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Publicado el lunes 8 de febrero de 2010
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El Banco de España pide más datos a la banca

Aunque tarde, el supervisor se cura en salud

M. Á. V.– Contra la crisis, más información. Para prevenir nuevas situaciones como las generadas por las hipotecas subprime norteamericanas y los activos tóxicos vinculados a ellas, más exigencias de datos. Así lo decidió el Banco Central Europeo (BCE). Y el Banco de España ha tardado muy poco en trasladar esas mayores exigencias de información (BCE) a las entidades financieras que operan bajo su supervisión. La Circular del Banco de España 2/2010, de 27 de enero, que modifica la anterior (circular 4/2004) sobre normas de información financiera pública y reservada, y modelos de estados financieros, ya ha entrado en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La medida afecta fundamentalmente a las entidades de mayor dimensión, que tendrán que suministrar al Banco de España más información, y con un desglose mucho mayor, sobre sus balances. Entre los datos que interesan a los supervisores figuran los créditos con garantía hipotecaria concedidos a las familias. Bancos y cajas tendrán que informar también con más detalle sobre los préstamos concedidos a empresarios individuales,  los créditos sindicados (operaciones de financiación a empresas por parte de varias entidades), los créditos renovables y al descubierto. Las entidades financieras tendrán que aportar muchos más datos que hasta ahora sobre las tarjetas de crédito de pago único y contado y las que tienen pago aplazado.

El Banco de España ha incrementado sensiblemente sus exigencias de información sobre otros datos sensibles, como la evolución tanto de los flujos netos como de los saldos acumulados en cada período, respecto a las operaciones afectadas por titulizaciones y otros sistemas de transferencias de activos y de riesgos.

Todos estos nuevos datos tendrán que ser remitidos mensualmente por las entidades financieras afectadas al Banco de España. Ahora bien. Para reducir la excesiva carga administrativa que el incremento de los requerimientos de información puede suponer para el sector, las entidades de menor tamaño, las que tengan un balance inferior a los 1.500 millones de euros, solamente estarán obligadas a enviar esa información trimestralmente. También dispondrán de un mayor plazo para presentarla ante el supervisor que aquellas con un balance que supere los 1.500 millones.

El endurecimiento de las exigencias de información por parte del Banco de España no busca solamente mejorar la supervisión. También quiere contribuir a la mejora de las estadísticas en la Unión Económica y Monetaria y, concretamente, las que se refieren a los balances de las instituciones financieras monetarias y que son elaboradas por el BCE.

Emilio Botín, presidente del Santander, el primer banco español y de la zona del euro, se refirió a estas modificaciones durante la presentación de los resultados de 2009. En su opinión, "la crisis financiera ha puesto de manifiesto, con claridad, cuáles han sido los fallos del sistema y las actividades que han creado un mayor riesgo sistémico". "Para evitar que se vuelvan a producir los errores que nos llevaron a la crisis, es fundamental reforzar los mecanismos de supervisión, ya que la solución no está en aumentar la regulación sino en mejorar la supervisión".