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Publicado el martes 26 de enero de 2010
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Monitor del Seguro

La crisis no evita las operaciones de concentración

Catalana Occidente se expande con Atradius

AIG y MetLife negocian la venta de Alico.- Mapfre, el que avisa no es traidor

AtradiusIgnacio Aranguren.– Dice el refrán que el refrán que "el que la sigue la consigue" y eso es precisamente lo que le ha pasado a Catalana Occidente (GCO) con el seguro de crédito. Hace muchos años que el patriarca del grupo, Jesús Serra, quien, sin descuidar su propia empresa, apostó de forma clara y contundente por el seguro de crédito, y esta entidad es ahora el segundo operador mundial de este ramo. El primer paso fue la conquista de la sociedad que tradicionalmente ha desarrollado este seguro en España, Crédito y Caución, y una vez conseguido su control y tomando como base esta última entidad, la aseguradora catalana, ya de la mano de José María Serra -su actual presidente-, se lanzó en 2003 a la conquista del segundo operador mundial de seguro de crédito, la aseguradora holandesa Atradius.

Ahora, Catalana Occidente ha anunciado la compra de otro 35,77% del capital de Atradius que estaba en manos de Swiss Re, Deutsche Bank y Sal Oppenheim, con lo que la aseguradora española ostentará una participación económica en Atradius del 74,09%, -un 26,66% directamente y el restante 47,43% indirectamente a través de la matriz Grupo Crédito y Caución-, al tiempo que controla el 90,89% de su capital.

Y es que la aseguradora española tenía con los accionistas minoritarios de Atradius una opción de compra-venta de acciones, que empezaba en 2010 y se prolongaba hasta 2014, por la que ambas partes podrían exigir a la otra que la llevara a cabo. Se ve que ambos tenían una cierta prisa, pues a las primeras de cambio ya han anunciado la operación. La crisis, que se ha cebado especialmente con el ramo de crédito y que ha obligado a todas las compañías del sector a tomar severas medidas correctoras, ha acelerado los acontecimientos.

En la operación han intervenido un total de cinco sociedades además de Atradius, cuyas acciones han sido objeto de compraventa. Grupo Catalana Occidente y su accionista mayoritario, Inocsa como compradores del 26,66% y del 9,11%, respectivamente, del capital de la aseguradora de crédito, y  Swiss Re, Deutsche Bank y Sal Oppenheim como vendedores.

En total, las sociedades españolas se gastarán unos 540 millones de euros en realizar esta operación, ya que el precio acordado es de 18,87 euros por acción, al que hay que añadirle una actualización hasta la fecha efectiva del pago del euribor más dos puntos.   

Además, para redondear la operación, GCO tiene la posibilidad de hacerse con ese 9,11% de Atadius  que acaba de comprar Inocsa, ya que ambas sociedades han suscrito un acuerdo en este sentido por el que la aseguradora presidida por José María Serra tiene una opción de compra total o parcial de esas acciones, en una o en varias veces y en cualquier momento en el transcurso de los dos próximos años.

Al final, el viejo sueño del patriarca de Catalana Occidente se ha hecho realidad. Lástima que no esté él para verlo

AIG y MetLife negocian la venta de Alico. Cuando el río suena...

Y hablando de compras y de ventas, vuelve a sonar, esta vez con más insistencia y fuerza que en ocasiones anteriores, que American International Group (AIG) está negociando nuevamente la venta de su filial American Life Insurance Co (Alico) a su competidora de siempre MetLife.

AIG juega a dos barajas. Por una parte, la venta de la su filial si el precio acordado le satisface plenamente; y, por otra, la salida a Bolsa de su filial, para lo cual realizaría una oferta de venta de acciones. La primera le aportaría a AIG una mayor cantidad de dinero de golpe, con lo que podría reducir la deuda que tiene con las instituciones oficiales estadounidenses cuando la ayudaron para evitar su quiebra en octubre de 2008. La segunda, en cambio, le aportaría una menor cifra de efectivo, pero, en cambio, le permitiría seguir manteniendo el control de la que en palabras de un conocido analistas estadounidense es "una de las más grandes -si no la más grande- plataformas de seguros de vida, seguros de salud y productos de ahorro en el mundo".

Ambas aseguradoras han venido mantenido negociaciones de manea intermite desde 2008. MetLife, aprovechando la mala situación y la necesidad de liquidez de la vendedora, empezó ofreciendo la cifra de 11.000 millones de dólares, mientras que AIG pedía más de 15.000 millones. En sucesivas conversaciones MetLife ha ido subiendo su oferta hasta llegar actualmente hasta los 14.000 millones, mientras que AIG de momento no se apea del burro y sigue empeñada en los 15.000 millones iniciales.

En este tira y afloja, el vendedor  medita reducir algo sus pretensiones, mientras que el posible comprador se está pensando en llegar hasta esa cifra, ya que el bocado es muy apetitoso y le proporcionaría un salto cualitativo y cuantitativo muy importante, tanto a nivel nacional como internacional. No hay que olvidar que Alico opera en más de 50 países, entre los que se encuentran además de Japón, países de Europa (incluida España), de Iberoamérica y de Medio Oriente.

De llegar a buen puerto esta operación sería la desinversión más importante realizada por AIG desde septiembre de 2008, cuando recibió las ayudas públicas que evitaron su quiebra.

Mapfre, el que avisa no es traidor

La primera premisa de una aseguradora es la vender seguros eficaces. Para ello, el objeto asegurado debe estar bien valorado, ya que de no estarlo podríamos estar en un sobreseguro (si se le da un  valor superior al real) o un infraseguro (si se hace por debajo  de su valor). En ambos casos, el perjudicado es siempre el asegurado, ya que en el primero de ellos paga de más en su póliza y en caso de siniestro sólo recibe el valor real, mientras que en el segundo paga menos por su seguro, pero en caso de siniestro la aseguradora aplica la regla proporcional, lo que supone reducir la indemnización en función del importe asegurado y del valor real.

Lógicamente lo más frecuente es el infraseguro, ya sea por ahorrarse unos euros, ya por una mala valoración del cliente o, simplemente, porque no se han actualizado los valores de los bienes asegurados. Y uno de los ramos en que se producen más casos de infraseguros es en las pólizas de multirriesgo. En autos, por el contrario es difícil que se produzcan, ya que los coches tienen un precio de venta  y según sea la marca y el modelo del vehículo así tarifa la aseguradora. Pero en multirriesgos no es así.

Por eso, para evitar posteriores conflictos en caso de siniestro, Mapfre ha alertado sobre la existencia  de infraseguros. Según la primera aseguradora española, aproximadamente la mitad de los hogares españoles tiene un seguro que no le cubriría la totalidad de sus bienes en caso de que sufriese un siniestro grave, lo que supone que "9 millones de hogares se encontraría en situación de infraseguro".

Según un estudio realizado por Mapfre sobre su propia cartera, en la que cuenta con más de 2,6 millones de hogares, el infraseguro más común suele ser el relativo al contenido de la vivienda: muebles, enseres, electrodomésticos, ropa, joyas u otros objetos de valor que existen en el hogar. Evitar esa situación, según la aseguradora, es menos costoso de lo que se piensa, por lo que aconseja actualizar el seguro.