ANÁLISIS
El mercado aplaude al Popular por tener los deberes hechos
Sus acciones suben el 5,48% pese a reducir el beneficio el 27,2%, y ganar 766,13 millones
El mercado parece dispuesto a rectificar la desconfianza con la que ha castigado el pasado ejercicio al Banco Popular. Ayer aplaudió la presentación de resultados por parte de la entidad con una subida del 5,48%. En lo que va de mes ya ha conseguido una revalorización de 9,94 por ciento. Nada que ver con el recorte del pasado ejercicio. Al menos hasta ahora. Los directivos parecen haber hecho llegar ya, al menos a una parte de analistas e inversores, que pese a ser un banco con la mayoría de su negocio en España, sus fundamentales son tan sólidos que soportan con garantías la aguda crisis que afecta a la economía española. Los problemas de España no son los problemas del Banco. Su presidente, Ángel Ron, defendió a todo el sector. Para Ron la banca española presenta ratios de sus fundamentales entre los mejores del mundo.
Frente a más de un billón cuatrocientos mil millones de euros que han tenido que desembolsar las más diversas administraciones públicas del mundo para salvar a su banca, en España las cifras son insignificantes. Eso sí, dejó claro que se refiere a los bancos, porque de las cajas asegura no tener más información que los datos públicos que se conocen a través de los medios. Está muy satisfecho de que la gran mayoría de agencias recomienden comprar o mantener la acción de le entidad. Saben todo los rumores levantados el año pasado sobre su vialibilidad, pero responden con unas cuentas impecables y ratios de los primeros del mundo.
Y parece que los mercados están atentos a las recomendaciones y aplaudió ayer el realismo de las cuentas pese a obtener un beneficio neto atribuible un 27,2% inferior al 2009. Ron, que se mostró en todo momento muy satisfecho y tranquilo con las cuentas y los ratios de capital alcanzados, asegura que el banco afronta el 2010 con los deberes hechos. A diferencia de quienes dan por hecho que el 2010 será todavía más difícil que el año pasado él matiza, que será duro, aunque no más que el 2009 para quienes se hayan preparado bien.
Lo peor de la crisis quedó atrás, ahora toca gestionar sus efectos. A finales de año la mora deberá ser inferior al 4,81%, con el que se ha cerrado el año. Pese a las manifestaciones de ocasiones anteriores de que estarían atentos a las oportunidades que se produjeran para crecer, ahora descartan que el banco quiera hacerse con redes ni compra de bancos. Las de las cajas las descartan por completo.
Para el presente ejercicio, aunque la previsión es que España no logre un crecimiento positivo del PIB hasta el 2011, espera una gradual vuelta a la normalidad por la menor presión de activos dañados y la menor necesidad de saneamientos.
Para Ron el gran desafío, como siempre han confesado en este sentido, es la elevada tasa de paro que tiene España, además de la necesidad de que las familias y empresas reduzcan sus niveles de endeudamiento. Anticipándose a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, Ron da por hecho que para volver a lograr un crecimiento sostenido será necesario que España mejore su competitividad y eleve sus exportaciones.
Pero si había un mensaje que quería hacer llegar de forma directa e indirecta es que en los próximos trimestres se pondrá en valor la capacidad de la red comercial orientada a la banca de clientes y no de productos, capaz de gestionar mejor los márgenes, que ofrezca un alto nivel de servicio y una elevada eficiencia. Los puntos fuertes del Popular.
Otro de ellos es su estructura de capital. Según informes de los analistas el endurecimiento de las exigencias de capital a la banca de acuerdo con la nueva normativa de Basilea tendrá como consecuencia que sea uno de los bancos que más se beneficie de ellas dada su estructura de capital.
Optimista hasta con la morosidad
Pese a los quebraderos de cabeza que está provocando la morosidad en el sector no dudó es afirmar su optimismo una y otra vez, dada la experiencia de moderación de la morosidad de los últimos trimestres y al equipo que han puesto para la recuperación de los créditos: nada menos que 600 personas.
En cuanto a la política de dividendo Ron confirmó que mantendrán la política de dedicar un 50 por ciento de los beneficios al pay out. El recorte del beneficio supondrá en consecuencia un recorte del dividendo, aunque precisó que la acción mantiene una de las más altas rentabilidades por este concepto.
En cuanto a los activos inmobiliarios que mantienen en el balance aseguran sentirse cómodos. La mitad de los mismos es suelo por importe de unos 1.000 millones, listo para la venta y construcción. Otro 35% son unidades terminadas.
El banco ha vendido 500 unidades entre pisos, casas y garajes en los últimos cuatro meses del pasado año.
Según sus previsiones venderán los activos con beneficio, previsión que amplían a su participación en Metrovacesa y Colonial, del 10,9 y del 9,14%, respectivamente.