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Publicado el viernes 8 de enero de 2010
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ANÁLISIS

Comienza la larga marcha para cajas y bancos pequeños y medianos

Bruselas advierte de la fragilidad del sector financiero ante la debilidad del crecimiento y el aumento de la morosidad

J. Hervás.– Las cajas de ahorro españolas y los bancos pequeños y medianos se enfrentan a una penosa larga marcha, de la que se conoce el principio, pero de la que no se ve con claridad su final. Desde el sector se pide acelerar la aplicación de las medidas previstas por el Ejecutivo a iniciativa de la oposición. Los analistas recuerdan que pese a las necesidades del sector todavía no se ha utilizado el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, aprobado gracias a una iniciativa del Partido Popular, defendida en el Congreso por su diputado por Guadalajara y estrecho colaborador de Rodrigo Rato en el Partido Popular, Ramón Aguirre. Además del FROB, las entidades también necesitarán el apoyo de las principales instituciones del sector, sobre todo del Banco de España, pese a que el papel del Gobernador está cada día más difuminado en este complejo panorama de un año que la generalidad de los expertos vaticinan como el año más difícil para el sector. La Comisión Europea también advirtió ayer sobre las dificultades que el sector tendrá que superar en este año que acaba de comenzar.

En estos momentos, el sector bancario europeo es todavía frágil tras estar muy debilitado por las pérdidas masivas de recursos. Bruselas estima que desde el principio de la crisis, las pérdidas de las principales entidades ascienden a unos  350.000 millones de euros. Pero lo peor en el sector no ha pasado.

La mayoría de los bancos europeos se enfrentan a perspectivas sombrías sobre beneficios futuros debido a la debilidad de la economía y al aumento de la morosidad. La Comisión advierte de que muchos bancos europeos dependen para poder seguir manteniendo su actividad de las garantías y las recapitalizaciones realizadas con dinero público por lo que tendrán problemas para nuevos aumentos de capital por el aumento de los costes de financiación.

Bruselas ya ve brotes verdes, o al menos percibe signos de que el declive podría haberse detenido o se está desacelerando, lo que califica de proceso de estabilización.

Por lo que afecta a España, desde analistas próximos al sector bancario admiten que toda la banca, con la excepción del Santander y el BBVA, junto a las cajas, se enfrentan este año al más difícil todavía porque durante el 2010 deberán registrar el máximo de sus quebrantos, debido a las condiciones legales de la contabilización de la mora.

Santander y BBVA cuentan con la protección de su diversificación de riesgos, por lo que el mayor problema será para la banca pequeña y mediana y para las cajas que suponen algo más de la mitad de los activos del sistema bancario del país y muy vinculada con el sector del ladrillo.

En cuanto al caso específico español, el reto principal que señalan los analistas se deriva del alto grado de parados que les imposibilita honrar sus obligaciones con el sector. En segundo lugar sitúan el bajo nivel de los tipos de interés que cargan a los clientes que cuentan con hipotecas vinculadas a la cotización del euribor.

No menos importante resulta el grado de implicación que sufra la banca española con los activos tóxicos pese a la negativa tradicional de la patronal bancaria de que ese problema era ajeno y distante al sector español. En las últimas horas las instituciones comunitarias han vuelto a urgir el reconocimiento de los riesgos reales que sufra el sector. El primero en reconocer riesgos no declarados hasta ahora ha sido el banco francés Société Générale, que admite contar nada menos que con unos activos tóxicos de 35.000 millones de euros.  

Finalmente advierten sobre el aumento del coste que conllevarán las decisiones del Banco Central Europeo de retirar sus apoyos de emergencia para facilitar la liquidez. En definitiva, que el 2010 no va a resultar un camino de rosas.