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Publicado el lunes 25 de enero de 2010
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¡Viva la revolución!

La primera fusión suprarregional marca un camino innovador

Caja SolM.Á. Valero.– No hay nada más conservador que el dinero. Esta idea viene a la cabeza con la integración de Caja Guadalajara y la sevillana Cajasol. No es sólo la primera fusión suprarregional de cajas de ahorros en España. Es que será una fusión real, no virtual o de facto, como el Grupo Banca Cívica. Pero ninguna de las dos entidades pierde su identidad. Caja Guadalajara seguirá funcionando como tal en esa provincia. Y su obra social continuará sin cambios. Castilla La Mancha pierde peso en cajas porque las decisiones de verdad se tomarán fuera (CCM pasa a CajAstur y Caja Guadalajara a Cajasol), pero conserva la obra social y las marcas, y las sedes. Además, la fórmula utilizada para la fusión no requiere, en principio, la intervención de un banco, como si sucede con CCM y CajAstur.

Antonio Pulido, presidente de Cajasol, ha sacado partido a la experiencia acumulada gracias a la fusión entre El Monte y Caja San Fernando, y ha demostrado su sensibilidad hacia los que temen que en el proceso de concentración de cajas "haya riesgos de modificación de la naturaleza jurídica", como señalaba el secretario general de Comfia CCOO-Andalucía, Íñigo Vicente. Éste aplaude esta operación porque "no se asemeja a otros de ámbito nacional, no recurriendo a mecanismos de fusión fría de resultados inciertos" y deja claro que "no planteará obstáculos".

Un mensaje que puede ser aprovechado por otras cajas, como las de Extremadura, que también han hablado con Cajasol de posibles acuerdos. El hecho de que la comunidad autónoma conserve su sede, su marca y su obra social es, sin duda, un dato que tendrán muy en cuenta los responsables de los Gobiernos regionales

Al mismo tiempo, Cajasol y Caja Guadalajara han cerrado el debate sobre si una integración virtual, a través de un Sistema Institucional de Protección (SIP), o un Grupo Contractual Consolidable, puede llevar o no a una fusión real. Las dos entidades empezaron por lo virtual y han tardado muy poco tiempo en dar el paso real. Algo que siempre agradece el Banco de España, que no termina de estar cómodo ante tantas propuestas de facto (de hecho, sólo ha dado el visto bueno hasta ahora a una, a la de Cajamar, en cajas rurales) y pocas integraciones efectivas.

Andalucía se marca un nuevo tanto con las cajas. Las cinco entidades que tenía ahora se quedan en tres: UnicajaSur (más Caja Jaén, ya absorbida por la malagueña), Cajasol (que da el salto a Castilla La Mancha) y Caja Granada, que insiste en seguir en solitario.

La nueva vinculación entre Cajasol y Caja Guadalajara se firmará mañana, tras la aprobación en sus respectivos consejos de administración de un protocolo de actuación que supondrá la fusión. El calendario previsto contempla que el proyecto de integración se concluya a finales de marzo y que la fusión jurídica se realice a finales de abril, con la aprobación definitiva por parte de las asambleas generales.

En cualquier caso, hay para elegir. Fusiones regionales, como las protagonizadas por Unicaja o las que intentan las caixas comarcales (más Girona) o las provinciales en Cataluña. A la fuerza, como Caja Duero y Caja España en Castilla León o como la que pretende imponer la Xunta de Galicia a Caixanova y a Caixa Galicia. De facto, como el Grupo Banca Cívica (Caja Navarra, CajaCanarias, Caja Burgos y, en una segunda fase, Sa Nostra) o el SIP que proponen la CAI, Caja Rioja y Caja Insular de Canarias y que no termina de dar el salto. De rescate, como CCM y CajAstur. O suprarregionales, como Caja Guadalajara y Cajasol.

Ahora le toca mover pieza a las demás. Y todos miran a la Caja Madrid de Rato.