ANÁLISIS
Rato coincide con el Gobierno y quiere a Fainé en la presidencia de la CECA
El Consejo de las Cajas tiene previsto aprobar hoy esta alternativa en detrimento del oficialista Franco
La sucesión del actual presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros, Juan Ramón Quintás, se ha complicado en las últimas horas. El proceso está resultando mucho más complicado que en ocasiones anteriores. El malestar con Quintás es más que evidente por los modos con los que se ha venido desempeñando. Algunos de los presidentes de las cajas próximas al PSOE se han plantado y quieren que su representante para los próximos cuatro años sea el dialogante y experimentado negociador, Isidro Fainé, frente a Amado Franco, candidato oficialista defendido por Quintás, considerado un duro crítico con la política del Gobierno respecto de la reestructuración del sector. El golpe de gracia lo habría dado ayer el apoyo explícito de Rodrigo Rato al presidente de la Caixa para que salga elegido hoy en la reunión del consejo de administración que tendrá lugar en Sevilla, en detrimento del presidente de IberCaja.
Al Gobierno no le gusta el estilo independiente y "tocapelotas" de Quintás, como definía a Capitalmadrid.info, un destacado dirigente del PSOE. Zapatero y Salgado creen llegado el momento de cambiar de estilo en la CECA. Sobre todo ahora que se debe redimensionar el sector y una vez que el Presidente del Ejecutivo anunció en el reciente debate en el Congreso de los Diputados su deseo de modificar la Ley de Órganos Rectores de las Cajas. Salgado ha precisó el pasado día tres que la reforma de la LORCA se va a hacer en el segundo semestre de este año. Para ello quieren contar como interlocutor en el sector, con una persona más dialogante que lo que consideran representa Amado Franco, presidente de IberCaja.
Rato, que durante su mandato como vicepresidente segundo del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda, eludió la reforma del sector ante las dificultades para ponerse de acuerdo con los socialistas, considera a Isidro Fainé como la persona de mayor peso y prestigio en el sector como para llevar a buen término las conversaciones, sin que las cajas tengan que ceder en todo ni oponerse a todo.
El PSOE, pese a que en los casos anteriores el presidente saliente de las cajas también ha tenido mucho que decir sobre su sucesor consideran que Quintás ha roto la tradición al hacer campaña abierta entre los presidentes de las demás entidades para imponer la candidatura de Amado Franco, presidente de Ibercaja, meses antes de que se abriera el proceso oficialmente, para conseguir imponer a su sucesor.
La inclusión de Fainé como posible sustituto de Quintás responde a la voluntad del Gobierno, de un nutrido grupo de presidentes próximos al PSOE y del presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, de contar con un representante que conozca a fondo el sector y goce de la máxima independencia. La Caixa siempre ha defendido que su carácter fundacional y sus estatutos le dan un plus de independencia con el que no cuenta ninguna otra entidad cajera en España. Esto es decisivo en este momento de muchos cambios por el proceso abierto de fusiones en toda España, y una vez que el modelo de cajas de ahorros está siendo cuestionado. Diputados implicados en el proceso de diálogo entre el Gobierno y el principal partido de la oposición apelan al documento ya antiguo del Fondo Monetario Internacional en el que se proponía la necesidad de la reforma de las cajas españolas, como base de la negociación.
La cuestión de la elección del nuevo presidente de la CECA fue incluida la semana pasada en el orden del día de la reunión del Consejo de Administración de la patronal. Quintás, que se jubila en mayo después de haber estirado dos años su vida laboral, tras haber cumplido 65 años en 2008, había transmitido a los miembros del Consejo el deseo de que su sucesor fuera elegido dos o tres meses antes del fin de su mandato para evitar discontinuidades, en un momento de posibles cambios normativos.
Quintás ha venido manteniendo contactos con los veintiséis miembros del Consejo de la CECA con este objetivo desde hace varios meses. Aunque Amado Franco era su candidato, en el proceso se han cruzado otros intereses y hoy muy previsiblemente verá truncados sus deseos si finalmente Isidro Fainé decide aceptar el reto.