Canarias, País Vasco, Madrid y Cantabria sufren una menor saturación de red comercial
Bancos y cajas pierden la mitad del negocio de las sucursales que cierran
Este año clausurarán el 73,9% de las oficinas abiertas desde el año 2000
Entre los años 2000 y 2008 bancos y cajas abrieron 6.765 oficinas, hasta alcanzar las 46.065. Los años de vino y rosas en la expansión de la red comercial de las entidades financieras que operan en España se acabaron con la crisis. En 2009 ha desaparecido el 5%, y este año habrá que sumar un 11% más, según las previsiones de Cognodata Consulting. ¿La causa? Una reducción general del negocio, provocada por el parón de la construcción y del negocio inmobiliario, que ha supuesto la contratación de menos hipotecas. A esto se suma una menor demanda de financiación por parte de las empresas, debido a la menos actividad económica, y de las familias, que restringen el consumo y potencian el ahorro para tratar de llegar a fin de mes. La crisis, además, genera que la morosidad se dispare, con lo que las entidades restringen más la concesión de créditos, tanto a empresas como a particulares.
Además del menor negocio, y por tanto de ingresos más bajos, el cierre de sucursales responde a la necesidad de reducir los gastos de las entidades. Este año, con el proceso de concentración que está viviendo el sector de las cajas de ahorros, los cierres de oficinas se multiplicarán, ya que hasta ahora todas las fusiones reales (con la excepción de Cajasol y Caja Guadalajara) son intrarregionales, que generan fuertes solapamientos de redes comerciales entre las entidades implicadas.
El reto para las entidades financieras es que el cierre de sucursales no afecte a sus ingresos. El problema es que la banca no sabe cerrar sucursales. Al menos eso se deduce de un informe elaborado por Cognodata Consulting, que critica la falta de un verdadero análisis en cada entidad financiera sobre qué oficinas deben desaparecer. La mayoría de bancos y cajas elimina las sucursales con un nivel de rentabilidad más bajo. Sin embargo, esta estrategia es errónea, a juicio de los expertos de esta consultora, porque lleva a mantener los puntos tradicionales y consolidados en detrimento de las oficinas en nuevos mercados con mayor potencial de futuro. El dato es suficientemente elocuente: bancos y cajas van a cerrar este año el 73,9% de las 6.765 oficinas que abrió entre los años 2000 y 2008. Muchas de ellas no son rentables ahora, pero podrían serlo en el futuro.
Según las estimaciones de Cognodata, las cerca de 5.000 oficinas que serán cerradas en este ejercicio generan en la actualidad un margen ordinario anual que se sitúa entre los 5.000 y los 6.000 millones de euros. Aquellas entidades que "gestionen adecuadamente el proceso de cierre podrán retener hasta el 90% del negocio actual". Sin embargo, los bancos y cajas que no sepan hacer bien esas clausuras de oficinas "únicamente podrán retener un 50% del mismo". Para una entidad que cierre 100 oficinas, la diferencia entre realizar adecuadamente el proceso de cierre y no hacerlo se traducirá en una pérdida de ingresos de entre 45 millones de euros y 50 millones.
El estudio de Cognodata Consulting, dirigido por Raúl García Monclús, socio director de la firma y experto en banca, se basa en un exhaustivo análisis de la potencialidad de 700.000 tramos de vías de toda España para el negocio bancario con particulares y empresas. Para definir esas posibilidades futuras de cada zona se han utilizado indicadores como población, renta, ciclo de vida, intensidad competitiva y turismo, entre otros. Y se ha comparado con la concentración de oficinas bancarias existente en cada uno de los tramos.
Los resultados destacan a cuatro comunidades autónomas con una red sobredimensionada que deberían, por tanto, ser el foco de atención de la estrategia de bancos y cajas: La Rioja, Aragón, Castilla y León y Extremadura. Sólo Castilla y León, donde hay una fusión intrarregional real (Caja Duero y Caja España) y otra virtual interregional (Caja Burgos, Caja Ávila y Caja Segovia, en el Grupo Banca Cívica, con Caja Navarra y Cajacanarias), tiene un volumen de oficinas relevante, más de 3.000. En La Rioja sobran el 18,6% de sus sucursales. En Aragón, el 15,9%. Y en Castilla y León, el 14,8%, siempre según los cálculos de Cognodata Consulting. La media nacional de oficinas sobrantes sobre las actuales es del 10,8%.
Entre las comunidades autónomas con más número de sucursales, la Comunidad de Madrid (la tercera, con 6.000) es la única que figura entre las zonas con menores problemas de sobredimensionamiento de la red comercial: sólo sobran el 8,2%. Cataluña, la autonomía con más oficinas (7.902), debe cerrar el 11%. Andalucía, la segunda, con 6.926 sucursales, el 10%. Y en la cuarta, con 4.999 oficinas de bancos y cajas, la Comunidad Valenciana, sobran el 11,4%.
Además de la Comunidad de Madrid, la tercera en menor sobredimensionamiento de la red comercial de bancos y cajas, la mejor situada por este concepto es Canarias, con el 6,8% de oficinas sobrantes sobre un total de 1.477. Le sigue el País Vasco, que debería cerrar el 7,8% de su red, formada actualmente por 1.976 sucursales. Por encima de la Comunidad de Madrid, está Cantabria, con un porcentaje de oficinas sobrantes del 8,5%, aunque su red es mucho menor: 504 sucursales.
El estudio de Cognodata Consulting demuestra que la solución más obvia, cerrar las sucursales menos rentables, no es necesariamente la más adecuada para reducir el impacto de las clausuras en la cuenta de resultados. "En un entorno de ingresos decrecientes, las entidades deberán cuidar sus fuentes de negocio y realizar este proceso de concentración con ayuda de técnicas que permiten minimizar los riesgos y aprovechar las oportunidades".
Entre las recetas propuestas por los expertos de Cognodata Consulting está "clasificar con criterios claros a las oficinas según su potencial entre maduras o en desarrollo". También, "analizar las distancias entre las oficinas alternativas a la que se clausura y los clientes" de ésta. Por supuesto, "poner en marcha un proceso de tutelaje de los clientes a los que se migra de oficina". Finalmente, "aprovechar las oportunidades de captación en los procesos de cierre de oficinas de otras entidades con estrategias basadas en la calidad de servicio y la cercanía". Técnicas como el geomarketing y la inteligencia artificial pueden ayudar a bancos y cajas a diseñar un mapa de su red comercial que evite la pérdida de negocio y la fuga de clientes.
Al mismo tiempo que analiza con lupa las sucursales que deben cerrarse y las que, aunque ahora no sean rentables, continuarán abiertas, el sector debe seguir potenciando los canales alternativos a la oficina convencional. Según los expertos de Cognodata Consulting, el incremento previsto para los próximos tres años en la utilización de la multicanalidad es del 71% para el SMS, del 55% para el correo electrónico y del 43% para la web.