Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el martes 2 de marzo de 2010
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

FUSIONES DE CAJAS

El arte del pasteleo

PasteleoTendencias.– El proceso de fusiones de las cajas de ahorro está resultando de todo menos modélico y hoy hay que hacer verdaderos esfuerzos memorísticos y recurrir a las hemerotecas para dibujar la situación puntual en la que se encuentra el escenario de integraciones del que se descuelgan unas y suben otras sin solución de continuidad,  como si de un carrusel se tratara. Y lo preocupante de ello es que ocurre con la aparente participación y beneplácito de las autoridades cuyo papel es precisamente intervenir cuando las cosas no parecen funcionar según la hoja de ruta que se haya diseñado.  

No pasará a la historia este proceso de fusión cajístico como ocurrió con  la crisis bancaria en España del período 1978-85, o al menos no pasará por su buena gestión, sino por todo lo contrario y de ello dan fe los medios de comunicación cuando anuncian una día que Caixa Girona abandona el barco del proceso de fusión de una parte de las cajas catalanas y otro que Sa Nostra se desmarca de la integración en Banca Cívica. Un auténtico rompecabezas en donde es ya una ardua tarea conocer donde esta cada cual.

Como el asunto es harto prolijo y la actualidad obliga, hay que elegir entre los diferentes casos que se están dando para seleccionar uno que permita transmitir lo que esta ocurriendo y que bien pudiera asemejarse a una novela por intrigas o a un culebrón televisivo en la que se mezclan luchas por el poder, el dinero y todos los bajos instintos que se puedan combinar en una ensalada de estas características.

El caso de Caja Navarra liderando el proyecto de Banca Cívica, resulta paradigmático por ejemplar. Caja uniprovincial donde las haya, necesita abrir fronteras para asegurar su supervivencia y es por lo que se sube al carro del  Sistema Institucional de Protección (SIP) creado por el Banco de España como complemento de los procesos de fusión al uso.

Presidida, según estatutos, por quien ostenta la presidencia de la comunidad autónoma y vicepresidida por la alcaldesa de la capital autonómica, al proyecto se han ido incorporando otras entidades, aunque siempre con el resquemor de que su presencia en el citado plan era a título de comparsas, dadas las normas que desarrollan el SIP y que priman la dimensión de la cajas por encima de cualquier otra consideración. Así, fueron recalando en el proyecto entidades como Caja Burgos, Sa Nostra o Caja Canarias.

Pronto empiezan a hacer cuentas los invitados de que les va a tocar jugar un papel deslucido y que Caja Navarra se tiene reservado el papel de protagonista en esta película dado su peso específico por lo que comienzan los movimientos tendentes a tratar de neutralizar esta situación.  

Uno de los que mueve ficha, aunque sea muy discutible la vela que sujeta en este entierro, es el presidente de la Junta de Castilla y León, al pastelear que Caja Ávila y Caja Segovia acompañen a Caja Burgos en el proyecto de Banca Cívica, siendo todo ello el resultado de una reunión previa mantenida en el Banco de España entre el propio Herrera, los presidentes de las cajas  entidades, el PSOE y los sindicatos. Nótese que los impositores aquí ni pinchan ni cortan.

Por las misma fechas y en medio del Océano Atlántico, el vicepresidente del Gobierno de Canarias consideraba deseable, ante el pleno del Parlamento autonómico, que en un futuro las dos cajas de ahorro de la región se integraran en una única plataforma desde sus SIP, lo que se interpretaba como un claro posicionamiento por el proyecto de Banca Cívica, aunque no se puede olvidar  que la segunda caja canaria -Caja Insular- comparte ya SIP con Caja Rioja tras desligarse del mismo Caja Inmaculada (CAI). Un auténtico jeroglífico.

La mallorquina Sa Nostra como no ha encontrado compañía con quien asistir al SIP navarro, ha decidido desligarse directamente del proyecto a la vista de que su papel iba a resultar ciertamente intrascendente.

Y todos estos movimientos se producen en un marco que para muchos resulta inquietante. El presidente de Navarra, en un "rasgo" de honestidad política anunciaba recientemente su disposición a despolitizar la caja de ahorro navarra y lo hacia en paralelo que anunciaba que no se iba a presentar a las próximas elecciones como candidato a presidir la comunidad foral. Las apuestas sobre quien será el futuro presidente de Banca Cívica le dan una ventaja extraordinaria al señor Sanz, aunque no por ello el actual director general de la entidad -buen profesional donde los haya- pueda darse por satisfecho dadas las nada buenas relaciones que mantienen entre ambos (esta situación de enfrentamiento entre presidentes y directores generales de las cajas se da con una inusitada frecuencia en el sector), lo que le obliga a iniciar los movimientos para dirigir el futuro SIP.

A partir de ahí, lo que va a funcionar van a ser las matemáticas y por ello cada grupo  presente en este SIP trata de fortalecer su presencia con objeto de contrarrestar el peso relativo que tendría Caja Navarra en la definitiva entidad.

Así se escribe la historia de cómo se está construyendo el futuro mapa  de las cajas de ahorro españolas.

Post-it 

(SIP) Sistema Institucional de Protección.- Conocido también como fusión fría, tiene su origen en la legislación comunitaria (Directiva de Solvencia 2006/48) y está recogido en España a través del Real Decreto 216 de 2008 y la Circular del Banco de España 3/2008. El objetivo de los SIP es consolidar la solvencia de las entidades que los conforman. La norma no habla explícitamente de consolidación de los balances, aunque sí pide que, al menos una vez al año, el grupo resultante prepare un informe con los balances, las cuentas y los estados financieros agregados.

Se trata de un mecanismo de apoyo y defensa mutuo entre las entidades integrantes, cuyo objetivo primordial es el de garantizar la liquidez y la solvencia de todos sus miembros, permitiendo a su vez a cada partícipe mantener su identidad y personalidad jurídica.

El proceso consistiría en que cada una de las cajas partícipes ceda parte de su actividad, de su estructura, de sus servicios, de su autonomía financiera en definitiva, al SIP, que se encargará de gestionarlo. En los órganos de gobierno de esta entidad deberían estar representados presidentes y directores generales de las cajas que conforman el SIP, dejando fuera a los políticos. 

Quienes critican el proceso de integración mediante este instrumento consideran que puede suponer un paso hacia la privatización de las cajas

Tendencias es una publicación on line de análisis socioeconómico de periodicidad semanal y de carácter restringido que edita Carlos Díaz Güell.