El rebote de Gamesa tras un castigo excesivo
Los inversores han comenzado a realizar escarceos compradores en Gamesa, no porque esperen que su negocio vaya a proporcionar noticias capaces de animar su cotización en los próximos meses, sino exclusivamente por el tremendo castigo que ha sufrido en las últimas semanas. Consideran que el varapalo ha sido excesivo y que tiene que rebotar técnicamente, aunque sólo sea efecto de las recompras que generarán los cierres de posiciones cortas.
Lo curioso es que los expertos prevén un bajo crecimiento para los negocios del grupo, pese a su diversificación, que le proporciona presencia en países emergentes con boyantes economías. No obstante, las expectativas de Gamesa son optimistas a medio plazo e incluso algunos expertos han revisado al alza su precio objetivo de cara a la segunda mitad del año, pues estiman que en los últimos trimestres puedan mejorar sus resultados.
El valor, que cerró el pasado viernes en 9,29 euros, tras perder en la pasada semana un 12%, estableció el pasado lunes su mínimo anual en 9,27 euros, desde donde rebotó hasta los 9,59 euros, para retroceder ayer hasta los 9,48, tras conocerse que iniciaba sus operaciones en India, a través de una filial, con una capacidad inicial de fabricación de 200 megavatios anuales, que dará empleo a más de 100 personas. Un factor que ha castigado a esta sociedad ha sido el temor a la competencia de aerogeneradores chinos, con tecnología inferior pero unos precios más competitivos. El valor pierde en el año un 19,54%.