Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el sábado 30 de enero de 2010
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

El Banco de España no autorizará ayudas del Frob a operaciones que no vea viables

Rajoy, defensor de las cajas suprarregionales, pretende que MAFO apruebe la fusión gallega

Moviliza al PP para que denuncie trato desigual a Galicia

Mariano Rajoy y Nuñez FeijooMiguel Ángel Valero.– La situación del Partido Popular respecto a las cajas de ahorros es lo más parecido a la esquizofrenia. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, más conocido (aunque no le gusta nada) por MAFO, estuvo el otro día en Galicia para dar una conferencia sobre la situación de la economía española en el Club Financiero de Vigo. Ciudad que, por cierto, concentra toda la oposición al proyecto de la Xunta de Galicia y sobre todo de su presidente, Alberto Núñez Feijóo, de unir Caixa Galicia y Caixanova. El gobernador del Banco de España, que no mantuvo encuentro alguno con Núñez Feijóo pero sí con los máximos ejecutivos de las entidades afectadas (José Luis Méndez, director general de Caixa Galicia, y Julio Fernández Gayoso, presidente de Caixanova, que se opone firmemente a la operación y a quien la nueva Ley gallega de Cajas le deja sin posibilidad alguna de seguir al frente de ella), no dejó pasar la oportunidad de recordar que el supervisor es quien tiene la última palabra sobre cualquier fusión en el sector financiero.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez parecía contestar así a unas palabras, pronunciadas pocas horas antes de su conferencia, por el presidente de la Xunta de Galicia, que mostraba su confianza en que el Banco de España aprobara la caja única gallega tras la auditoría encargada a KPMG. Ésta señala que la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia es viable, aunque supondrá un ajuste de 1.200 puestos de trabajo y requerirá 1.200 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca (Frob).

Tras la conferencia, el gobernador del Banco de España declinó comentar nada sobre esta operación, porque "nunca hablo en público sobre casos concretos". Pero sí dejó muy claro su mensaje: es el supervisor el que decide, "desde criterios exclusivamente profesionales y sin interferir ningún otro interés", si una fusión es "suficientemente sólida". Y si los expertos del Banco de España no lo ven así, denegará los recursos del Frob a esa operación. Más que una advertencia, todo un aviso para navegantes. En castizo, los experimentos, con gaseosa, que con las cosas de comer no se juega.

Y también ésta, amenazando con la intervención, como en Caja Castilla La Mancha (CCM): "Hasta ahora esa medida sólo ha estado justificada en una ocasión, pero si fuera necesario, que nadie dude de que el Banco de España intervendrá, expedientará a gestores y consejeros y adoptará las resoluciones encaminadas a la más rápida venta o liquidación de la entidad".

A pesar de su rechazo (nunca formulado oficial ni públicamente), por motivos exclusivamente técnicos, a la unión de Caixa Galicia con Caixanova, el Banco de España se ve atenazado por la creciente politización que trata de imprimir el PP a este asunto, con la denuncia de un supuesto trato discriminatorio frente a las fusiones intrarregionales producidas en Andalucía (aunque allí se ha gestado la primera fusión real suprarregional, la de Cajasol y Caja Guadalajara) y en Cataluña. El Partido Popular se pone la venda antes que la herida y subraya la coincidencia de que sea Galicia, una comunidad gobernada por el PP, la primera que ve vetada sus intenciones de una fusión intrarregional.

Ramón Aguirre, diputado del PP, reprocha al Banco de España el distinto trato que dispensa a la reestructuración de cajas en Cataluña y en Galicia. Mariano Rajoy recuerda el mensaje que le transmitió al gobernador hace unos meses respecto a que el PP se sentiría agraviado si se veta esta fusión. Pero lo curioso es que el PP nacional quiere fusiones de cajas de diferentes autonomías, ya que cree un error la proliferación de entidades que actúen como bancos regionales. Y grupos con peso en Génova promueven dos grandes cajas del PP: Caja Madrid más CAM más Caixa Galicia; Bancaja más Caixanova más CajaMurcia.

Pero hay otras formas de tratar de presionar al Banco de España. El secretario de Economía y Empleo del PP, Álvaro Nadal, pone en duda que el Ministerio de Economía y el Banco de España puedan culminar la reestructuración de las cajas de ahorro antes del 30 de junio, fecha límite impuesta por la Comisión Europea para su autorización del Frob, después de la "incapacidad" que han mostrado hasta ahora para impulsar la reordenación del mapa financiero. Y recuerda que el Gobierno "no se ha acercado" al PP para hablar de esta cuestión desde que el Congreso aprobó el Frob en julio.

Mientras tanto, en Galicia tratan de politizar todavía más el proyecto de fusión de la Xunta. El PP de Vigo ha solicitado la celebración de un pleno extraordinario para debatir sobre la fusión de Caixanova y Caixa Galicia y para que la corporación se pronuncie sobre la manifestación en contra de la operación convocada para el 9 de febrero por el alcalde y ex ministro socialista, Abel Caballero.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, manifestó su "sorpresa" ante la manifestación convocada por el alcalde de Vigo, a quien acusa de ser el primer regidor "en la historia de la democracia" que prepara una protesta "en contra de los intereses" de su ciudad. Lo curioso es su argumentación: "Me sorprende que haya convocado una manifestación para que los ahorros de los vigueses se gestionen desde Madrid". Pero el presidente de la Xunta olvida que es desde su propio partido, el PP, donde se ha promovido esa operación de convertir Caixanova "en una sucursal de un centro financiero potente con sede en Madrid". La caja viguesa siempre ha defendido una fusión virtual, a través de un Sistema Institucional de Protección (SIP), con CajaMurcia y Caja Cantabria, entre otras entidades de ahorro de fuera de Galicia.