ANÁLISIS
Obama exigirá a la banca que pague, incluidos Santander y BBVA, hasta que sea necesario
Los empresarios que viajan hoy con Zapatero a EEUU, pendientes de la estrategia de EEUU
Tras el anuncio del secretario del Tesoro de EEUU, Timothy Geithner, de que mantendrá la nueva tasa que Barak Obama pretende imponer a los grandes bancos por el tiempo que sea necesario para recuperar el dinero usado en el rescate financiero, los medios han empezado a calcular que el nuevo impuesto puede durar más de diez años. Los grupos Santander y BBVA son los más interesados en conocer los detalles de la penalización que la Administración americana va a aplicar a los causantes de la mayor crisis financiera de la historia. Son las dos únicas entidades españolas financieras que operan en Estados Unidos que pueden verse afectadas por la medida cuando la apruebe el Congreso. Con este trasfondo, algunos empresarios españoles con proyectos al otro lado del Atlántico, califican de muy oportuno el encuentro que Zapatero va a mantener con Obama con ocasión del desayuono de oración y la oportunidad que se les ofrece de contactar con los legisladores de uno y otro partido en su propia residencia de la calle C del centro de Washington.
Acompañan al presidente, además de directivos del grupo PRISA y Unidad Editorial, los presidentes de Iberdrola, Acciona, BBVA, y OHL. Los máximo ejecutivos del Santander no acuden, al coincidir el viaje con la presentación mañana en Madrid de los resultados de la entidad, sobre los que existe consenso de que superarán los 8.800 millones de euros, casi el doble de los de su competidor BBVA.
La administración Obama había hablado con anterioridad de aplicar el impuesto durante 10 años, con lo que se obtendrían unos 90.000 millones de dólares. Geithner aclaró ayer en su comparecencia en el Congreso que no hay fecha límite para su desaparición.
Según sus palabras la tasa será extendida hasta que el último dólar de ayuda de los contribuyentes al sistema financiero haya sido amortizado para que el coste del rescate para los contribuyentes sea cero céntimos.
Geithner calcula que el coste del programa ronda los 100.000 millones de dólares a fecha de hoy. Como se recuerda deberán pagar la tasa, según el proyecto de la Casa Blanca, todas las entidades con activos superiores a los 50.000 millones de dólares. Son las entidades que más se han beneficiado del programa de rescate financiero, dotado con 700.000 millones de dólares. .
El proyecto está pendiente de ser aprobado en el Congreso, donde los legisladores republicanos siguen criticando la propuesta. Sobre todo porque tiene aspectos considerados irracionales. Si se generaliza la imposición habrá bancos que tendrán que pagar el nuevo impuesto aunque no hayan recibido ayudas públicas, mientras empresas que habrían desaparecido, como General Motors o AIG, que sí la aceptaron y aún no la han devuelto, no tendrán que pagar ese impuesto.
Para Geithner la justificación del proyecto se debe a que toda la banca se ha beneficiado de las garantías públicas. También ha sugerido que los bancos hagan una reducción, por modesta que sea de las bonificaciones que pagan a sus ejecutivos para absorber el nuevo costo.
Los empresarios que acudan a Washington con Zapatero han señalado el interés por conocer de primera mano la evolución del debate sobre la tasa Obama. Concurrirán con Zapatero el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; el de Acciona, José Manuel Entrecanales; el del BBVA, Francisco González, y el de OHL, Juan Miguel Villar Mir. El presidente del Santander, Emilio Botín, no acudirá al viaje porque coincide con la presentación, el jueves 4 de febrero, de los resultados financieros de la entidad correspondientes al ejercicio 2009. Tampoco viajará el consejero delegado del banco, Alfredo Sáenz.