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Publicado el martes 2 de febrero de 2010
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FG quiere comprar la filial del Crédit Agricole y ser el segundo grupo en el país sudamericano

El Santander avisa al BBVA: Uruguay no es un mercado bancario 'atractivo'

El sector registró en 2009 pérdidas de 80 millones de dólares, las primeras desde el año 2004

Emilio Botín y Francisco GonzalezÁngel Guzmán.– El negocio bancario en Uruguay "no es atractivo", admite el gerente (director general) del Banco Santander Uruguay, Jorge Jourdan, en declaraciones al diario local El Observador. La afirmación del directivo de la entidad cántabra no tendría más importancia si no coincidiera en el tiempo con el interés de su principal competidor en España, el BBVA, por adquirir Crédit Banco Uruguay, la filial en ese país sudamericano del grupo bancario francés Crédit Agricole. De tener éxito las negociaciones que mantienen "en exclusiva" Agricole y el BBVA, la resultante de la adquisición se convertiría en el segundo grupo en el mercado financiero de Uruguay, precisamente después del Santander. Jourdan no cita en momento alguno al segundo grupo bancario de España, pero sus comentarios pueden entenderse como un aviso para navegantes. El BBVA necesita incrementar su posición en Uruguay, hasta ahora prácticamente testimonial, para elevar el peso de América del Sur dentro del grupo ante la mala evolución en España, México y Estados Unidos, compensar la nacionalización de su administradora de fondos de pensiones en Bolivia (teme una medida similar en Ecuador y una mayor competencia pública dentro de este negocio en Perú) y anticiparse a una posible incautación del Banco Provincial de Venezuela por parte del Gobierno de Hugo Chávez.

El argumento del primer ejecutivo del Santander en Uruguay sobre la falta de atractivo de su mercado bancario es aplastante. La banca privada que opera en ese país ha registrado en el pasado ejercicio unas pérdidas conjuntas de 90 millones de dólares, teniendo en cuenta que el Santander Uruguay ha obtenido un beneficio de 60 millones. "Las condiciones hacen que haya una liquidez muy grande en el mercado y grandes dificultades para colocar esos fondos con una rentabilidad adecuada", explica. Además, "el crédito ha estado creciendo a un ritmo muy bajo, la regulación es bastante exigente y las tasas impositivas son altísimas".

Jourdan señala que los beneficios del Santander en Uruguay se apoyan en la dimensión lograda gracias a la adquisición de la filial en ese país del grupo holandés ABN Amor en diciembre de 2008, en la gestión del balance, tanto del crédito como del pasivo, y en el esfuerzo de reducción de costes. "Fundamentalmente, las diferencias que puede haber en los resultados entre Santander y el resto de los bancos que operan en Uruguay se deben a un problema de estrategia. Mientras el resto de los bancos se dedicaban a hacer más del mismo negocio, nosotros diversificábamos", enfatiza.

"Somos un banco que atiende todos los segmentes de mercado y eso nos permite acomodar mejor el grupo", agrega Jourdan, que se incorporó al Grupo Santander en 1982 y es el gerente general de Santander Uruguay desde 1994. "Si se mira el balance del banco no hay misterios, no ha habido ingresos por venta de activos o de edificios, es un resultado genuino del negocio", subraya.

Con estos planteamientos, se entiende mejor que el primer ejecutivo del Santander en Uruguay defina que, considerando fundamentalmente la rentabilidad, "a estos niveles el sistema no es atractivo". "Los jugadores tienden a irse cuando el negocio deja de ser atractivo para los estándares internacionales. Y en Uruguay claramente no son atractivos", añade. En momentos en que "existen niveles de morosidad tan bajos, el país, pese a la crisis internacional, crece, los negocios evolucionan, se desarrollan los sectores. Si en esas circunstancias el sistema financiero no es rentable, entonces, claramente la plaza financiera no es atractiva", remata.

Jourdan apoya esa argumentación, además, en que  "un banco que ha anunciado la salida de la plaza". Una referencia implícita, pero evidente, a Crédit Agricole, que anunció el 23 de octubre su intención de retirarse de Uruguay, dentro de sus planes de ajuste ante la crisis financiera internacional y que pasan por centrarse en las actividades de banca minorista en Francia, en el resto de Europa y en el área del Mediterráneo. Crédit Agricole es actualmente el tercer banco del sector privado en Uruguay, donde cuenta con 36 sucursales y una plantilla de 480 trabajadores, y su compra por parte del BBVA auparía al grupo que preside Francisco González a la segunda posición del sector. "Ha habido ofertas pero exclusivamente de bancos que ya están participando en el mercado, y eso apunta a que algunos bancos tienen interés en un mayor tamaño", se limita a opinar sobre esta operación el gerente general del Santander en Uruguay.

Las cifras parecen dar la razón a Jourdan sobre la falta de atractivo y de rentabilidad del mercado bancario de Uruguay. Los bancos uruguayos en su conjunto arrojaron pérdidas en 2009 por 80 millones de dólares, lo que supone los primeros números rojos que se ven en el sistema bancario de Uruguay desde el año 2004.

Pero hay más datos. Durante 2009 los bancos uruguayos captaron un 21% más de clientes con cuentas superiores a los 250.000 dólares, respecto al ejercicio precedente. El sistema financiero contaba con 7.628 clientes con cuentas superiores a ese importe, y el 72% de éstos son residentes en el país, según un informe elaborado por la consultora Deloitte. El 69% de estos clientes adinerados tiene esas cuentas en las entidades financieras privadas, y el resto, en el Banco de la República, de capital público.

Pese al crecimiento del 21% en el número de los clientes en esa franja alta del mercado, los volúmenes que abarcaron esas cuentas no aumentaron. Todo lo contrario: disminuyeron desde los 4.659 millones de dólares en 2008 a 4.626 millones un año más tarde. Según el informe de Deloitte, el promedio por depósito en el sistema bancario de Uruguay se situó en los 11.185 dólares durante el ejercicio que acaba de terminar.