Francisco González demanda a la junta continuar tres años más pese a superar la edad de jubilación
El BBVA redujo el dividendo un 27% en tres años pero aumentó un 72% la retribución a sus directivos
Elimina el blindaje de oro de la cúpula pero FG se 'adjudica' una pensión de 79,8 millones
La entidad no ha explicado por qué Goirigolzarri recibió 14 millones adicionales a su pensión
El BBVA cuenta con un sistema retributivo "basado en la generación recíproca de valor para los empleados y el Grupo y alineado con los intereses de los accionistas". Esta es la declaración de principios que el banco presidido por Francisco González presentará a los dueños de la entidad en la junta de accionistas que se celebrará el próximo 13 de marzo, y en la que se someten a su aprobación el balance de 2009 y la política de retribución para directivos, entre otros puntos del día. El banco comunicó el viernes pasado que una de las novedades en la retribución a los consejeros ejecutivos es la eliminación de los blindajes que existían hasta ahora, y cuya retirada ha sido pedida por el Foro de Estabilidad Financiera en unas guías asumidas también por el Banco de España. La retribución de la cúpula -presidente, consejero delegado y secretario consejero- apenas cambia. Sin embargo, un vistazo a lo que ha pasado en los tres últimos ejercicios, indica la necesidad de modificar el sistema y las cantidades a cobrar para que los intereses de los accionistas y los de la cúpula del banco entren "en sincronía", al haber evolucionado sensiblemente a favor de los gestores.
Mientras que la retribución conjunta a los tres principales responsables de la entidad subió un 72,4% en el último trienio 2007-2009 -de 21,4 millones a 36,9 millones-, la destinada a los accionistas, vía dividendo, cayó en igual periodo un 27,4%, de 73,3 céntimos por acción a 50,5 céntimos por título, incluyendo las cantidades liberadas.
Francisco González, que ha pedido a la junta una renovación de su mandato por tres años más a pesar de que había alcanzado la edad de jubilación, recibió a lo largo de estos tres años 43,3 millones, de los cuales algo más de 16 millones en fijo y variable, y el resto, 27 millones de euros, en aportaciones a su fondo de pensiones, cerrado el año pasado en 79,8 millones, y que estará a su disposición cuando deje sus funciones.
José Ignacio Goirigolzarri, más joven, nacido en 1954, recibió en el conjunto de los tres años descritos 37,14 millones, y todavía la entidad no ha explicado la razón por la cual el comité de retribuciones -integrado por cuatros consejeros independientes-, determinó que su fondo de pensiones se engordara un 30% (14 millones de euros más), justo en el ejercicio en el que había decidido dejar el banco "de mutuo acuerdo", para alcanzar una suma de 68,7 millones de euros que le permita a él y sus herederos, en caso de fallecimiento, cobrar con carácter vitalicio 3 millones anuales.
El caso de José Maldonado también es singular por varios motivos. En estos tres últimos ejercicios de cuesta arriba para el accionista, el ex secretario ha cosechado 10,7 millones: empezó con 1,9 millones y ha terminado con 6,3 millones, gracias a los 4,8 millones con los que engordó el año pasado el banco su fondo de pensiones, y que le ha permitido un retiro de 13,5 millones, cobrados de una sóla vez para su ansiada prejubilación (no ha cumplido 60 años), pactada con Francisco González, quien además ha conseguido que el letrado entregue todavía unas horas de su tiempo como consejero integrante del comité de riesgos.
A propósito de la asunción de riesgos, hay que tener en cuenta que el banco no ha quebrado como otros de sus pares e incluso gana todavía 3.000 millones para poder retribuir a sus accionistas, pero también es verdad que la gran apuesta tomada por Francisco González y su equipo directivo en el pasado trienio ha sido la compra del banco Compass y otros activos más pequeños en Estados Unidos, donde se han invertido algo más de 6.000 millones, y el año pasado originaron una pérdida superior a los 1.000 millones.
La alta dirección del banco, formada por menos de 100 personas, sí mantiene sus blindajes a pesar de las recomendaciones contrarias de las instituciones internacionales, y también ha mejorado en el trienio explorado su remuneración, casi un 6% entre el ejercicio de 2007 y 2009.
El banco no ha informado de los niveles de rotación de este colectivo -altos, según fuentes conocedoras de la entidad-, para comprobar si la generosa retribución del BBVA cumple con el objetivo de "atraer y retener a los mejores profesionales", que parece haber fallado al menos en lo que atañe a la cúpula directiva, con el abandono antes de lo deseable de dos de los tres cargos que la conformaban.
Vistos los resultados tampoco parece que se "ha tomado en consideración el contexto de coyuntura y resultados", tal como reza otro de los principios, ni se ha asegurado "la transparencia en la política retributiva" simplemente por el hecho de que se den cifras y nombres, y parece que se está muy lejos de "velar por la equidad interna", ya que los multiplicadores salariales entre cúpula y base superan en demasía las buenas prácticas que se reclaman mayoritariamente desde el campo académico.