ANÁLISIS
Un mes de plazo para Grecia y advertencias difusas a los mercados
La UE mantiene su apoyo pero mantiene el secreto sobre cómo lo hará
Compás de espera hasta que la situación se normalice, pero con el esfuerzo de Grecia. La UE tampoco permitirá que los mercados se tambaleen, aunque desconozcan hasta dónde llegarán los países comunitarios para impedir el colapso financiero del país helénico. Ayer, el mensaje de los dieciséis países de la zona euro fue meridiano: Grecia dispondrá de un mes de plazo para que presente los primeros resultados de su propio plan de saneamiento de las cuentas públicas aprobado la pasada semana por el Ejecutivo comunitario. Y si el plan no funcionara por sus propios medios, sin ayudas extra a las que ahora se muestran abiertamente reticentes algunos de los grandes, se le impondrán medidas adicionales que el Ejecutivo de Atenas tendrá que aplicar inmediatamente. Pero ayer hubo más advertencias, y no fueron sólo para Grecia. El presidente del Eurogrupo -el primer ministro y ministro de Economía y Finanzas de Luxemburgo, Jean Claude Juncker-, lanzó una clara advertencia a los operadores de los mercados. "Se equivocan ampliamente si creen que pueden poner de rodillas a Grecia", fue la expresión textual de Juncker, después de haber proclamado que los socios comunitarios no dejarán al país helénico a merced de su voracidad.
Los mercados, en cambio, abrieron hoy sin conocer con precisión las medidas que la Europa comunitaria está dispuesta a utilizar y que por ahora siguen siendo una incógnita. El Eurogrupo, en una estrategia meridiana pero poco definida en cuanto a la concreción de las medidas que adoptará, parece atado por la posición de muchos parlamentarios de Alemania y Holanda, que se muestran en contra de utilizar el dinero de sus respectivos contribuyentes nacionales para ayudar a Grecia. El handicap no es menor. Por ello, el riesgo de que las bolsas puedan volver a sufrir en los próximos días recortes significativos, tampoco.
De momento, la Unión Europea ha pospuesto toda intervención a la espera de que funcione el plan de ajuste presentado por Grecia ante Bruselas. Si en el plazo de un mes se muestra insuficiente, los socios europeos tomarían entonces medidas determinadas y coordinadas para ayudar al país heleno. Juncker, que ayer no quiso anunciar los instrumentos que utilizarían los países más ricos, advirtió que todo el mundo puede tener claro que si llegara el día, y si fueran necesarios, "tendremos los instrumentos".
Jean Claude Juncker trató de lanzar un mensaje claro, tras las dudas que se generaron la semana pasada después de la celebración de cumbre extraordinaria de Bruselas, en la que se acordó que la Eurozona preste apoyo a Grecia en caso de que lo necesite. La indefinición supuso un castigo a los mercados del viejo continente. La incertidumbre sigue en alto.
Juncker ha transmitido la idea clara de que Grecia es la responsable de la consolidación de sus finanzas públicas y de que sus líderes políticos se han comprometido a tomar a mediados de marzo las medidas adicionales que hagan falta para lograr su objetivo de reducción de déficit de cuatro puntos porcentuales en 2010, de una cifra que supera el 13,5%. Asegura el presidente del Eurogrupo que Grecia se ha tomado muy en serio sus compromisos y es consciente de que si no ejecuta su propio plan, el riesgo de "default" es más que evidente.
La agenda pactada ayer por el Eurogrupo es la siguiente: el próximo 16 de marzo, el Gobierno griego enviará a la Comisión Europea y al Banco Central Europeo (BCE) un informe sobre los avances alcanzados durante este mes.
En caso de que el Ejecutivo comunitario y el emisor consideren insuficiente lo alcanzado, negociarán la adopción de medidas adicionales con Grecia y presentarán una propuesta formal a los ministros del Eurogrupo.
Será el momento en el que los ministros de Finanzas de la zona euro puedan imponer al Gobierno griego la adopción de decisiones adicionales de consolidación de sus finanzas públicas. Se aprobará por mayoría cualificada, en una votación en la que Grecia no podrá participar.
Si Grecia siguiera siendo castigada por los mercados a pesar de esas medidas adicionales, los miembros de la zona euro se comprometen a adoptar medidas decididas y coordinadas para preservar la estabilidad financiera en el conjunto de la zona euro.
Como ya hicieran los líderes europeos en la cumbre de la semana pasada, Juncker no precisó qué tipo de instrumentos se podrían en marcha, pues a su juicio no es prudente discutirlos públicamente, pero remarcó que si hicieran los aplicarían.
Juncker admitió que se equivocó al no aceptar una propuesta en 2005 de la Comisión Europea para poder revisar las cuentas de los estados miembros.