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Publicado el martes 9 de febrero de 2010
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TENDENCIAS

2009, el año en que el Santander perdió de vista al BBVA

Emilio BotinTendencias.– El viernes pasado terminó el ceremonial de presentación de resultados de las grandes entidades financieras, un sector mucho más transparente que cualquier otro, lo cual tampoco es de extrañar ya que manejan los ahorros de los ciudadanos. El análisis de estos resultados arroja una primera conclusión: Banco Santander ha pasado a otra galaxia. El banco que preside Emilio Botín ganó en 2009 la friolera de 8.943 millones de euros, que no sólo es el doble de lo que ha ganado BBVA (4.210 millones), si no que es muy probable que sea más de lo habrán ganado el resto de bancos y cajas de ahorros juntas. La mayor caja de ahorros, La Caixa, ganó 1.510 millones; la segunda, Caja Madrid, 266 millones, y este año nos vamos a encontrar con la novedad de que hay cajas de ahorros con pérdidas. Caja Sur presentará pérdidas de unos 600   millones y Caja Castilla-La Mancha, de 117 millones.

Las dimensiones del Santander toman cuerpo cuando se conoce que gestiona activos por importe de 1,11 billones de euros, lo que significa que el tamaño de su balance es mayor que el Producto Interior Bruto generado por España en un año.

El proceso tiene un nombre: Emilio Botín. Es el banquero cántabro   quien ha lanzado al banco a un proceso de expansión en el exterior de enorme calado que hace que las cifras no tengan sentido cuando se analizan desde una óptica local. El 26% del beneficio del Santander procede de España y tiene unidades en Brasil o Reino Unido donde gana 2.200 millones y 1.700 millones de euros.

Pero las cifras de este año ponen de manifiesto que el Santander no es sólo el más grande, si no que además tiene los mejores ratios de solvencia y la tasa de morosidad más baja entre los grandes.  Por tanto, no sólo es el más grande si no que presenta la mejor calidad.  

Durante años hubo una sana pelea por el liderazgo de la banca española entre el Santander y el BBV. Como parte de esa disputa competitiva, en 1999 ambos protagonizaron las fusiones más sonadas de la Europa que estrenaba euro. Santander se tragaba al Central Hispano y el BBV hacía lo propio con Argentaria.  

Diez años después, los resultados presentados por los dos grandes bancos españoles ponen en evidencia que definitivamente se trata de dos entidades que juegan en ligas diferentes. Santander es un banco internacional, muy fuerte en dos continentes Europa y América, mientras que BBVA es un banco fuerte en dos países España y México.

Por eso no sorprende que mientras Francisco González, presidente del BBVA, se empeña en peleas vacías contra el Santander, con mensajes directos en sus ruedas de prensa, Emilio Botín, le pague con un cierto desprecio. Santander no sólo le ha duplicado en beneficios  y en capitalización -76.000 millones de euros frente a 36.000- , sino que se coloca como  la mayor empresa española por valor en Bolsa.   

Los dos años de crisis han puesto de manifiesto que la estrategia desarrollada por Santander ha sido más acertada que la de BBVA, como de alguna manera reconoció el propio presidente del BBVA al afirmar en rueda de prensa que se habían equivocado pensando que los reguladores de otros países les iban a llamar para que se hicieran cargo de bancos en dificultades. Santander, en cambio, fue a buscar las oportunidades  con la compra de Banco Real y Sovereign, y fue buscado por las autoridades en mercados donde ya había alcanzado una posición sólida y se le veía como una entidad fuerte y capaz de incrementar la competencia como sucedió en el Reino Unido.

Durante años, BBVA y algunos analistas han acusado al Banco de Santander de incrementar sus beneficios únicamente a base de compras y de perjudicar a los accionistas, ya que buena parte de las mismas se pagaban con ampliaciones de capital que diluyen al accionista. Sin embargo, al cierre de 2009 se puede apreciar que Santander ha incrementado su dividendo en un 135% con respecto a 1999 y el beneficio por acción un 160%, frente a incrementos del 17% y el 87%, respectivamente del que fuera joya de la corona de los vascos.

En 2001, último año de BBVA con el tándem Emilio Ybarra-Pedro Luis Uriarte, este banco ganó 2.363 millones de euros, prácticamente lo mismo que el Santander que ganó 2.486 millones. Al año siguiente, FG deprimió los resultados de BBVA e hizo público un beneficio de 1.719 millones, frente a 2.247 millones de Santander. Los dos bancos estaban soportando los duros impactos de la crisis de Argentina, pero las estrategias de ambos eran radicalmente opuestas.   

La realidad es que a partir de ese año las diferencias entre los dos bancos se han ido ampliando. Mientras el Santander llevaba a cabo una política de expansión que combinaba el crecimiento normal con las compras, BBVA seguía corriendo con el mismo bólido de 2001. No hicieron ninguna compra hasta febrero de 2004 en que lanzó una OPA para tomar el 100% de su filial en México, Bacomer, la mejor operación de FG y que se la debe a Ybarra y Uriarte. Eso sí, perdió un montón de tiempo intentando comprar la italiana BNL, para que finalmente se la levantaran por unos céntimos de euro los franceses de la BNP.

Mientras, Botín seguía su camino. En 2004, compra el británico Abbey; en 2007, el brasileño Banco Real; en 2008 los británicos Alliance & Leicester y Bradford & Bingley, y en 2009, el estadounidense Sovereign, en el que había metido un pie en 2006. En ese mismo tiempo, el BBVA iba comprando pequeñas entidades en Texas (Laredo National, Texas Regional, State National y Valley Bnak), con unos balances de dudosa calidad. Esta operación no tuvo sentido hasta que en febrero de 2007 compró Compass  por casi 10.000 millones de dólares. Era una operación que tenía todo el sentido del mundo, pero ha terminado pagando casi 14.000 millones de dólares para tener un banco en la zona sur de Estados Unidos que pierde dinero.

En esos mismos años, Botín ha demostrado no sólo que le gusta comprar, si no que vende como nadie. En diciembre de 2005, una semana antes de que Evo Morales ganara las elecciones a la presidencia de Bolivia, vendió el Banco Santa Cruz y se quitó un problema reputacional de encima.

En julio de 2007 vendía a ING las gestoras de fondos de pensiones que tenía en Latinoamérica por 1.000 millones de euros. En ese mismo año protagoniza la compra de ABN Amro junto con el británico RBS y el Belgo-holandés Fortis. Los tres tiburones despiezan el cetáceo holandés y el Santander se queda con las filiales de Brasil (Banco Real) e Italia (Antonvenetta). Poco después, el Santander se desprende del italiano por 9.000 millones de euros, 3.600 millones más de los que le habían costado.

El año pasado volvió a protagonizar una venta que se rememorará con el tiempo. Después de llegar a un acuerdo con el banquero local Vargas para que le comprara el Banco de Venezuela, Chávez se puso gallito y le dijo al Santander que si vendía su filial el Estado se la compraba. Así fue el pasado año pagó al banco español 1.050 millones de dólares. Apenas dos  semanas del último pago, el gobierno de Venezuela devaluó un 50% su moneda. Haber salido del polvorín venezolano y con ganancias se apreciará cuando en los próximos meses se vea lo que pasa al resto, entre ellos al BBVA con su filial Banco Provincial.

El relato, somero, viene a demostrar que los datos no son más que consecuencia de errores y aciertos de gestión. Si se repasa la evolución del equipo directivo de los dos bancos se podrá apreciar que el Santander cambió de consejero delegado en 2002 (Alfredo Sáenz sustituyó a Ángel Corcóstegui), pero el resto son prácticamente los mismos, gente veterana curtida en mil batallas, como el propio Sáenz o Francisco Luzón. En cambio, en el BBVA, a la salida de Ybarra y Uriarte, siguió una poda anual de dos o tres miembros del comité de dirección que hace que hoy el equipo directivo sea prácticamente irreconocible para los veteranos del sector.  

Hace diez años el sistema financiero español contaba con dos grandes bancos, nacidos de sendas macrofusiones. Pasada esa década, el Banco Santander se ha colocado entre los grandes bancos del mundo (primero en España y Chile, segundo en Reino Unido, tercero en Brasil,México, Alemania y Portugal) y el BBVA se ha afianzado como el segundo banco de España y primero de México.

Tendencias es una publicación on line de análisis socioeconómico de periodicidad semanal y de carácter restringido que edita Carlos Díaz Güell.