacada participación de bancos, fondos de inversión, compañías de seguros y fondos de pensiones. España ha aportado el 36% de la emisión; Alemania, el 21%; Francia, el 19%, Reino Unido, el 11%; y el resto de los inversores internacionales, el 13%.
"El éxito de esta emisión demuestra la fortaleza de La Caixa como un emisor de calidad en los mercados internacionales", señalan en la entidad. El precio de la emisión se ha fijado en 90 puntos básicos sobre el midswap, el índice de referencia para las emisiones a tipo de interés fijo. Los títulos emitidos por La Caixa, que previsiblemente recibirán la máxima nota de las agencias internacionales de calificación, cuentan con la consideración de benchmark, por lo que podrán negociarse en los principales mercados mundiales de deuda.
Por su parte, el Banco Popular ha colocado una emisión de cédulas hipotecarias por un importe total de 1.000 millones de euros a un plazo de ocho años, el plazo más largo que se ofrece desde el estallido de la crisis financiera. El 43% de la demanda fue española. Alemania, Francia y Reino Unido aportaron el 46%. Y el 11% restante inversores de países como Estados Unidos, Holanda o Corea.
La entidad que preside Ángel Ron paga un diferencial de 115 puntos básicos sobre el midswap. Las cédulas hipotecarias recibirán previsiblemente la máxima calificación de las agencias Moody's y Fitch. Con esta emisión, el Popular continúa "cumpliendo con sus objetivos de consolidación y ampliación de su base inversora, y refuerza su estructura de financiación mediante el alargamiento de los plazos de financiación institucional". A 31 de diciembre de 2009, el Banco Popular contaba con una segunda línea de liquidez de 18.281 millones de euros.
Y Abengoa ha cerrado una emisión de bonos por importe de 500 millones de euros que ha colocado entre inversores institucionales europeos. La emisión cuenta con fecha de vencimiento para marzo de 2016 y con un cupón anual de un 8,50%, ligeramente por debajo de lo que había previsto. La empresa había encargado una emisión de bonos de referencia en euros a plazos de seis u ocho años con una rentabilidad prevista de entre el 8,75% y el 9% a BNP Paribas, Credit Suisse, y Deutsche Bank.