ANÁLISIS
Seis títulos, pero 11.000 impagos
Las cofradías sevillanas sufren moras de hasta el 30%
¿Qué mejores indicadores del impacto de la crisis en la economía real? Un club de fútbol, el mejor de la historia en 2009, con seis títulos. Y las cofradías sevillanas. En un país como España con pocas instituciones vertebradoras de la sociedad, es más que preocupantes que haya cofradías con un 30% de hermanos que no pueden pagar sus cuotas. O que 11.000 socios del Fútbol Club Barcelona estén en tan delicada situación que no han abonado todavía la cuota anual correspondiente. Si esto sucede con algo tan sagrado como el fútbol o la cofradía, ¿qué pasará con otras cuestiones que se aprecian mucho menos sentimentalmente? En cualquier caso, son datos que reflejan cómo la crisis se ha instalado incluso en lo más profundo de la realidad española.
Desde que la situación económica de muchas familias comenzó a verse afectada por la crisis, las hermandades que tanto abundan en Andalucía han visto cómo el número de recibos impagados por falta de liquidez ha ido subiendo de forma desorbitada. Hay cofradías que ya cuentan con un 30% de hermanos que no pueden abonar sus cuotas, algo que está generando un grave perjuicio en las arcas. Y que a su vez se traduce en dificultades para proyectos inversores: la Cofradía de la Misión en Sevilla ha tenido que congelar las obras para su nueva capilla y centro de hermandad. Para continuar con las obras, van a recurrir a la financiación de las limosnas.
Pero no se trata sólo del impacto en las obras. Las bolsas de caridad que siempre se han multiplicado en las cofradías sevillanas también han notado la crisis. Y encima, con mayor demanda. "Nosotros tenemos un 20% de recibos devueltos y con el mismo presupuesto de caridad debemos atender casi el doble de peticiones", afirman en la Cofradía de la Resurrección de Sevilla, que también ha tenido que aparcar la terminación de altar del Señor Resucitado en su capilla y la finalización de la casa hermandad.
El Boletín de la Cofradía del Cachorro, una de las más grandes (5.000 hermanos en Sevilla), reconoce abiertamente que cuentan "con una cantidad muy elevada de impagados que impiden que se cumplan los presupuestos aprobados" y que está en peligro terminar de dorar el retablo del Crucificado.
En el fútbol, no andan mejor las cosas. Pese al récord mundial de los seis títulos, el director general del Barcelona, Joan Oliver, admite que alrededor de 11.000 socios todavía no han hecho efectivo el pago de la cuota anual. Una cifra muy similar a la registrada en 2009. "Es gente que no es que no haya querido pagar, es que en algún momento determinado no pudo hacerlo. Estamos en unas cifras que consideramos normales", quita importancia al dato.
Pero si, antes del 30 de marzo (fecha límite impuesta por el club para pagar la cuota anual), no se efectúa el pago, el socio afectado es dado de baja por impago. Y no podrá ejercer su derecho a voto en las elecciones presidenciales del 13 de junio. El Barca ha mandado una carta a todos los socios que no pagan para que cumplan con su cuota antes de que finalice el mes.