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Publicado el miércoles 10 de marzo de 2010
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Monitor de Latinoamérica

El nuevo presidente acometerá un plan excepcional de inversión pública

Piñera hereda un Chile bajo 'shock'

El terremoto, una oportunidad para la recuperación económica

Sebastian PiñeraManuel Lionza.– Horas antes de la toma de posesión como presidente de Chile, Sebastián Piñera hereda un país bajo shock y una economía dañada en una quinta parte cuya reconstrucción, lejos de representar una rémora para la actividad económica, puede proporcionar oportunidades inversoras y estímulos adicionales de crecimiento. Todos los analistas y organismos oficiales mantienen sus previsiones de aumento del PIB chileno del entorno del 5% para este año tras los desastres naturales que han causado estragos en regiones del centro y sur del país. Las primeras estimaciones de pérdidas causadas por los terremotos y los subsiguientes tsunamis ascenderían a unos 30.000 millones de dólares, alrededor del 15% del PIB chileno, y los trabajos de reconstrucción podrían prolongarse durante tres o cuatro años, según la Presidenta saliente Michelle Bachelet.

"Este no va a ser el gobierno del terremoto, sino el gobierno de la reconstrucción", afirmó Piñera en la presentación de un plan en cuatro fases, la primera --"Levantemos Chile" -- dará prioridad a la ayuda humanitaria de las zonas afectadas, para pasar, sucesivamente, a la reconstrucción del aparato productivo y de ciudades y pueblos, y culminará con una reorientación del programa electoral para encarar "con mucha fuerza, con mucha eficacia y con mucha voluntad este nuevo desafío de reconstrucción". Piñera ya ha nombrado a autoridades locales de las regiones más dañadas entre altos ejecutivos de empresas.

Economistas creen que el nuevo presidente y su ministro de Hacienda, Felipe Larraín, deberán impulsar un fuerte plan de gasto que probablemente genere déficit fiscal durante 2010, por segundo año consecutivo, aunque este año por causas bien diferentes. En 2009, como tantos otros países, Chile tuvo déficit presupuestario por un aumento del gasto para estimular la economía.

No obstante, el país dispone de más de 11.000 millones de dólares ahorrados en el  Fondo de Estabilización Económica y Social, procedentes de las ventas de cobre, cuya cotización internacional se ha revalorizado desde 2002, y además, cuenta con una situación financiera desahogada: la deuda representa menos del 7 por ciento del PIB, lo que deja un amplio margen para financiarse. Bachelet cuenta con que haya que acudir a créditos extranjeros o a la ayuda de organismos financieros internacionales para financiar las obras de reconstrucción.

Según el FMI, el intenso seísmo, de grado 8,8 puntos, uno de los más intensos registrados hasta el momento, no debería tener un gran efecto en el crecimiento económico del país, "gracias a la fuerza de la economía" chilena, y a que no perjudicó a zonas de producción del norte y del centro del país, por lo que su "efecto sobre el PIB podría no ser importante", si bien ha sido devastador en términos humanitarios.

Los analistas se han ratificado en sus previsiones de que la economía chilena, que se contrajo un 1,9 por ciento en 2009, pueda crecer entre el 4,5% y el 5,5% este año, pues si bien la actividad decaerá inicialmente, habrá un repunte en el segundo semestre por la reconstrucción de las zonas afectadas. Los expertos pronostican que la caída de la producción que se registrará en los primeros meses del año se recupere con fuerza en la segunda mitad. En su opinión, lo que ha cambiado en la economía chilena es el perfil del crecimiento, no el crecimiento en sí mismo.

El presidente del banco central, José De Gregorio, se mostrado favorable a seguir "por un tiempo" con  la política monetaria expansiva, expresada por un nivel históricamente bajo del 0,5% en el tipo de interés clave.

Según un informe de Santander Global Banking & Markets, aunque se espera una desaceleración de la producción industrial, podría ser compensada con un aumento de la actividad en la construcción.  "Preliminarmente, estimamos que si la construcción crece un 14% en 2010, cerca del doble de lo previamente estimado, el impacto sobre el PIB del terremoto sería nulo", señaló Santander GBM, que proyecta un crecimiento de la economía de Chile del 5,1% para este año.