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Publicado el miércoles 15 de diciembre de 2010
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Pese a la crisis, el 15% de los españoles mantiene una actitud optimista sobre el futuro

Las familias alemanas creen que van a tener más problemas para devolver créditos que las españolas

El Índice Genworth de Vulnerabilidad Financiera, que se elabora desde 2007, pronosticó las crisis de Grecia y de Irlanda, y apunta ahora hacia Portugal

Familia alemanaMiguel Ángel Valero.– España sufre las consecuencias de ser un país del sur de Europa, una zona estigmatizada por los mercados, incluida en el denominado saco de los PIIGS (cerdos, en ingles), junto a Portugal, Grecia, Irlanda e Italia. Por eso es reseñable que el Índice de Vulnerabilidad Financiera, que elabora Genworth, la aseguradora norteamericana especializada en seguros de protección de pagos y de crédito hipotecario desde 2007 (justo antes de comenzar la crisis financiera internacional), coloca a España no sólo como el mejor país del sur de Europa, sino en mejores condiciones de hacer frente a sus compromisos financieros que Polonia o incluso que Alemania. Este índice, que mide cada año la dificultad de los ciudadanos para cumplir los compromisos financieros de forma regular, destaca por su poder predictivo, ya que las familias del sur de Europa, especialmente las de Grecia, ya estaban mostrando síntomas de vulnerabilidad en el tercer trimestre de 2007, justo al inicio de la crisis.

Y en 2009 mostraba la complicada situación de Irlanda, que se ha confirmado este año. Irlanda, que en 2007 mostraba una actitud de seguridad en la capacidad de sus familias para hacer frente a la devolución de sus créditos, fue el país con mayor nivel de vulnerabilidad en 2009, y el sexto en 2010, justo por encima de España. Y Grecia, que era el tercer país más vulnerable financieramente en 2009, un año después ocupa la primera posición.

"Desde 2007, la vulnerabilidad financiera de los países del sur de Europa ha ido aumentando significativamente, y se ha ido extendiendo a otros países europeos, como Irlanda, que entonces no la percibían", explica Ernesto López, director de Desarrollo de Negocio Lifestyle Protection de Genworth España. Desde la primera edición del Índice de Vulnerabilidad, se ha multiplicado por dos el nivel de pesimismo de las familias europeas sobre su futuro económico, sobre su capacidad de hacer frente a sus compromisos financieros.

El Índice Genworth de Vulnerabilidad mide el grado de confianza financiera en el futuro y, por tanto, recoge las expectativas de las familias sobre sus ingresos y sobre el empleo. En Irlanda y en los países del sur de Europa (incluido España) la percepción de elevada vulnerabilidad, o incapacidad para cumplir con los compromisos de devolución de créditos y otros pagos financieros de manera regular, en 2008 y 2009 fue seguida por un incremento del desempleo en los siguientes 12 meses. "La seguridad en el empleo es el factor determinante en la percepción de vulnerabilidad financiera", señala Luis Marques, director general de Genworth Iberia, quien resalta que en los países nórdicos, los menos vulnerables financieramente según el Índice, la recesión económica (con caídas de hasta el 5,1% del PIB) no provocó un incremento excesivamente rápido del paro, como sí sucede ahora en España.

El índice que elabora desde 2007 Genworth muestra cuáles van a ser los comportamientos futuros de las familias, ya que esa percepción determina qué peso va a tener el consumo y qué parte de los ingresos se destina al ahorro. Porque la valoración de la situación actual y las expectativas futuras de la situación financiera de las familias juega un papel clave en la confianza de los consumidores y en sus decisiones de consumo y de ahorro.

El Índice Genworth muestra que la recuperación en Europa y en Estados Unidos no será rápida. Y que no habrá mejora de la confianza de los consumidores hasta que no se recupere el empleo. El consumidor reduce gastos, lo que implica que el crecimiento del consumo será muy bajo, con la consiguiente repercusión en el alza del PIB. La vulnerabilidad financiera crece en Grecia. Y Portugal se pone al nivel de Grecia por el incremento del desempleo. Esto significa que el consumo disminuirá y que la recesión en estos dos países se agravará a corto plazo. Reino Unido se vuelve mucho más pesimista por el plan de ajuste del Gobierno de Cameron. Y en Irlanda, una cuarta parte de las familias se siente vulnerable.

En este contexto, España ocupa la séptima posición en el Índice de Vulnerabilidad Financiera. Por encima figuran Grecia, Portugal, Polonia, Italia, Alemania e Irlanda. Y está muy cerca de la media europea. No obstante, desde el inicio de la crisis hace tres años, la vulnerabilidad se ha más que duplicado. El 28% de las familias españolas cree que su situación financiera va a empeorar, lo que supone siete puntos más que en 2009. Baja, del 64% al 57%, las familias que creen que en 2011 van a seguir igual que en 20010. Y el porcentaje de optimistas se mantiene prácticamente invariable desde el estallido de la crisis financiera internacional: 15%.

Se observa un clima de desconfianza general ante la recuperación económica. Pero España está mejor en el Índice Genworth que en 2008, el momento clave en el incremento de la percepción de vulnerabilidad financiera. Entonces creció del 15% al 26% el porcentaje de familias que experimentaba "a menudo o siempre" dificultades financieras (que se mantiene en 2010), se redujo del 86% al 64% las que pensaban que la situación mejoraría o seguiría igual. Y más que se duplicó (del 14% al 36%) el porcentaje de familias que pensaban que empeoraría.

Este año, la percepción de vulnerabilidad financiera presenta unos porcentajes muy similares a los de 2009. Aunque baja el número de familias que nunca ha tenido dificultades financieras.

Ernesto López destaca que España "está mucho mejor que otros países del sur de Europa, e incluso que Alemania". Luis Marques subraya que los países nórdicos y Canadá, que son los que menos percepción de vulnerabilidad financiera muestran en el Índice Genworth, resultan ser precisamente los países en los que hay una mayor penetración del seguro de protección de pagos. Este producto, actualmente el estrella en Genworth (hasta ahora más volcado en el seguro de crédito hipotecario, que cubra a la entidad del riesgo de impago), se hace cargo del pago del crédito en caso de que el titular entre en el paro o en incapacidad laboral temporal.

En Portugal, el coste de este seguro de protección de pagos lo asume la entidad financiera, ya que va con el préstamo hipotecario, como vía para incrementar esa protección entre sus clientes. Genworth apoya la propuesta de Convergencia i Unió para que esa póliza se incorpore al crédito hipotecario. "Hay propuestas similares en otros países europeos", señala el director general de Genworth. Por su parte, Ernesto López cree que "si se extendiera el seguro de protección de pagos, el coste de la póliza bajaría considerablemente". En una hipoteca media, el seguro de protección de pagos, que cobre los cinco primeros años (asume hasta 24 meses consecutivos), cuesta unos 25 euros mensuales.