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Publicado el sábado 27 de febrero de 2010
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El 80% del sistema financiero del país se encuentra en manos extranjeras

La presión política por controlar la banca en México no quita el sueño a los grupos españoles

El ex presidente Carlos Salinas impulsa un debate para que el sector vuelva a manos locales

Carlos Salinas Miguel Ángel Valero.– "México no es Venezuela. Y no lo va a ser nunca". Es la respuesta de un directivo de uno de los bancos españoles en México a la nueva epidemia que parece invadir el país o, al menos, el debate político. En este caso no se trata de la gripe A, sino de un movimiento, iniciado por el ex presidente Carlos Salinas, para que la banca que opera en México vuelva a manos nacionales. Un discurso que gana adeptos en un mercado dominado por las entidades extranjeras, ya que de los grandes bancos sólo Banorte es de capital exclusivamente mexicano. El primer banco del país, Bancomer, pertenece al BBVA; el segundo, Banamex, a los norteamericanos del Citi; el tercero, al Santander, y el cuarto, al británico HSBC. Esta oleada para "mexicanizar" la banca comenzó con una intervención del ex presidente del país, Carlos Saliu intervención en un seminario sobre "Privatización de la banca, crisis y rescate del sistema financiero", se ha convertido en una especie de banderazo de salida para los crecientes grupos políticos que quieren que el capital mexicano vuelva a controlar la banca del país. Carlos Salinas propuso que los principales bancos de México vuelvan a ser controlados por inversores mexicanos, para que respondan a directrices y necesidades nacionales. Porque si no se hace esa mexicanización de la banca, "al final, será el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos el que dictará las disposiciones de lo que suceda en México".

"Esto no quiere decir que no sea bienvenida la competencia de extranjeros, pero los principales bancos deben estar en manos nacionales para que atiendan y respondan a las necesidades y directrices de los mexicanos", insiste. El ex presidente de México destaca que "Estados Unidos, ahora que sus bancos afrontaron terribles pérdidas y entraron en quiebra, no dejó que ningún extranjero adquiera el control sobre ellos". "Primero entró el Gobierno, se quedó con los bancos y ahora está viendo cómo se lo devuelve a ciudadanos norteamericanos". Carlos Salinas cree que la soberanía de México exige recuperar el control del sistema de pagos del país: "Regresemos al futuro a partir de la legitimidad del Estado que exige la participación organizada de los ciudadanos con la democracia republicana". Para ello, considera pertinente un debate sobre cómo se hizo la privatización de la banca en México, precisamente realizada durante su mandato, "sobre todo para conocer las verdaderas causas de su colapso y la entrega del sistema de pagos del país a los extranjeros".

Al senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y candidato frustrado a la presidencia de México, Francisco Labastida, le ha faltado tiempo para sumarse a la propuesta del ex presidente Carlos Salinas de Gortari de "mexicanizar" la banca que opera en el país. El que fuera miembro del Gobierno del antecesor de Felipe Calderón en Los Pinos, Ernesto Zedillo, señala que "no hay ningún país del tamaño de México que tenga una banca privada fundamentalmente en manos de extranjeros".

"Creo que debemos hacer los mexicanos un esfuerzo para que sea la banca fundamentalmente mexicana. Puede haber una parte de ella internacional, pero que la inmensa mayoría de la banca privada esté en manos extranjeras me parece un serio error para el país", insiste Labastida. ?ste distingue entre "nacionalizar", que define como pasar a propiedad del Estado, de "mexicanizar", dejar en manos de empresarios nacionales el capital de las grandes entidades financieras. El ex gobernador del Estado de Sinaloa cree que el error en entregar la banca mexicana a los grupos extranjeros está repartido entre Salinas de Gortari y Zedillo.

Para Antonio del Valle Ruiz, presidente del Grupo Kaluz y ex propietario del banco Bital, "la tenencia del 80% de capitales extranjeros en la banca nacional es un tema que preocupa y que en el futuro tendrá que cambiar". Admitió que si bien pasarán años para que esta participación se revierta, "confiamos que algún día ocurrirá". El también ex presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) admite que el proceso de privatización fue transparente. Y Jesús Silva Herzog, ex secretario de Hacienda, señala que la privatización, y la consiguiente extranjerización, de la banca es una "página negra en la historia" de México.

El único elemento problemático es el Citi, que ha pasado a tener al Estado como accionista mayoritario tras el rescate, porque la normativa mexicana impide que un banco que opere en su país dependa de otro Gobierno. Los bancos españoles no muestran inquietud por ese debate y reafirman sus posiciones en México, ya que creen en ese mercado. No es para menos. El BBVA genera allí un tercio de su volumen de negocio y de sus beneficios. Para el Santander, es el séptimo país en aportación y el objetivo es que pase a ser el cuarto, tras España, Brasil y Reino Unido.

Un estudio de BBVA Bancomer reveló que México ocupó el 98º del mundo en préstamos a la iniciativa privada como proporción de su PIB, por debajo incluso de países africanos como Etiopía y Uganda. En sucursales por cada 100.000 habitantes, en el 60; en cajeros automáticos, en el 49; y en terminales punto de venta en los comercios, en el 52. En depósitos bancarios, en el 107. La bancarización no ha hecho más que empezar y hay mucho camino por recorrer. Y ahí la banca española tiene mucho que aportar: también están en México La Caixa, a través de Inbursa; Caja Madrid, de Su Casita; y el Banco Sabadell, en el Banco del Bajío.

"La banca mexicana presta como las de ?frica y gana como las mejores del mundo", señala un analista. En 2009, el 10,9% más pese a la crisis financiera global, el descenso de las remesas procedentes de Estados Unidos y de España, la gripe A y el impacto en el turismo, y la menor demanda de petróleo. Para reactivar el crédito, que ha caído el 4,7% (19,1% la financiación de consumo), México necesita a la banca extranjera. El Gobierno de Felipe Calderón lo sabe y cree que el debate sobre la mexicanización de la banca esconde intereses electorales del PRI.