El Popular reduce su beneficio un 27% al aumentar las provisiones a 480 millones
El Banco Popular obtuvo un beneficio neto atribuido de 766,13 millones de euros en 2009, cifra que fue inferior en un 27,2% a la obtenida en el ejercicio anterior, informó hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La entidad tuvo que incrementar las provisiones realizadas, que se elevaron a 480 millones de euros.
En concreto, de los 480 millones de euros destinados a provisiones cautelares, 335 millones se destinaron al fondo subestándar por riesgo de crédito y 145 millones al fondo de inmuebles por razón de su antigüedad en la cartera del banco.
Sin las provisiones cautelares constituidas en cada ejercicio, el resultado de habría sido de 1.102 millones de euros, un 7% inferior al ejercicio anterior.
El resultado se situó por encima de las previsiones de los analistas, que esperaban de media un beneficio neto de 736,2 millones de euros para el ejercicio pasado.El margen de intereses se incrementó el año pasado en un 11,3% a 2.822 millones, frente a previsiones que apuntaron a 2.796 millones de euros.
El margen de explotación se incrementó en un 18 por ciento a 2.762 millones, cuando se esperaba una cifra de 2.738 millones de euros.
El banco cerró 2009 con una tasa de morosidad del 4,81% frente a una tasa de impagos del 4,63 % a cierre de septiembre. Según datos del Banco de España a noviembre, la mora de la banca se situó en el 4,709%.
La entidad que preside Ángel Ron explicó que 2009 fue un año "excepcional" por la magnitud y profundidad de la crisis de las economías del entorno.
"En este difícil contexto, las cuentas del Banco Popular muestran unos resultados sólidos, fruto del modelo de negocio de banca minorista, que junto a la eficiencia, aseguran unos ingresos que son recurrentes, que son sostenibles, que tienen mucha calidad y que aumentan año tras año", destacó.
Para el actual año, la entidad espera una "gradual vuelta a la normalidad", tanto en el capítulo de ingresos, donde es previsible un estrechamiento de los márgenes como consecuencia de tasas de interés históricamente bajas y de una todavía "persistente débil demanda" de crédito, como en la menor presión de los activos deteriorados y la consecuente reducción de las necesidades excepcionales de saneamientos.