EADS: optimismo sobre el futuro del A400M
Las expectativas de que EADS y los países clientes del avión militar A400M alcancen un acuerdo a lo largo de esta semana para financiar la construcción del aparato están impulsando la cotización de las acciones del grupo aeronáutico que, en el año, acumulan una revalorización del 6,64%. Pese a que hace varias semanas Francia y España eran partidarios de que EADS asumiera el grueso de los costes, los responsables del consorcio sólo se han mostrado dispuestos a asumir 800 millones y, posteriormente, decidieron elevar los precios para salvar el proyecto, aunque los clientes mostraran su rechazo.
No obstante, el consejero delegado del consorcio, Louis Gallois, ha exigido a los gobiernos que asuman su responsabilidad por haber impuesto unas condiciones inasumibles, que han provocado el retraso del desarrollo del programa. Explicó que la compañía cometió el error de aceptar el proyecto presionado por los gobiernos, quienes impusieron que se desarrollase un nuevo motor y una organización industrial barroca, con el objetivo de repartir la carga de trabajo entre los países, quienes además al final forzaron una reducción del coste del proyecto de 1.000 millones.
La compañía advirtió que si no se aceptaban sus condiciones podría suspenderse el proyecto, en el trabajan 10.000 personas y se tiene la previsión de que a medio plazo dé empleo a 40.000 trabajadores. Pero el consejero delegado de la filial de aviones comerciales, Tom Enders, ha manifestado que el contrato tal y como está redactado pone en peligro a todo Airbus y que "no lo consentirá". Gallois añadió días atrás: "nosotros hemos hecho nuestro papel.
El avión vuela y nos ha generado unas pérdidas de 2.400 millones" y urgió a los países a alcanzar un acuerdo. Les pidió 5.300 millones más, que se suman a los 20.000 millones pactados en 2003 por 180 aparatos. Pese a que los gobiernos sólo consideraron asumir un sobrecoste de 2.000 millones y que hayan comunicado que no están dispuestos a soportar chantajes, la impresión general es que se alcanzará un acuerdo, con nuevas aportaciones, esta misma semana.
Sin embargo, se ha filtrado que el informe de auditoría interna que los países encargaron a PricewaterhauseCoopers sobre el A400M, cifra en 11.200 millones los sobrecostes que se acumularán hasta la entrega de los 180 aparatos citados.
Y, aunque un montante importante es imputable a los países por las exigencias impuestas, también reconoce que con cambios en la gestión de EADS podría lograrse un ahorro de 3.600 millones y que incluso podría asumir un montante muy importante de los sobrecostes sin poner en peligro su viabilidad. Los inversores recuerdan que en la historia de EADS la credibilidad y buena gestión nunca fueron virtudes que caracterizarán a sus responsables.
El jueves tendrá lugar la cumbre franco-alemana en Berlín y algunos inversores creen que podría anunciarse un acuerdo, pactado con los demás países (España, Reino unido, Bélgica, Luxemburgo y Turquía), que esperan conocer con detalles el próximo fin de semana. En cualquier caso, la solución no puede aplazarse de forma indeterminada, si bien los países tienen problemas de cómo instrumentar estos sobrecostes en momentos de crisis y, sobre todo, de elevados déficits.
Ciertos administradores patrimoniales comentan que, pese a las tensiones advertidas en algunos momentos a lo largo de enero, siempre se ha apostado por un acuerdo favorable a EADS como refleja el hecho de que su cotización se haya mantenido en todo momento por encima de los 13,71 euros, a que concluyó en 2009. Y esta hipótesis se ha visto avalada por las recientes manifestaciones del ministro francés de Defensa: "Las conversaciones están abiertas, pero creo que hay más convergencias que divergencias entre los gobiernos y EADS".