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Publicado el miércoles 10 de febrero de 2010
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Oro parece, plata es

El BBVA, obligado a dar el premio por 45 años de antigüedad

BBVAÁngel Guzmán.– Se llama A. G. J. Y lleva 45 años trabajando en el BBVA. Todo un récord teniendo en cuenta las prejubilaciones masivas llevadas a cabo en el grupo que preside Francisco González. Pero este veterano empleado ha sido protagonista, muy a su pesar, de otro acto de desconsideración del banco de FG con sus trabajadores. Que supone, además de incumplir el convenio colectivo, hacer trizas una de las tradiciones más asentadas en el sector financiero: los premios por antigüedad. Porque el BBVA tiene establecido para los trabajadores que superen los 45 años de antigüedad, procedentes del antiguo Banco de Bilbao, el premio de un año de salario y un obsequio conmemorativo, consistente en un reloj de oro y un pergamino.

Pues la sorpresa de A. G. J. debió ser mayúscula cuando los responsables del BBVA le entregaron por llevar 45 años trabajando en la entidad el premio en metálico, y el pergamino de recuerdo, pero no el reloj de oro. El banco le ofreció a cambio una bandeja de plata grabada. El caso se enconó y el servicio jurídico del sindicato Comfia-CCOO en Andalucía decidió llevar tamaña tacañería con un empleado que lleva 45 años trabajando en el banco.

El juzgado de lo Social número 7 emitió una primera sentencia a favor del trabajador, que fue confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía tras el correspondiente recurso del BBVA. La justicia dictaminó que "la condición más beneficiosa tiene vigencia y pervive mientras las partes no acuerden otra cosa", por lo que no podía cambiarse de forma unilateral el premio por 45 años de antigüedad de un reloj de oro por una bandeja de plata.

El tribunal recuerda, en la sentencia que condena al BBVA a entregar a un empleado el reloj de oro comprometido por sus 45 años de servicio, que el banco ya intentó suprimir ese beneficio social procedente del antiguo Banco de Bilbao pero que el Tribunal Central de Trabajo ordenó en abril de 1987 su mantenimiento.

Lo más curioso o más sangrante es que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que se remonta a prácticamente un año (fue fallada en marzo de 2009), aún no ha sido ejecutada por el BBVA. El juzgado de lo Social número 7 fijó, en la fase de ejecución, en 2.700 euros el precio del reloj de oro que debe recibir el trabajador. El banco de FG, en un detalle verdaderamente cutre, no se quiere gastar más de 600 euros en el obsequio a una persona que ha trabajado para esa entidad 45 años.

Por ello, el BBVA ha recurrido de nuevo ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que tardará varios meses en emitir su fallo definitivo. Tal como está argumentada la sentencia, más bien parece una treta para ganar tiempo y dilatar la entrega del reloj de oro.

Por cierto que el premio por 45 años de antigüedad procede de un beneficio social que tenían los trabajadores del Banco de Bilbao. Un obsequio que sobrevivió a la fusión con el Vizcaya en el BBVA. Y luego, a su integración con Argentaria en el BBVA. El sindicato Comfia-CCOO estima que la resolución definitiva del caso de A. G. J. beneficiará también a otro medio centenar de empleados que  ha conseguido llevar 45 años trabajando en la entidad.