DESDE EL PARQUET
Mejora el aspecto de Ebro, pero su cotización no lo refleja
En el pasado ejercicio, las ventas de Ebro se cifraron en unos 2.200 millones de euros, con un retroceso del orden del 7% respecto a 2008, debido a la venta de la división azucarera. No obstante, su beneficio creció un 35%, situándose en 176,3 millones de euros.
Y el potencial de generar beneficios aumenta ahora, tras haber alcanzado un principio de acuerdo para vender su división láctea en 630 millones de euros, ya que el precio acordado supera las expectativas en casi un 12%, lo que permitirá reinvertir parte de estos recursos en negocios de mayor valor añadido, que incrementarán la diversificación de los resultados.
Sin embargo, la cotización del valor no termina de reflejar esta mejor situación, puesto que se ve frenada por la salida de su accionariado, que realizarán en su momento las cajas de ahorros de Castilla-León, para mejorar sus ratios.
Esta expectativa genera el temor a que aumente el papel en el mercado e impide que la acción recupere niveles más acordes con sus fundamentales, máxime teniendo en cuenta que, además, repartirá tras cerrar definitivamente la venta un dividendo extraordinario, como hizo cuando vendió la división azucarera.