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Publicado el miércoles 17 de marzo de 2010
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ANÁLISIS

La CECA aplaza el cambio de presidente tras un tenso debate 

Quintás, máximo responsable´de las cajas, dimite 

J. Hervas.– En dos sesiones, matutina y vesprtina, la reunión del consejo de administración de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha concluido sin que hayan alcanzado un acuerdo para elegir el sustituto que ocupe el puesto de Juan Ramón Quintás al frente de la patronal. Los representantes presentes en Sevilla no sólo no han logrado alcanzar un acuerdo sino que han mostrado profundas diferencias no sólo sobre quien debe ser su máximo representantes sino sobre el futuro modelo de cajas. Esta decisión ha sorprendido a los representantes políticos que durante la sesión de control al Gobierno daban por hecho que Isidre Fainé (la Caixa) contaría con el suficiente consenso para salir elegido presidente. Fuentes populares criticaban en cambio los modales de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, a la hora de intentar imponer al nuevo interlocutor del lobby cajero.  

El consejo ha decidido posponer el debate hasta el próximo 20 de abril, fecha de la próxima reunión ordinaria del consejo ante las profundas discrepancias surgidas sobre el perfil del nuevo presidente de la CECA que deberá sustituir a Quintás. Aunque fuentes financieras hablan de que la discusión se ha centrado en si el dirigente debe proceder de una gran caja o de una mediana, el verdadero problema está en la reforma de la Ley de Cajas, que el Ejecutivo ha anunciado que llevará a cabo a partir del segundo semestre de este año.  

El consejo de administración de la CECA del próximo día 20 de abril tendrá carácter monográfico con el objetivo que de él salga el nombre del sustituto de Juan Ramón Quintás, que preside la institución desde 2002, cuando les transmitió los trastos Manuel Pizarro.

Para sustituir a Quintás, que se jubila en mayo, el Gobierno, con el apoyo de los presidentes de las cajas próximas a los socialistas, a los que se ha sumado el presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, ha planteado la conveniencia de la elección de Isidro Fainé. Este ha desplazado a los mejor colocados hasta el momento, entre los que se encontraban el presidente de Ibercaja, Amado Franco, el de Unicaja, Braulio Medel; el de Caja Murcia, Carlos Egea y el de Cajastur, Manuel Menéndez, si bien este último ha perdido mucho peso en las últimas semanas tras las nuevas reivindicaciones para quedarse finalmente con lo que queda de Caja Castilla La Mancha a la que Juan Pedro Hernández Moltó ha llevado al borde del precipicio.  

Entre las racionalizaciones para explicar los cambios de última hora al intentar situar al presidente de la primera caja de Europa al frente de la patronal española se dice que está presidir una caja con unas cuentas saneadas y gozar del estatuto de mayor independencia de los poderes políticos.

Quintás había venido realizando consultas con los veintiséis miembros del Consejo de la CECA desde hace varios meses con el fin de comprobar si existían candidatos con suficientes apoyos para resultar elegidos.

En principio, Franco cumplía todos los requisitos para poder presidir la CECA. Frente a los deseos del Ejecutivo que ve necesario que el elegido sea el presidente de una gran caja para que tenga el respaldo suficiente en el proceso de reestructuración de cajas se sitúan algunos miembros de la CECA que consideran que debe proceder de una caja mediana, al entender que representa mejor los intereses de todo el sector, con los que proponen que para dialogar con el Gobierno en el escenario actual

El Consejo de la Confederación de Cajas de Ahorro CECA ha concluido pasadas las 14,15 sin realizar la votación. Tras casi cuatro horas y media de tenso debate, no se llegó a votar. El actual presidente Quintás sugirió la posibilidad de dimitir, lo que hizo finalmente por la tarde, con lo que se vio cumplido el deseo de algunos de los presentes y muchos de los políticos ausentes.