La edad, los escándalos judiciales y la testamentaría, probables causas de la separación societaria
Los Albertos dividen sus inversiones conjuntas y 'fichan' a Ramón Blanco, ex Repsol
Investigado en el caso Gürtel, el ex directivo colabora en algunas de sus sociedades, incluso como administrador solidario
Alberto Cortina y Alberto Alcocer, conocidos popularmente por Los Albertos, han estado unidos como siameses a lo largo de toda su exitosa carrera profesional, tanto como hombres de negocios como en la personal antes de su divorcio al alimón de la hermanas Alicia y Ester Koplowitz. La edad -el primero tiene 63 años y el segundo cumplirá a fin de año 68- parece resultar ahora un impedimento para representarse ellos mismos en los consejos de administración donde atesoran sus inversiones en numerosas sociedades cotizadas. Este hecho, los escándalos judiciales vividos y las necesidades fiscales, entre otras razones, les ha obligado a repensar su relación societarias, y como resultado han comenzado a separar su patrimonio conjunto. Probablemente, la trasmisión a sus hijos de algunas de sus inversiones puede haber influido en su decisión. En conscuencia, los dos primos han constuido recientemente Inversiones Alcoto 2009 (Alcocer Torra) e Invesiones Cortina 2009, dos empresas en la que cada primo tiene un capital idéntico (25,6 millones de euros), resultado de dividir por la mitad su gran holding, Corporación Financiera Alcor (Alcorsa), y tras aportar esas acciones a las nuevas sociedades.
Alcorsa, directamente y a través de filiales, principalmente de Imvernelin Patrimonio, controla las participaciones en cotizadas como ACS y Ence, donde los empresarios cuentan con una fortuna, el 13% y algo más del 20% respectivamente, que a precios de mercado equivale a 1.384 millones y 74 millones de euros respectivamente.
Estamos hablando por consiguiente, que cada empresario cuenta ahora con una sociedad, de 25,6 millones de capital, pero soportando un patrimonio, que sólo en las inversiones de cotizadas alcanza casi los 750 millones de euros por barba. Alcorsa mantiene las inversiones con un endeudamiento muy bajo, de poco más de 200 millones de euros, según fuentes conocedoras del entramado empresarial de estos magnates.
Tras la onerosa separación económica de sus primeras mujeres, quienes llegaron a afirmar que tenían la sartén por el mango, Cortina y Alcocer se refugiaron en el Banco Zaragozano, que gestionaron muy bien y consiguieron venderlo a Barclays, recibiendo por su participación 460 millones de euros en el año 2003. Trece años antes configuraron su fortuna en Cartera Zaragozano, tras el reparto patrimonial con las Koplowitz, a las cuales hicieron más multimillonarias de lo que eran con su gestión en Construcciones y Contratas. Desde entonces, han seguido siendo unos reyes midas.
Los empresarios, amigos leales de sus amigos, según cuentan quienes les conocen, han recuperado a Ramón Blanco Balín para algunos de sus negocios, a pesar de los traspiés de este último, cuyo despacho fue sometido a un registro por la policía con motivo en el caso de blanqueo de dinero de Liechtenstein, e imputado posteriormente por Garzón en el caso Gurtel. Alberto Cortina además le ha nombrado administrador solidario en la nueva Inversiones Cortina. Blanco Balín fue el segundo de Alfonso Cortina, cuando éste ocupó la presidencia de Repsol, un cargo al que accedió por su amistad con Rodrigo Rato, entonces todopoderoso ministro de Economía del Gobierno de Aznar.
Blanco, a pesar de sus cuitas judiciales, también ha conseguido mantener la confianza de Antoni Zabalza, ex alto cargo del Gobierno socialista de Felipe González, y actualmente presidente de Ercros, quien atendiendo a su valía profesional ha propuesto a la junta de accionistas para la reelección del asesor de los primos como consejero independiente, cargo en el que lleva casi 15 años.