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Publicado el miércoles 3 de febrero de 2010
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Monitor de Latinoamérica

Algunos expertos señalan que se pierden oportunidades de desarrollo

La bancarización pendiente en Iberoamérica

Salvo Chile, el resto del continente presenta unos 'ratios' de penetración financiera muy pobres

Banco do BrasilAlfred Greens.– Latinoamérica arroja unos pobres resultados en consumo y penetración de servicios bancarios. Excepto Chile, el balance en la mayor parte de la región presenta un perfil claramente de subdesarrollo. A pesar de los avances experimentados en los últimos años, con la entrada de bancos de España, Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, los ciudadanos y las pequeñas y medianas empresas de la región siguen todavía alejados de las oficinas y de los productos bancarios perdiendo oportunidades que redundarían en unas economías más eficientes y desarrolladas. Uno de los parámetros utilizados para medir el desarrollo de un país es su "profundidad bancaria o financiera" y la realidad de Iberoamérica dista mucho de acercarse a los parámetros de Europa o de América del Norte, donde el grado de penetración de la banca en la vida de los ciudadanos y de las empresas es del orden del 100 por 100; es decir, prácticamente todos los agentes económicos están vinculados a entidades financieras.

Los expertos coinciden en que cuanto más baja es aquélla menor es el nivel de desarrollo y la posibilidad de que las pequeñas empresas puedan ampliar su actividad y de competir, así como de resistir en ciclos económicos bajistas como el actual, en comparación con las grandes empresas locales, cuyo acceso a la   financiación bancaria les permite mitigar problemas puntuales de tesorería. Asimismo, los especialistas sostienen que el uso de los medios de pago a través de las redes bancarias abaratan los costes de las transacciones a particulares y empresas. Otra ventaja de la intermediación financiera, según los expertos, es que permite a las entidades diversificar su cartera de riesgo y afrontar eventuales contingencias.

Un estudio realizado por MasterCard Worldwide, "Mercado Masivo de Crédito en las Siete Ciudades Líderes de Latinoamérica", revela que los países líderes de la región: Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Venezuela y México cuentan con bajos niveles de bancarización. En dichas economías, el efectivo es el principal medio de pago y la mayoría de sus ciudadanos aún carece de acceso a productos financieros, como el crédito hipotecario, tarjetas de crédito o  préstamos bancarios. Según el estudio, el común denominador en los citados países, excluido Chile, es el largo camino que queda por recorrer para ofrecer a la población mayores y mejores servicios financieros; especialmente en el sector de menor poder adquisitivo.

Uno de los países que presenta menores índices de bancarización es Venezuela, donde el BBVA y Santandander están presentes. Alrededor del 60 por ciento de una población de unos 28 millones no utiliza los servicios bancarios. Según datos de 2008, los créditos vivos en el país ascendían a 9,6 millones, de los que casi la mitad son a corto plazo y el resto a más de un año.  Debido a su dependencia petrolera y situación política, Venezuela convive bajo un régimen fiscal que excluye indirectamente al 65% de su población del acceso al crédito. En cuanto al número de tarjetas utilizadas, el número de transacciones per cápita es de 1,57, equivalente al 0,03% del PIB. El regulador, la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, está estudiando modificar la normativa para dar cabida a la figura de la agencia o del corresponsal parabancario que operaría en áreas comerciales o en el pequeño comercio para incrementar el uso de servicios básicos,  como transferencias, retirada de efectivo, o consultas de movimientos.

En Brasil, donde Banco Santander tiene una importante franquicia, si bien la intermediación bancaria va en aumento, el índice de bancarización, medido por el volumen de crédito en relación con el PIB, es del 31 por ciento. El país tiene todavía que resolver los grandes problemas burocráticos que obstaculizan el crédito en estados como el de Rio de Janeiro, donde la quinta parte de sus PYMES no realiza ninguna transacción a través de los bancos.

Otro país que presenta unos pobres resultados en usos bancarios es Argentina, donde Banco Santander y BBVA tienen una importante presencia. Con una población de unos 40 millones, el  64 por ciento de la misma no consume ningún producto financiero, un dato que lo convierte en uno de los países a nivel global con la menor oferta financiera.

El caso de México ofrece asimismo unos niveles de bancarización sorprendentemente bajos. El 70% de la población mayor de 18 años no tiene acceso a los productos financieros, y casi la cuarta parte de la población carece de una oficina bancaria. Más datos: el 85% de la población adulta urbana jamás ha utilizado un producto financiero, y el volumen de crédito equivale al 20% de su PIB. Y por último, en Colombia solo alrededor del 29 por ciento de la población tiene acceso a un solo producto financiero, y el 65 por ciento  del consumo crediticio se concentra en Bogota, Medellín y Cali.

Solo Chile es la excepción. Su sistema bancario, en el que también están presentes las dos grandes entidades españolas, está considerado como uno de los mejores a nivel mundial de entre los mercados emergentes. Durante los últimos años, el crédito hipotecario chileno aumentó un 220 por ciento y se espera siga aumentando. Es el único país de la región en que incluso las zonas con menor poder adquisitivo, como las áreas metropolitanas de Santiago, tienen un patrón de consumo de productos financieros similar al europeo o el estadounidense.