Pugna por el control de CajaSur
BBK: con la Iglesia ha topado en Córdoba
El obispo de la diócesis trata de presionar a la entidad vasca tras no lograrlo con el Banco de España
La rotunda negativa del Banco de España a atender las exigencias del Cabildo de la Catedral de Córdoba como entidad fundadora de CajaSur ha hecho que los canónigos apunten hacia el nuevo propietario de la entidad de ahorro andaluza: la bilbaína BBK. Curiosamente, el obispo de Bilbao, Mario Iceta, fue canónigo de la catedral de Córdoba y, como tal, fue responsable de la Comisión de Inversiones del consejo de administración de CajaSur justamente en los años en los que se incubaron los problemas de concentración de riesgos en el sector inmobiliario de la entidad. Por su gestión entonces en CajaSur el actual obispo de Bilbao está expedientado por el Banco de España, como otros 35ex consejeros, cuatro antiguos directivos y el ex director general de CajaSur.
El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, mantuvo, unos días después de que los canónigos del Cabildo Catedralicio recibieran calabazas de los servicios jurídicos del Banco de España, una reunión con el director general de BBK, Ignacio Sánchez-Asiaín y con el de Cajasur, José Carlos Pla. Sobre la mesa, la exigencia de los canónigos de ser oídos en el proceso de cesión de activos y pasivos de CajaSur a BBK Bank, el instrumento utilizado por la entidad de ahorro vizcaína para realizar la operación, y de que se respeten sus derechos como entidad fundadora de la caja cordobesa. También, que se aplazara la asamblea general prevista para el día 23.
Sánchez-Asiaín y Pla acudieron a la primera reunión oficial entre los nuevos propietarios de CajaSur con el obispo de Córdoba prácticamente con las manos atadas. La rotunda negativa del Banco de España a las exigencias de los canónigos les deja sin margen de maniobra. Tanto BBK como el nuevo equipo gestor de CajaSur quieren mantener las mejores relaciones con la Iglesia y, sobre todo, con el obispado de Córdoba, uno de los principales clientes de la entidad de ahorro andaluza.
La cita, la primera de manera oficial entre ambas partes, no arrojó el objetivo de acercar posturas. La asamblea general de CajaSur que debe aprobar la integración de la entidad en BBK se mantiene el día 23, lo mismo que el saldo patrimonial que se traspasa ha sido fijado de forma simbólica en un euro, por lo que a los canónigos les corresponde 53 céntimos de euro (el resto va a la Diputación Provincial de Córdoba, la otra entidad fundadora al serlo de la Caja Provincial, que se fusionó con la de la Iglesia). La asamblea aprobará un balance de gestión a 31 de agosto con unas pérdidas antes de impuestos de 852 millones de euros y con una solvencia por debajo de la exigida.
A BBK lo único que le preocupa es que nuevos movimientos judiciales de la Iglesia cordobesa puedan obstaculizar el nacimiento de BBK Bank el 3 de enero de 2011. Los canónigos decidirán esta semana la estrategia a seguir tras el rechazo a sus exigencias del Banco de España. Unos quieren presentar un recurso contencioso-administrativo ante los tribunales. Otros prefieren no hacer nada, al menos hasta que se resuelva el expediente sancionador a los antiguos consejeros (entre los que hay muchos canónigos) y directivos de CajaSur. Y la mayoría opta por seguir negociando.
El pasado 24 de agosto, el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, mantuvo una discreta reunión con los tres administradores del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) en CajaSur, la entidad de ahorro de la provincia y que estaba en manos, hasta su intervención por el Banco de España, de los canónigos de la catedral de la ciudad. El encuentro, oficialmente, fue para limar asperezas tras la situación creada por la intervención de CajaSur el 21 de mayo, que conllevaba la destitución de todo el consejo de administración controlado por los canónigos, al rechazar su fusión con la malagueña Unicaja. Y también por el expediente sancionador abierto por el Banco de España el 20 de julio sobre todos los miembros de los dos últimos consejos de administración de la entidad financiera cordobesa. Tres días antes, CajaSur fue adjudicada a BBK.
El buen clima de esa reunión entre el obispo de Córdoba y los administradores del Frob en CajaSur tuvo como resultado que la diócesis que gobierna Demetrio Fernández mantuviera sus imposiciones, algunas de ellas de elevada cuantía, en la entidad de ahorro. Tanto en el momento de la intervención de CajaSur por el Banco de España como de l adjudicación a BBK, se produjeron especulaciones sobre que los canónigos de la catedral de Córdoba y otras instituciones ligadas a la Iglesia en la provincia habían retirado sus depósitos. Pero la realidad es que, por orden de Demetrio Fernández, la Iglesia cordobesa mantuvo todas sus posiciones de pasivo en CajaSur, aunque la entidad ya no estaba controlada por manos eclesiásticas. Incluso se han renovado los depósitos que vencían en ese momento.
Ahora que la gestión de CajaSur ya corresponde exclusivamente a BBK, el obispo de Córdoba quiere negociar al menos el mantenimiento de las condiciones que disfrutan en la actualidad los depósitos de la Iglesia en la entidad. En plena guerra del pasivo, desatada precisamente por algunos bancos para aprovechar el proceso de concentración de las cajas y captar a clientes de éstas, un volumen de dinero como el que tiene la diócesis cordobesa en CajaSur es apetecible por muchas entidades financieras.
Juan Carlos Pla, director general de CajaSur y hombre de confianza tanto del director general, Ignacio Sánchez-Asiaín, como del presidente de la BBK, Mario Fernández (coincidieron en el BBV y también en el BBVA), ya está manos a la obra para que la Iglesia cordobesa no contribuya a la fuga de clientes que se ha producido en la entidad.
En el primer semestre del ejercicio en curso CajaSur ha perdido el 5% de sus recursos de clientes. El pasivo sobre junio de 2009 muestra un descenso de 900 millones de euros. Por ejemplo, en la caja cordobesa había al finalizar junio 25.000 cuentas corrientes menos que hace un año. El dato no es especialmente preocupante, ya que la media de fuga de recursos de clientes en las cajas de ahorros está en el 4,5%. Y hay entidades que, sin mediar la intervención del Banco de España (que siempre ofrece mucha seguridad a los clientes, sobre todo a los institucionales y a las empresas) y sin proceso de adjudicación, han sufrido pérdidas del 9% (Caja Duero) y por encima del 11% (Caja España) de sus depósitos. Pero mantener a la Iglesia y a sus instituciones vinculadas dentro del grupo de los mejores clientes de CajaSur es una prioridad para los nuevos gestores.